SECCIÓN 137
1–6, El Profeta ve a su hermano Alvin en el reino celestial; 7–9, Se revela la doctrina de la salvación de los muertos; 10, Todos los niños pequeños se salvan en el reino celestial.
1 Los acielos nos fueron abiertos, y vi el breino celestial de Dios y su gloria, mas si fue en el ccuerpo o fuera del cuerpo, no puedo decirlo.
2 Vi la incomparable belleza de la apuerta por la cual entrarán los herederos de ese reino, la cual era semejante a bllamas circundantes de fuego;
3 también vi el arefulgente trono de Dios, sobre el cual se hallaban sentados el bPadre y el cHijo.
4 Vi las hermosas calles de ese reino, las cuales parecían estar pavimentadas de aoro.
5 Vi a aAdán, nuestro padre, y a bAbraham, y a mi cpadre, y a mi dmadre, y a mi hermano eAlvin, que murió hace mucho tiempo;
6 y me maravillé de que hubiese recibido una aherencia en ese reino, en vista de que había salido de esta vida antes que el Señor hubiera extendido su mano para juntar a Israel por bsegunda vez, y no había sido cbautizado para la remisión de los pecados.
7 Por lo que, me habló la avoz del Señor, diciendo: Todos los que han muerto bsin el conocimiento de este evangelio, quienes lo habrían recibido si se les hubiese permitido permanecer, serán cherederos del dreino celestial de Dios;
8 también todos aquellos que de aquí en adelante mueran sin un conocimiento de él, quienes lo ahabrían recibido de todo corazón, serán herederos de este reino;
9 pues yo, el Señor, ajuzgaré a todos los hombres según sus bobras, según el cdeseo de sus corazones.
10 Y también vi que todos los niños que mueren antes de llegar a la aedad de responsabilidad se bsalvan en el reino de los cielos.
