Los maestros y supervisores de seminario e instituto de estaca

Nuestro propósito es ayudar a los jóvenes, y a los jóvenes adultos, a entender y confiar en las enseñanzas y en la expiación de Jesucristo, a hacerse merecedores de las bendiciones del templo y a prepararse ellos mismos, a su familia y a los demás para la vida eterna con su Padre Celestial.


Requisitos

Los supervisores y maestros de seminario e instructores de instituto de estaca deben ser dignos de poseer una recomendación para el templo (véase “Presidencia de estaca” en la sección 11.1.1 del Manual 1: Presidentes de estaca y obispos, 2010, pág. 114). También deben:

  • Esforzarse por emular al Salvador en sus vidas, incluso en la forma en que viven, enseñan y se visten.
  • Disfrutar relacionarse con los jóvenes y estar convencidos de que ellos están ansiosos por aprender el Evangelio.
  • Estar disponibles para preparar lecciones, dar clases y asistir regularmente a reuniones programadas de maestros en funciones.

Deberes y responsabilidades

Enseñar con eficacia

  • Enseñarles a los alumnos las doctrinas y los principios del Evangelio como se hallan en las Escrituras y en las palabras de los profetas. Enseñarles de tal modo que entiendan y sean edificados.
  • Ayudar a los alumnos a cumplir con su función en el proceso de aprendizaje y prepararse para enseñar el Evangelio a otras personas.
  • Utilizar los materiales y los cursos de estudio aprobados.

Procurar mejorar como maestro

  • Asistir y participar en las reuniones de capacitación del cuerpo docente y del Área.
  • Charlar regularmente con su supervisor para obtener sugerencias, comentarios y guía.

Inscribir y alentar a los alumnos

  • Ayudar a los padres y líderes del sacerdocio a saber quiénes son todos los alumnos potenciales e inscribirlos.
  • Cultivar un ambiente de amor, respeto y propósito en el salón de clases.
  • Llevar registros precisos y puntuales de inscripción de los alumnos, su asistencia y los cursos que han completado.
  • Animar a todos los alumnos a completar las clases y obtener créditos por ello.
  • Ayudar a los alumnos a graduarse y ayudar al sacerdocio en la ceremonia de graduación.