SECCIÓN 27
1–4, Se indican los emblemas que se han de usar al participar del sacramento; 5–14, Cristo y sus siervos de todas las dispensaciones han de participar de dicho sacramento; 15–18, Tomad sobre vosotros toda la armadura de Dios.
1 Escucha la voz de Jesucristo, tu Señor, tu Dios y tu Redentor, cuya palabra es aviva y poderosa.
2 Porque he aquí, te digo que no importa lo que comáis o bebáis al tomar el asacramento, si es que lo hacéis con la mira puesta únicamente en mi bgloria, recordando ante el Padre mi cuerpo que fue sacrificado por vosotros, y mi csangre que se derramó para la dremisión de vuestros pecados.
3 Por tanto, os doy el mandamiento de no comprar vino, ni bebidas alcohólicas a vuestros enemigos;
4 de modo que, no beberéis de ninguno, a menos que sea recién hecho por vosotros; sí, en este reino de mi Padre que se edificará sobre la tierra.
5 He aquí, así me parece sabio; por tanto, no os maravilléis, porque la hora viene cuando abeberé del fruto de la vid con vosotros en la tierra; y con bMoroni, a quien he enviado para revelaros el Libro de Mormón, que contiene la plenitud de mi evangelio eterno, y a quien he encomendado las llaves de los anales del cpalo de Efraín;
6 y también con aElías, a quien he encomendado las llaves de llevar a cabo la restauración de todas las cosas concernientes a los últimos días, que se han declarado por boca de todos los santos profetas desde el principio del mundo;
7 y también con Juan, hijo de Zacarías, a quien él a (Elías) visitó y prometió que tendría un hijo cuyo nombre sería bJuan, y que éste sería lleno del espíritu de Elías;
8 y os he enviado a este Juan a vosotros, mis siervos José Smith, hijo, y Oliver Cowdery, para ordenaros al primer asacerdocio que habéis recibido, a fin de que fueseis llamados y bordenados como cAarón;
9 y también con aElías el profeta, al que he encomendado las llaves del poder de bvolver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres, para que toda la tierra no sea herida con una maldición;
10 y también con José, y con Jacob, Isaac y Abraham, vuestros padres, por quienes permanecen las apromesas;
11 y también con Miguel, o sea, aAdán, el padre de todos, el príncipe de todos, el anciano de días;
12 y también con Pedro, Santiago y Juan, a quienes os he enviado a vosotros, por medio de los cuales os he aordenado y confirmado para ser bapóstoles y ctestigos especiales de mi nombre, y para poseer las llaves de vuestro ministerio y de las mismas cosas que les revelé a ellos;
13 a quienes he aencomendado las bllaves de mi reino y una cdispensación del devangelio para los eúltimos tiempos; y para el fcumplimiento de los tiempos, en la cual juntaré en guna todas las cosas, tanto las que están en el cielo, como las que están en la tierra;
14 y también con todos aquellos que mi Padre me ha adado de entre el mundo.
15 Por tanto, alzad vuestros corazones y regocijaos, y ceñid vuestros lomos y tomad sobre vosotros toda mi aarmadura, para que podáis resistir el día malo, después de haber hecho todo, a fin de que podáis bpersistir.
16 Seguid firmes, pues, estando aceñidos vuestros lomos con la bverdad, llevando puesta la ccoraza de la drectitud y calzados vuestros pies con la preparación del evangelio de epaz, el cual he mandado a mis fángeles que os entreguen;
17 tomando el escudo de la fe con el cual podréis apagar todos los adardos encendidos de los malvados;
18 y tomad el yelmo de la salvación, así como la espada de mi Espíritu, que derramaré sobre vosotros, y mi palabra que os revelaré; y estad de acuerdo en todo lo que me pidiereis y sed fieles hasta que yo venga, y seréis aarrebatados, para que donde yo estoy vosotros btambién estéis. Amén.

