Cuarto libro de Moisés llamado Números

Capítulo 24

Balaam ve en visión el destino de Israel y profetiza sobre él — Profetiza acerca del Mesías: Saldrá una Estrella de Jacob y se levantará un cetro de entre Israel.

 Y cuando vio Balaam que le aparecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y la segunda vez, en busca de agüeros, sino que puso su rostro hacia el desierto;

 y alzó sus ojos y vio a Israel acampado por sus atribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él.

 Entonces tomó su aparábola y dijo:

Dice Balaam hijo de Beor,
y dice el varón de ojos abiertos;

 

adice el que oye las palabras de Dios,
el que ve la bvisión del Omnipotente,
caído, pero abiertos los ojos:

 

¡Cuán hermosas son tus tiendas,
oh Jacob,
tus habitaciones, oh Israel!

 

Como arroyos están extendidas,
como huertos junto al río,
como áloes plantados por Jehová,
como cedros junto a las aguas.

 

aDe sus baldes destilarán aguas,
y su descendencia estará en muchas aguas;
y se enaltecerá su rey más que bAgag,
y su reino será ensalzado.

 

Dios lo sacó de Egipto;
tiene fuerzas como de un toro salvaje;
devorará a las naciones enemigas,
y desmenuzará sus huesos
y las aatravesará con sus saetas.

 

Se encorvará para echarse como cachorro de aleón;
y como león, ¿quién lo despertará?
Benditos los que te bendijeren,
y malditos los que te maldijeren.

 10 Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo las palmas de las manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has resueltamente bendecido ya tres veces.

 11 Por tanto, huye ahora a tu lugar; yo dije que te honraría, pero he aquí que Jehová te ha privado de honra.

 12 Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo:

 13 Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el mandato de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi apropia voluntad; pero lo que Jehová hable, eso bdiré yo?

 14 He aquí yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto, ven, te indicaré lo que este pueblo hará a tu pueblo en los postreros días.

 15 Y tomó su parábola y dijo:

Dice Balaam hijo de Beor,
dice el varón de ojos abiertos;

  16 

dice el que oye las palabras de Jehová,
y el que sabe la ciencia del Altísimo,
el que ve la visión del Omnipotente,
caído, pero abiertos los ojos:

  17 

Lo averé, pero bno ahora;
lo contemplaré, pero no de cerca.
Saldrá estrella de Jacob,
y se levantará cetro de entre Israel,
y herirá las sienes de cMoab
y destruirá a todos los hijos de Set.

  18 

Y será tomada aEdom;
será también tomada Seir por sus enemigos,
e Israel desplegará su poder.

  19 

Y de Jacob saldrá el que se enseñoreará,
y destruirá al resto de la ciudad.

 20 Y viendo a aAmalec, tomó su parábola y dijo:

Amalec, cabeza de naciones es,
pero al fin perecerá para siempre.

 21 Y viendo al ceneo, tomó su parábola y dijo:

Fuerte es tu morada;
en la peña está puesto tu nido,

  22 

porque el ceneo será consumido
hasta cuando Asiria te lleve cautivo.

 23 Y tomó su parábola y dijo:

¡Ay!, ¿quién vivirá cuando haga Dios estas cosas?

  24 

Y vendrán navíos de la costa de Quitim,
y afligirán a Asiria, afligirán también a Heber;
mas él también perecerá para siempre.

 25 Entonces se levantó Balaam y se fue, y volvió a su lugar; y también Balac se fue por su camino.