Cómo empezar

Orientación y capacitación para líderes de la Sociedad de Socorro


 

El propósito de la Sociedad de Socorro

Ha sido llamada por Dios para servir en la Sociedad de Socorro, la organización del Señor para las mujeres. Por medio de la Sociedad de Socorro, las mujeres desempeñan una responsabilidad oficial en la Iglesia.

La Sociedad de Socorro fue establecida por nuestro Padre Celestial para organizar, enseñar e inspirar a Sus hijas y prepararlas para las bendiciones de la vida eterna ayudándolas a aumentar la fe y la rectitud personal, fortalecer las familias y los hogares, así como buscar y ayudar a los necesitados.

  • Aprenda cómo lograr estos propósitos en el Manual 2: Administración de la Iglesia (2010), 9.1.1.

Al procurar lograr los propósitos de la Sociedad de Socorro, tenga en cuenta lo siguiente:

¿Entiendo que mi función como líder es ayudar a que las mujeres se preparen para las bendiciones de la vida eterna?

¿Cómo estoy procurando ayudar a cada hermana a:

  • aumentar su fe y rectitud personal?
  • fortalecer la familia y el hogar?
  • ayudar a los necesitados?

¿Cómo puedo utilizar cada una de las siguientes situaciones para lograr los objetivos de la Sociedad de Socorro?:

  • Las reuniones dominicales de la Sociedad de Socorro
  • Otras reuniones de la Sociedad de Socorro
  • Programa de las maestras visitantes
  • Bienestar
  • El servicio caritativo

Aumentar la fe y la rectitud personal



“Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo… para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados” (2 Nefi 25:26). La fe debe nutrirse con gran diligencia y paciencia (véase Alma 32:41, 43). Vivimos en una época en que un aumento de fe y de rectitud personal son de suma importancia para fortalecer a las mujeres y prepararlas para los desafíos que se encuentran en el futuro.

(Véase Hijas en Mi reino, capítulo 3.)

Fortalecer las familias y los hogares



Nunca en la historia del mundo hemos necesitado familias y hogares más fuertes. Es de los hogares y de las familias que procede la siguiente generación. La Sociedad de Socorro debe organizarse y movilizarse para fortalecer a las familias y ayudar a que nuestros hogares sean santuarios sagrados del mundo. Nuestro hogar puede ser un refugio en un mundo de malas influencias.

Ya sea que estemos casados o solteros, seamos mayores o jóvenes, todos tenemos el deber de defender y poner en práctica las verdades que se encuentran en “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”.

(Véase Hijas en Mi reino, capítulo 9.)

  • Aprenda más acerca de las familias y la Iglesia en el plan de Dios, en el Manual 2, 1.1.1.

Buscar y ayudar a los necesitados


Durante el ministerio mortal del Salvador, Él dio el ejemplo de buscar y ayudar a los necesitados. La Sociedad de Socorro tiene, entre su cometido, algunas de las oportunidades más increíbles de servir en la tierra, y están disponibles para todas las hermanas. Las personas tendrán sus pruebas, y la red de ayuda que se ofrece a través de la Sociedad de Socorro puede brindar ayuda y apoyo.

(Véase Hijas en Mi reino, capítulos 6 y 7.)

  • Aprenda más acerca de cómo ministrar a los demás en el Manual 2, 3.2.3.

La Caridad nunca deja de ser

El lema “La caridad nunca deja de ser” proviene de la primera reunión de la Sociedad de Socorro. El profeta José Smith pidió a las hermanas que ayudaran a los hermanos “a atender a las necesidades de los pobres, buscar a los que necesiten caridad y satisfacer sus carencias”. Las hermanas tomaron esa amonestación seriamente y se convirtieron en una sociedad dedicada a servir al pobre y al necesitado. (Véase Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 481).

“Siempre me ha encantado su lema de la Sociedad de Socorro: ‘La caridad nunca deja de ser’ (1 Corintios 13:8). ¿Qué es la caridad? El profeta Mormón nos enseña que ‘la caridad es el amor puro de Cristo’ (Moroni 7:47). En el mensaje de despedida que dirigió a los lamanitas, Moroni declaró: ‘A menos que tengáis caridad, de ningún modo seréis salvos en el reino de Dios’ (Moroni 10:21). Yo considero que la caridad o ‘el amor puro de Cristo’ es lo opuesto a criticar y juzgar. Al hablar de la caridad, no tengo en mente en este momento el alivio del sufrimiento mediante el dar de nuestros bienes. Ello, por supuesto, es necesario y apropiado. Esta noche, sin embargo, tengo en mente la caridad que se manifiesta cuando somos tolerantes con otras personas e indulgentes con sus acciones, la clase de caridad que perdona, la clase de caridad que es paciente” (“La caridad nunca deja de ser,” Reunión General de la Sociedad de Socorro, 25 de septiembre de 2010).

(Véase Hijas en Mi reino, capítulo 5.)


Principios de liderazgo

Prepararse espiritualmente

Su habilidad de servir eficazmente requerirá la ayuda del Señor. Él puede fortalecerle, al prepararse para ser un instrumento en Sus manos.

Las Escrituras nos enseñan que el ser un instrumento por el cual el Señor puede obrar milagros requiere preparación espiritual. En el Libro de Mormón leemos que los hijos de Mosíah “habían escudriñado diligentemente las Escrituras para conocer la palabra de Dios. Mas esto no es todo; se habían dedicado a mucha oración y ayuno; por tanto, tenían el espíritu de profecía y el espíritu de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios” ( Alma 17:2–3).

(Véase Hijas en Mi reino, págs. 51-52.)

Como líder de la Sociedad de Socorro:

  • Prepárese para recibir revelación. (Véase Manual 2, 3.2.1.)
  • Ore, estudie las Escrituras, ayune, asista al templo, viva de forma digna y prepárese de otras maneras. (Véase Manual 2, 3.2.1.)
  • Aprenda en cuanto al propósito, la historia y la obra de la Sociedad de Socorro. (Véase Manual 2, 9.1.1, 9.1.2, 9.4, 9.5, 9.6 y 9.7.)


Recurso

“Priorizar nuestras vidas” - Galería de imágenes
Vea una galería de imágenes de la sala de recursos de la Sociedad de Socorro. “¿Cómo aumenta una persona su fe, fortalece a las familias y brinda ayuda? ¿Cómo encuentra respuestas a sus preguntas una mujer en nuestra época y se mantiene firme e inamovible ante oposición y dificultades increíbles?”


Participar en consejos



el élder M. Russell Ballard enseñó: “Ese es el milagro de los consejos de la Iglesia: que nos escuchamos mutuamente y escuchamos al Espíritu. Cuando nos apoyamos unos a otros en los consejos de la Iglesia, empezamos a comprender cómo Dios puede transformar a hombres y mujeres comunes en líderes extraordinarios. Los mejores líderes no son los que se matan trabajando para hacer todo solos; los mejores líderes son los que siguen el plan de Dios y consultan con sus consejos” (“Los consejos de la Iglesia”,Liahona, julio de 1994, pág. 26).

Delibere en consejo con su obispo para:

  • Estar al tanto de su visión, su dirección y sus prioridades. (Véase Manual 2, 9.2.1.)
  • Recomendar a consejeras, a una secretaria, a maestras y a otras hermanas que me ayuden según sea necesario. (Véase Manual 2, 9.2.1, 9.2.2 y 9.2.5.)
  • Coordinar el tipo y la frecuencia de las reuniones que ayudarán a las hermanas a prepararse para la vida eterna mediante el aumento de la fe y la rectitud, el fortalecimiento de la familia y el hogar, y la asistencia a los necesitados. (Véase Manual 2, 9.4.2..)
  • Cumplir asignaciones bajo su dirección. (Véase Manual 2, 9.4.2, 9.6, 9.6.1 y 9.6.2.)
  • Participar en consejos a fin de ayudar a evaluar los problemas y las oportunidades, determinar prioridades, examinar soluciones y buscar recursos que ayuden a las personas y a las familias del barrio.


Como líder de la Sociedad de Socorro, tendrá la oportunidad de participar en consejos, en un barrio o una estaca.

(Véase Hijas en Mi reino, capítulo 8.)

  • Aprenda sobre cómo participar en consejos, en el Manual 2, 3.2.2, 4.1.
  • Aprenda sobre los consejos en su barrio, en el Manual 2, 9.3.
  • Aprenda sobre los consejos en su estaca, en el Manual 2, 9.8.


Ministrar a cada hermana


En las Américas, Jesucristo enseñó a sus recién llamados líderes de la Iglesia, “las obras que me habéis visto hacer, ésas también las haréis” (3 Nefi 27:21). Entre los muchos ejemplos que Jesús dio a esos líderes se encontraba el ejemplo de ministrar a los demás de manera individual (véase 3 Nefi 17:7-9).

Como líder de la Sociedad de Socorro, usted tiene la bendición de ministrar a las hermanas de su barrio. Siga el ejemplo del Salvador al estar pendiente de cada hermana y al capacitar a otras hermanas de la Sociedad de Socorro a que hagan lo mismo. El ministrar a los demás se describe en Moroni 6:4 y Lucas 10:30-37.

Como líder de la Sociedad de Socorro:

  • Conozca, ame y fortalezca a todas las hermanas y vele por ellas. (Véase Manual 2, 9.5.)
  • Busque y ayude a los necesitados (Véase Manual 2, 9.2.5, 9.5.1, 9.6, 9.6.1, 9.6.2 y 18.6.2.)
  • Ayude a preparar a todas las hermanas a fin de que reciban las ordenanzas y los convenios del templo. (Véase Manual 2, 1.2.2, 2.1.3 y 5.4.)


(Véase Hijas en Mi reino, capítulo 7.)

  • Aprenda sobre cómo ministrar a los demás en el Manual 2, 3.2.3.
  • Aprenda sobre cómo ministrar por medio del programa de maestras visitantes en el Manual 2, 9.5.
  • Aprenda sobre cómo ministrar por medio del bienestar y el servicio caritativo en el Manual 2, 9.6.
  • Aprenda sobre cómo ministrar a las hermanas de la Sociedad de Socorro en el Manual 2, 9.7.
  • Aprenda sobre como ministrar a hermanas con necesidades especiales en el Manual 2, 9.10.1.


Enseñar el evangelio de Jesucristo

En una revelación dada al Profeta José Smith, el Señor le dijo a Emma, “Y serás ordenada por su mano para explicar las Escrituras y para exhortar a la iglesia, de acuerdo con lo que te indique mi Espíritu” (D. y C. 25:7). Las líderes y las maestras de la Sociedad de Socorro también son llamadas a enseñar las doctrinas del Evangelio restaurado por el poder de Su Espíritu. Al usar los materiales de enseñanza aprobados, inspire a sus hermanas a “participar activamente en la obra de la Sociedad de Socorro” (Manual 2, 9.4.1).

Como líder de la Sociedad de Socorro:

  • Asegúrese de que se enseñe la doctrina a las hermanas. (Véase Manual 2, 9.2.2, 9.4.1, 12.1 y 17.1.3.)
  • Enseñe por el Espíritu (véase D. y C. 50:13–22). (Véase Manual 2, 5.5 y 5.5.4.)
  • Inspire a las hermanas a aplicar los principios del Evangelio en su vida. (Véase Manual 2, 9.4.1 y 9.4.2.)

 

(Véase Hijas en Mi reino, capítulo 1.)

  • Aprenda más sobre la enseñanza del Evangelio en el Manual 2, 3.2.4.
  • Aprenda más sobre la enseñanza en la Sociedad de Socorro en el Manual 2, 9.4.1.
  • Visite la sección La enseñanza del Evangelio de LDS.org a fin de ver materiales de consulta para preparar discursos o clases y para enseñar en todo ámbito.


Administrar la Sociedad de Socorro



El Profeta José Smith enseñó que la Sociedad de Socorro no “sólo debía socorrer a los pobres, sino salvar almas” (véase History of the Church, 5:25). Bajo la dirección del obispo, usted supervisa la labor de la Sociedad de Socorro y sus esfuerzos por salvar almas, al edificar la fe, fortalecer las familias y proporcionar ayuda a las personas y familias del barrio.

Al procurar salvar almas, utilice la organización de la Sociedad de Socorro. Esto incluye planear las reuniones dominicales de la Sociedad de Socorro, planear y organizar reuniones adicionales de la Sociedad de Socorro, organizar el programa de maestras visitantes, supervisar el bienestar y el servicio caritativo, fortalecer a las nuevas hermanas de la Sociedad de Socorro y capacitar a las líderes y maestras de la Sociedad de Socorro.

Como líder de la Sociedad de Socorro:

  • Bajo la dirección del obispo, supervise el trabajo que se realiza en la Sociedad de Socorro y sus esfuerzos, actividades y reuniones para asegurarme de que las mismas cultiven la fe, fortalezcan a la familia y proporcionen alivio a las personas y a las familias del barrio. Como parte de este esfuerzo:
  • Organice y delegue las labores de la Sociedad de Socorro a las consejeras, la secretaria y otras líderes y maestras, de modo que todas las hermanas reciban la oportunidad de ministrarse unas a otras. (Véase Manual 2, 3.3.4 y 9.2.)
  • Supervise y asegúrese de la eficacia de:
  • Las reuniones dominicales de la Sociedad de Socorro. (Véase Manual 2, 9.4.1.)
  • Las visitas de maestras visitantes. (Véase Manual 2, 1.4.1, 2.3, 3.2.3, 4.3, 5.1.2, 5.1.4, 5.2, 5.2.4, 5.2.5, 5.2.8, 5.3.3, 6.2.2, 6.2.4, 7.4.3, 9.2.2, 9.3.1, 9.5, 9.7.2, 9.9.1, 16.3.3, 16.6.4, 17.2.2 y 19.1.1.)
  • El servicio caritativo. (Véase Manual 2, 6.2.2, 6.2.4, 9.2.5, 9.5.1, 9.6, 9.6.1, 9.6.2, 9.10.3 y 18.6.2.)
  • El bienestar. (Véase Manual 2, 6.2 y 9.6.)


(Véase Hijas en Mi reino, págs. 47-50.)

  • Aprenda más acerca de la organización de la Sociedad de Socorro en el Manual 2, 9.
  • Aprenda más acerca de las reuniones adicionales de la Sociedad de Socorro en el Manual 2, 9.4.2.
  • Aprenda más acerca de las nuevas hermanas de la Sociedad de Socorro en el Manual 2, 9.7.

Nuevas hermanas de la Sociedad de Socorro



La presidencia de la Sociedad de Socorro tiene la responsabilidad de cuidar a cada nueva hermana con amor e interés y ayudarlas a todas a seguir siendo activas y a mantener su fe (véase Manual 2, 9.7.2). El libro histórico Hijas en Mi Reino: La historia y la obra de la Sociedad de Socorro, es una de las fuentes de consulta aprobadas que puede utilizar para enseñar a las nuevas hermanas acerca de la Sociedad de Socorro y sus funciones y responsabilidades en ella.

A las hermanas Sociedad de Socorro que les gustaría recibir ayuda para establecer metas personales dignas, pueden considerar usar En pos de la excelencia como guía.


Aprenda más acerca de quiénes son las nuevas hermanas de la Sociedad de Socorro, por qué necesitan atención especial, cómo orientarlas y enseñarles y qué recursos pueden considerar proporcionarles.

(Véase Hijas en Mi reino, capítulo 10.)