Cómo empezar


Propósito

Nuestro Padre Celestial le ha dado la sagrada responsabilidad de ayudar a los padres en la enseñanza del Evangelio de Jesucristo a los niños. Por medio de las reuniones dominicales y las actividades entre semana, usted ayudará a los niños a aprender y vivir los principios del Evangelio, a hacer y guardar convenios sagrados y a edificar testimonios fuertes y duraderos.

  • Aprenda más acerca de los propósitos de la Primaria en el Manual 2: Administración de la Iglesia (2010), 11.1.

“A los niños de todo el mundo [les] decimos: ‘Toma mi mano. Aférrate. Permaneceremos juntos en la senda de regreso a nuestro Padre Celestial’.

“Padres, abuelos, vecinos, amigos, líderes de la Primaria, cada uno de nosotros puede tender la mano para que los niños se aferren a nosotros. Podemos detenernos, arrodillarnos, mirarlos a los ojos y sentir su deseo innato de seguir al Salvador. Tómenlos de la mano. Caminen con ellos. Es la oportunidad que tenemos para anclarlos en la senda de la fe.

“Ningún niño tiene que caminar solo por la senda, siempre y cuando le hablemos libremente del plan de salvación. Comprender el plan les ayudará a aferrarse a la verdad [de que ellos] son hijos de Dios y que Él tiene un plan para ellos, que vivieron con Él en la vida premortal, que se regocijaron por venir a esta tierra y que por medio de la ayuda del Salvador todos podemos regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial. Si ellos entienden el plan y quiénes son, no sentirán temor.

“En Alma 24 leemos: ‘…él ama nuestras almas [y] ama a nuestros hijos; por consiguiente… el plan de salvación nos [es] dado a conocer, tanto a nosotros como a las generaciones futuras’ (versículo 14)” (Rosemary M. Wixom, “Mantengámonos en la senda”, conferencia general de octubre, 2010; leer todo el discurso).

Una niña en edad de primaria.

Prepararse espiritualmente

Usted ha sido llamada por Dios mediante revelación, y tiene derecho a revelación personal al ministrar a los niños individualmente y al realizar tareas relacionadas con su llamamiento. Siga el ejemplo de Jesucristo al considerar su propia preparación espiritual. Antes de comenzar Su ministerio, el Salvador se retiró al desierto para ayunar y orar (véase Mateo 4). Como líder de la Primaria, debe orar y pedir a nuestro Padre Celestial fortaleza y orientación, y Él la bendecirá.

  • Aprenda sobre cómo prepararse espiritualmente, en el Manual 2, 3.2.1.

Participar en consejos

En calidad de presidenta de la Primaria, usted participa como miembro del consejo del barrio. Como miembro de dicho consejo, usted representa las necesidades de los niños a quienes sirve.

El élder M. Russell Ballard enseñó: “Ese es el milagro de los consejos de la Iglesia: que nos escuchamos mutuamente y escuchamos al Espíritu. Cuando nos apoyamos unos a otros en los consejos de la Iglesia, empezamos a comprender cómo Dios puede transformar a hombres y mujeres comunes en líderes extraordinarios. Los mejores lideres no son los que se matan trabajando para hacer todo solos; los mejores líderes son los que siguen el plan de Dios y consultan con sus consejos” (“Los consejos de la Iglesia”, Liahona, julio de 1994, pág. 31).

  • Aprenda más acerca de reunirse en consejo con otros, en el Manual 2, 3.2.2.
  • Aprenda más acerca del consejo de barrio, en el Manual 2, sección 4.
  • Aprenda más acerca de reunirse en consejo con otros líderes de la Primaria, en el Manual 2, 11.3.
Una mujer enseñando a niños de la Primaria.

Ministre a los niños y a los líderes de la Primaria

Cuando Jesucristo visitó a los nefitas en las Américas, Él ministró a los niños, “uno por uno, y los bendijo, y rogó al Padre por ellos… y habló a la multitud, y les dijo: Mirad a vuestros pequeñitos… y vieron ángeles que descendían del cielo cual si fuera en medio de fuego; y bajaron y cercaron a aquellos pequeñitos, y… les ministraron” (3 Nefi 17:21‒24).

Al igual que los ángeles ministraron a los niños en las Américas, los líderes y los maestros de la Primaria tienen la sagrada responsabilidad de ministrar a los hijos de Dios individualmente en la actualidad. A medida que les vaya ministrando, aprenda los nombres de todos los niños y conozca sus necesidades y circunstancias particulares.

  • Aprenda más acerca de cómo ministrar a los demás, en el Manual 2, 3.2.3.
  • Aprenda acerca de ministrar a los niños con necesidades especiales, en el Manual 2, 11.8.6.

Enseñe el Evangelio a los niños de la Primaria

Al enseñar las doctrinas del Evangelio a los niños en el Tiempo para compartir y en la clase, aumentará su amor y comprensión por ellos. En ocasiones, al enseñar a los niños puede parecer, que ellos no escuchan y no se interesan. Recuerde el consejo que dio el élder Neil L. Andersen: “Aunque habrá ocasiones en que el niño no escuche con un corazón creyente, el testimonio que ustedes expresen sobre Jesús permanecerá en su mente y en su alma… Si el hijo no escucha, no se desesperen. El tiempo y la verdad están del lado de ustedes. En el momento adecuado, sus palabras harán eco como si vinieran del cielo mismo. Su testimonio jamás abandonará a sus hijos” (“Dime la historia de Cristo”, conferencia general de abril 2010).

  • Aprenda más sobre la enseñanza del Evangelio de Jesucristo, en el Manual 2, 3.2.4.
  • Aprenda más sobre cómo enseñar en la Primaria, en el Manual 2, 11.4.2 y 11.4.3.
  • Aprenda más sobre cómo enseñar por medio del programa Fe en Dios, en el Manual 2, 11.5.1.
Un niño en edad de Primaria.

La administración del programa de la Primaria

El élder Jeffrey R. Holland enseñó a los líderes de la Primaria: “Cada miembro de la Iglesia es importante para nosotros. De hecho, cada persona, sea o no miembro, es importante para nosotros, pero de entre todas las responsabilidades más significativas, se encuentra la de proteger y la de cuidar a los niños de la Iglesia… Ustedes y los niños a los que instruyen nos importan muchísimo. Prepárense bien para bendecirlos. Denles su mejor esfuerzo” (Véase “Afiancemos a los niños en las Escrituras”, Video de capacitación de la Primaria).

Al dar su mejor esfuerzo, utilice el programa de la Primaria que ha organizado la Iglesia. Esto incluye usar los manuales de la Primaria y las reseñas del Tiempo para compartir, supervisar los programas Fe en Dios y de escultismo, ayudar a planear y organizar la presentación de los niños en la reunión sacramental y el Programa preliminar del sacerdocio, supervisar y participar en la instrucción dominical, y capacitar a los maestros y líderes de la Primaria.

  • Aprenda más sobre el liderazgo de la Primaria, en el Manual 2, 11.2.
  • Aprenda más sobre la Primaria en domingos, en el Manual 2, 11.4.
  • Aprenda más acerca de la Primaria y sus programas, actividades y eventos, en el Manual 2, 11.5.