SECCIÓN 74
1–5, Pablo exhorta a la Iglesia de su época a no observar la ley de Moisés; 6–7, Los niños pequeños son santos y son santificados por medio de la Expiación.
1 Porque el marido aincrédulo es santificado por la mujer, y la mujer incrédula por el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.
2 En los días de los apóstoles se observaba la ley de la circuncisión entre todos los judíos que no creían en el evangelio de Jesucristo.
3 Y aconteció que surgió una acontienda grande entre el pueblo concerniente a la ley de la bcircuncisión, porque el marido incrédulo deseaba que sus hijos fuesen circuncidados y se sujetasen a la cley de Moisés, la cual había sido cumplida.
4 Y aconteció que los hijos, habiéndose criado bajo la sujeción de la ley de Moisés, se guiaban por las atradiciones de sus padres y no creían en el evangelio de Cristo, de manera que llegaron a ser inmundos.
5 Fue, pues, por esta causa que el apóstol escribió a los de la iglesia, dándoles un mandamiento, no del Señor, sino de sí mismo, de que el creyente no se auniera al incrédulo, a menos que se abrogara la bley de Moisés entre ellos,
6 para que sus hijos permaneciesen incircuncisos, y que fuese abrogada la tradición que decía que los niños pequeños son inmundos, porque existía entre los judíos;
7 mas los aniños pequeños son bsantos, porque son csantificados por la dexpiación de Jesucristo; y esto es lo que significan las Escrituras.

