365 días de lectura de las Escrituras

 

Jóvenes SUD se embarcan en el estudio diario las escrituras por 365 días continuos.

 


Miles de jóvenes en el Área del Caribe continúan con el programa de lectura diaria iniciado en Septiembre del 2011, que invitó a todos los jóvenes de la Iglesia a leer diariamente las escrituras durante un año completo.

En el 2012, la Iglesia está celebrando el centenario del inicio del programa de seminario que tiene como propósito entender y confiar en las enseñanzas del evangelio y la expiación de Jesucristo, hacerse merecedores de las bendiciones del templo y prepararse ellos mismos, a su familia y a los demás, para la vida eterna con su Padre Celestial.

Como parte de los eventos conmemorativos el Élder Wilford W. Andersen, de la Presidencia del Área del Caribe  hizo una invitación formal a los jóvenes para estudiar las escrituras cada día y embarcarse en el estudio diario las escrituras por 365 días continuos. Animaron a los participantes a  que lograran esta meta, motivándoles con un obsequio de un juego personalizado de las escrituras al finalizar el año 2012.

Muchos jóvenes de todo el Caribe han tomado el llamado con gran entusiasmo y han estudiado cada día sin faltar ni un solo día. Este es el caso de  Deivi Gonzalez Casilla de la unidad de Pantoja en la estaca San Gerónimo en la Republica Dominicana, que dice: “Para mi es muy especial dedicarme a estudiar las escrituras diariamente, sé que todo lo que hacemos tiene consecuencias y cuando ponemos todo nuestro tiempo para dedicárselo a Dios él nos bendice, a mi me ha bendecido en especial con fortaleza para esforzarme  por mejorar y llegar a ser como Jesucristo”.  

Asimismo, Fizal Huissen, un joven de la Rama Rose Hall en Guyana, expresa  “antes de la invitación yo leía algunas veces, pero no cada día. Cuando la invitación vino hice un nuevo habito, y desde entonces no he perdido ni un solo día”, comparte.

En Puerto Rico también han aceptado la invitación.  Uno de los valientes es Ernesto Valentín de 15 años quien vive con su abuelitos y pertenece al Barrio Guaynabo, estaca San Juan: “Las escrituras me ayudan a ser una mejor persona. Me levanto con esperanza de que algún día yo pueda predicar el evangelio. Al leer las escrituras todos los días siento paz a mi alrededor, he aprendido sobre el evangelio, ahora entiendo la importancia de seguir los mandamientos del Señor y he conocido más de la doctrina del Señor. He puesto más atención al Espíritu Santo para que me guíe en este mundo”.

Como lo testifica Stacy Samuel de Guyana, el estudio diario personal de las escrituras ha bendecido a los jóvenes en sus relaciones familiares, en sus estudios escolares y para ser una luz frente a sus amigos, “siento que soy más inteligente sobre las cosas importantes, hoy le enseñé a una amiga sobre el Libro de Mormón y cómo está organizada la Iglesia”.

Los jóvenes expresan que con el programa han aprendido con sus familias a estudiar las escrituras y hacer sus oraciones tanto personales como familiares. Además que les ha beneficiado en los estudios porque gracias a que estudian las escrituras diariamente, sus calificaciones han mejorado.

Hábitos que ayudan

Para tener éxito en el estudio diario de las escrituras, estos jóvenes han seguido ciertos hábitos como el de  escoger  una hora específica para el estudio, que puede ser en la mañana al levantarse o  después de la oración en la noche.

También, es importante que cuando se termine de leer un  capítulo se medite  sobre lo que se  aprendió y si no se entiende algún símbolo  preguntarle a familiares o líderes más cercanos.

 Así lo dice el joven Dalwin González del Barrio La paz, Estaca Independencia, República Dominicana, quien comparte: “Siempre pongo las escrituras en la mesa del comedor y en la mesita de noche, así cuando me levanto y cuando como leo las escrituras, por lo regular leo hasta cinco capítulos diarios, porque leo antes de seminario, después de seminario y al regresar de la escuela”.