Aquí hay algunas ideas sobre cómo prepararse para enseñar el Evangelio mediante el fortalecimiento de su conocimiento y testimonio del Evangelio.
1. Estudie las Escrituras, especialmente el Libro de Mormón, todos los días.
“Las Escrituras se pueden convertir en un apoyo y proporcionar un recurso increíblemente enorme de amigos dispuestos a ayudarnos. Una escritura memorizada pasa a ser una amistad duradera que no se debilita con el paso del tiempo”.
Élder Richard G. Scott, “El poder de las Escrituras”, Liahona, noviembre de 2011, 6–8.
- Buscar las Escrituras en línea.
- Comparta algo que aprendió de su estudio de las Escrituras en la noche de hogar, una clase, o reunión de quórum o seminario.
Ayudas adicionales
- Predicad Mi Evangelio, capítulo 5, “¿Qué función tiene el Libro de Mormón?”
- Las secciones “Fortaleza espiritual” de Mi Deber a Dios para diáconos, maestros o presbíteros.
- El valor Conocimiento en el Progreso Personal.
2. Estudie Predicad Mi Evangelio y comparta lo que haya aprendido.
“El objetivo del manual Predicad Mi Evangelio es ayudarle a estar mejor preparado y a ser un misionero con un nivel más elevado de madurez espiritual y un maestro más persuasivo. Le instamos a usarlo a diario en su preparación personal… Estudie los pasajes de las Escrituras que se indican y aprenda las doctrinas y los principios”.
Mensaje de la Primera Presidencia, Predicad Mi Evangelio, pág. V.
- Estudie Predicad Mi Evangelio, capítulo 1, “¿Cuál es mi objetivo como misionero?”
- Estudie Predicad Mi Evangelio, capítulo 3, “¿Qué es lo que estudio y enseño?”
- Estudie Predicad Mi Evangelio, capítulo 4, “¿Cómo reconozco y comprendo al Espíritu?”
- Comparta las lecciones del capítulo 3 de Predicad Mi Evangelio con su familia, el quórum, la clase o amigos. Practique enseñar.
- Invite a amigos y familiares que no son miembros de la Iglesia a aprender más acerca del Evangelio.
Ayudas adicionales
- Élder Richard G. Scott, “El poder de Predicad Mi Evangelio”, Liahona, mayo de 2005, págs. 29-31.
- Élder David A. Bednar, “Llegar a ser misioneros” Liahona, noviembre de 2005, págs. 44-47.
3. Asista a la Iglesia, haga preguntas en las reuniones de la clase y el quórum y trate de responder a las preguntas de otras personas.
“Aunque es muy importante aprender de un buen maestro, es más importante que usted tenga experiencias significativas de aprendizaje por su propia cuenta. El obtener buenos resultados del estudio depende de que tenga un fuerte deseo de aprender, de que estudie con ‘verdadera intención’ (Moroni 10:4), de que tenga ‘hambre y sed de justicia’ (Mateo 5:6) y de que busque respuestas a las preguntas y dudas de sus investigadores”.
Predicad Mi Evangelio, 2004, pág. 18.
- Estudie las las nuevas lecciones para los jovenes, escriba las preguntas que tenga y luego consulte en la clase.
- Cuando alguien en la clase haga una pregunta, trate de encontrar una respuesta para ésta en las Escrituras.
4. Piense en las bendiciones de asistir a seminario.
“Seminario les ayudará a entender y confiar en las enseñanzas y la expiación de Jesucristo. Sentirán el Espíritu del Señor a medida que aprendan a amar las Escrituras. Se prepararán para el templo y para el servicio misional”.
Presidente Thomas S. Monson, “Participa en seminario”, 12 de agosto de 2011, seminary.lds.org.
- Revise los pasajes para el dominio de las Escrituras, incluso el contexto de cada pasaje y piense en cómo sería presentar ese contexto y explicar las Escrituras a otra persona en pocas palabras.
5. Sirva a los demás.
“El Salvador enseñó a Sus discípulos: ‘Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará’.
“Creo que el Salvador nos está diciendo que a menos que nos perdamos en dar servicio a los demás, nuestra propia vida tiene poco propósito. Aquellos que viven únicamente para sí mismos al final se marchitan y, en sentido figurado, pierden la vida, mientras que aquellos que se pierden a sí mismos en prestar servicio a los demás progresan y florecen… y en efecto salvan su vida”.
Presidente Thomas S. Monson, “¿Qué he hecho hoy por alguien?” Liahona noviembre de 2009, pág. 85.
- Considere la planificación de al menos un acto de servicio para alguien cada día.
Ayudas adicionales
- Participe en la obra de historia familiar.
- Lea Para Fortaleza de la Juventud, “El servicio”.

