Diablo
Satanás. El diablo es enemigo de la rectitud y de todos los que procuren hacer la voluntad de Dios. Él es literalmente un hijo de Dios en el espíritu, y en un tiempo fue un ángel con autoridad en la presencia de Dios (Isa. 14:12; 2 Ne. 2:17). Sin embargo, se rebeló en la vida preterrenal y persuadió a una tercera parte de los hijos del Padre a rebelarse junto con él (DyC 29:36; Moisés 4:1–4; Abr. 3:27–28). Estos espíritus fueron expulsados de los cielos y se les negó la experiencia de poseer un cuerpo terrenal y de conocer la vida terrenal, quedando condenados por toda la eternidad. Desde que fue expulsado del cielo, el diablo constantemente ha intentado engañar a todo el género humano y desviarlo de la obra de Dios, para que todos sean tan miserables como él (Apoc. 12:9; 2 Ne. 2:27; 9:8–9).
- Reprendió Jesús al demonio, Mateo 17:18.
- El fuego eterno está preparado para el diablo y sus ángeles, Mateo 25:41.
- Resistid al diablo, y huirá de vosotros, Stg. 4:7.
- Los inicuos serán llevados a la cautividad del diablo, 1 Ne. 14:7.
- Es el diablo, el padre de todas las mentiras, 2 Ne. 2:18 (Moisés 4:4).
- El diablo busca que todos los hombres sean miserables como él, 2 Ne. 2:27.
- Si la carne no se levantara más, nuestros espíritus tendrían que estar sujetos a ese diablo, 2 Ne. 9:8–9.
- El diablo enfurecerá, pacificará y lisonjeará al hombre, 2 Ne. 28:20–23.
- Lo que es malo viene del diablo, Omni 1:25 (Alma 5:40; Moro. 7:12, 17).
- Cuidaos, no sea que surjan contenciones entre vosotros, y optéis por obedecer al espíritu malo, Mos. 2:32.
- Si no sois las ovejas del buen pastor, el diablo es vuestro pastor, Alma 5:38–39.
- El diablo no amparará a sus hijos, Alma 30:60.
- Orad continuamente para que no seáis desviados por las tentaciones del diablo, Alma 34:39 (3 Ne. 18:15, 18).
- Estableced vuestro fundamento sobre el Redentor para que la furiosa tormenta del diablo no tenga poder sobre vosotros, Hel. 5:12.
- El diablo es el autor de todo pecado, Hel. 6:26–31.
- El diablo procuró poner en marcha un plan astuto, DyC 10:12.
- Es menester que el diablo tiente a los hijos de los hombres, o éstos no podrían ser sus propios agentes, DyC 29:39.
- Adán vino a quedar sujeto a la voluntad del diablo, por haber cedido a la tentación, DyC 29:40.
- Los hijos de perdición reinarán con el diablo y sus ángeles en la eternidad, DyC 76:32–33, 44.
- El diablo será atado por mil años, DyC 88:110 (Apoc. 20:2).
- Aquel inicuo viene y despoja de la luz y la verdad, DyC 93:39.
- El diablo no guardó su primer estado, Abr. 3:28.
La iglesia del diablo.
Toda organización inicua y mundana sobre la tierra que pervierte el evangelio puro y perfecto y lucha contra el Cordero de Dios.
- El diablo fundó la grande y abominable iglesia, 1 Ne. 13:6 (1 Ne. 14:9).
- No hay más que dos iglesias solamente; una es la iglesia del Cordero de Dios, y la otra es la iglesia del diablo, 1 Ne. 14:10 (Alma 5:39).
- No contendáis en contra de ninguna iglesia, a menos que sea la iglesia del diablo, DyC 18:20.
- La grande y abominable iglesia será derribada, DyC 29:21.

