Gracia
El poder de Dios que hace posible que los seres humanos reciban bendiciones en esta vida y obtengan la vida eterna y la exaltación después de ejercer la fe, arrepentirse y hacer lo posible por guardar los mandamientos. Esta ayuda o fortaleza divina proviene de la misericordia y el amor de Dios. Toda persona mortal necesita de esa gracia divina, como consecuencia de la caída de Adán, y también a causa de las debilidades del hombre.
- La gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo, Juan 1:17.
- Por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, Hech. 15:11 (Rom. 3:23–24; DyC 138:14).
- Tenemos entrada por la fe a esta gracia, Rom. 5:2.
- Por gracia sois salvos por medio de la fe, Efe. 2:8.
- La gracia de Dios trae la salvación, Tito 2:11.
- Acerquémonos confiadamente al trono de la gracia Heb. 4:16.
- Dios da gracia a los humildes, 1 Pe. 5:5.
- Ninguna carne puede morar en la presencia de Dios, sino por medio de los méritos, y misericordia, y gracia del Santo Mesías, 2 Ne. 2:8.
- Tan sólo en la gracia de Dios, y por ella, somos salvos, 2 Ne. 10:24.
- Es por la gracia que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos, 2 Ne. 25:23.
- Es por gracia que tenemos poder para hacer estas cosas, Jacob 4:7.
- Que les sea restaurada gracia por gracia, según sus obras, Hel. 12:24.
- Mi gracia es suficiente para los mansos y para todos los que se humillan ante mí, Éter 12:26–27.
- Moroni imploró al Señor que se diera gracia a los gentiles, para que tuvieran caridad, Éter 12:36, 41.
- Por la gracia de Dios sois perfectos en Cristo, Moro. 10:32–33.
- Jesús recibió gracia sobre gracia, DyC 93:12–13, 20.

