Liderar a la manera del Salvador

Principios de liderazgo del Evangelio


 


Liderar a la manera del Salvador

El liderar a la manera del Salvador nos ayuda a que los niños de la Primaria y los líderes incrementen su testimonio del Padre Celestial, Jesucristo y el Evangelio restaurado. Al hacerlo, sentirán el amor del Padre Celestial por ellos, aprenderán y entenderán el evangelio de Jesucristo, sentirán y reconocerán la influencia del Espíritu Santo y los preparará para hacer y guardar convenios sagrados.

La mejor manera que tienen los líderes de enseñar a los demás a ser “verdaderos discípulos” es mediante su propio ejemplo. Este modelo —el ser un discípulo fiel a fin de ayudar a los demás a llegar a ser discípulos fieles— es el propósito de todo llamamiento de la Iglesia.

Lema y propósitos de la Primaria


Prepararse espiritualmente

Usted ha sido llamada por Dios mediante revelación, y tiene derecho a revelación personal al ministrar a los niños individualmente y al realizar tareas relacionadas con su llamamiento. Siga el ejemplo de Jesucristo al considerar su propia preparación espiritual. Antes de comenzar Su ministerio, el Salvador se retiró al desierto para ayunar y orar (véase Mateo 4). Como líder de la Primaria, debe orar y pedir a nuestro Padre Celestial fortaleza y orientación, y Él la bendecirá.

Los líderes se preparan espiritualmente al guardar los mandamientos, estudiar las Escrituras y las enseñanzas de los profetas de los últimos días, al orar, ayunar y ser humildes ante el Señor. Con esta preparación, son capaces de recibir inspiración para guiarlos en su vida personal, en sus responsabilidades familiares y llamamientos.

Prepararse espiritualmente


Participar en consejos

“Ese es el milagro de los consejos de la Iglesia: que nos escuchamos mutuamente y escuchamos al Espíritu. Cuando nos apoyamos unos a otros en los consejos de la Iglesia, empezamos a comprender cómo Dios puede transformar a hombres y mujeres comunes en líderes extraordinarios. Los mejores líderes no son los que se matan trabajando para hacer todo solos; los mejores líderes son los que siguen el plan de Dios y consultan con sus consejos” (“Los consejos de la Iglesia”, Liahona, julio de 1994, pág. 26).

Participar en consejos

La labor de la presidencia de la Primaria

 


Ministre a niños y líderes de la Primaria

Cuando Jesucristo visitó a los nefitas en las Américas, Él ministró a los niños, “uno por uno, y los bendijo, y rogó al Padre por ellos”. Al igual que Jesucristo ministró entre los niños entonces, los líderes y maestros de la Primaria tienen la sagrada responsabilidad de ministrar a los hijos de Dios individualmente en la actualidad.

El propósito de ministrar es ayudar a los demás a llegar a ser verdaderos seguidores de Jesucristo. Ministrar a los demás incluye:

  • Recordar cómo se llaman y familiarizarse con ellos (véase Moroni 6:4).
  • Amarlos sin juzgarlos (véase Juan 13:34–35).
  • Velar por ellos y fortalecer su fe ‘uno por uno’, como lo hizo el Salvador (3 Nefi 11:15; 17:21).
  • Establecer una amistad sincera con ellos, así como visitarlos en sus hogares y en cualquier otro lugar (véase D. y C. 20:47).

Ministrar a los niños


Enseñe el Evangelio a los niños de la Primaria

“Es una sagrada responsabilidad enseñar a los niños el evangelio de Jesucristo y ayudarles a que aprendan a vivirlo” (La enseñanza: El llamamiento más importante, pág. 120). En la Primaria, se enseña a los niños el Evangelio a través de lecciones, del tiempo para compartir y la música.

La enseñanza más poderosa de los líderes procede de su ejemplo personal. Los líderes también enseñan al compartir sus testimonios y llevar a cabo análisis basados en la doctrina durante las reuniones de liderazgo, clases y actividades. Ellos enseñan de las Escrituras y las palabras de los profetas de los últimos días. Saben que “la predicación de la palabra… [tiene] un efecto más potente… que la espada o cualquier otra cosa” (Alma 31: 5).

Además de enseñarse a sí mismos el Evangelio, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares son responsables de la calidad del aprendizaje y la enseñanza en sus organizaciones. Se aseguran de que la enseñanza en sus clases sea significativa, edificante y basada en la doctrina.

Para obtener más dirección sobre la manera de enseñar el Evangelio y de supervisar la labor para mejorar el aprendizaje y la enseñanza, vea el Manual 2, 5.5.

Principios de enseñanza


La administración del programa de la Primaria

Al dar su mejor esfuerzo, utilice el programa de la Primaria que ha organizado la Iglesia. Esto incluye usar los manuales de la Primaria y el bosquejo del Tiempo para compartir, supervisar los programas Fe en Dios y de Escultismo, ayudar a planear y organizar la presentación de los niños en la reunión sacramental y el Programa preliminar del sacerdocio, supervisar y participar en la instrucción dominical, y capacitar a los maestros y líderes de la Primaria.

Cómo afianzar a nuestros hijos en las Escrituras

Tiempo para compartir de la Primaria