Unción
Véase también Aceite; Bendición de los enfermos.
Antiguamente los profetas del Señor ungían con aceite a las personas que debían desempeñar deberes especiales, tales como Aarón o los sacerdotes o los reyes que gobernarían a Israel. En la Iglesia, actualmente se efectúa la unción echando una o dos gotas de aceite consagrado sobre la cabeza de la persona como parte de una bendición especial. Esto solamente puede hacerse por medio de la autoridad y el poder del Sacerdocio de Melquisedec. Después de la unción, y actuando con la autoridad de ese mismo sacerdocio, se puede sellar la unción y dar una bendición especial a la persona que se esté ungiendo.
- Los ungirás, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes, Éx. 28:41 (Lev. 8:6–12, 30).
- Lo ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, 1 Sam. 9:16; 10:1.
- Los ancianos (élderes) han de ungir y bendecir a los enfermos, Stg. 5:14–15 (DyC 42:44).

