Conversión, Convertir
Véase también Discípulo; Nacer de Dios, nacer de nuevo.
Cambiar las creencias, los sentimientos y la vida para aceptar la voluntad de Dios y hacerla (Hech. 3:19). La conversión implica la decisión consciente de renunciar a la forma de ser anterior y de cambiar para llegar a ser discípulo de Cristo. El arrepentimiento, el bautismo para la remisión de pecados, la recepción del Espíritu Santo mediante la imposición de manos y la fe continua en el Señor Jesucristo hacen completa la conversión. El hombre natural cambiará y se convertirá en una persona nueva, santificada y pura, nacida de nuevo en Jesucristo (véase 2 Cor. 5:17; Mos. 3:19).
- Las personas deben volverse y hacerse como niños, Mateo 18:3 (Mos. 3:19).
- Tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos, Lucas 22:32.
- Los que recibieron su palabra fueron bautizados, Hech. 2:41 (2:37–41).
- El que haga volver al pecador del error de su camino salvará un alma Stg. 5:20.
- La conversión de Enós, Enós 1:2–5.
- Las palabras del rey Benjamín efectuaron un gran cambio en las personas, Mos. 5:2 (Alma 5:12–14).
- Todo el género humano debe nacer otra vez, sí, nacer de Dios, Mos. 27:25.
- La conversión de Alma y los hijos de Mosíah, Mos. 27:33–35.
- La conversión del padre de Lamoni, Alma 22:15–18.
- Se habían convertido al Señor por el poder y la palabra de Dios, Alma 53:10.
- El arrepentimiento efectúa un cambio de corazón, Hel. 15:7.
- Cuantos se convirtieron, manifestaron en verdad que los había visitado el poder y el Espíritu de Dios, 3 Ne. 7:21.
- Fueron bautizados con fuego y con el Espíritu Santo al tiempo de su conversión por motivo de su fe en Cristo, 3 Ne. 9:20.
- Irán y predicarán el arrepentimiento. Y serán convertidos muchos, DyC 44:3–4.

