Capacitación anual para las organizaciones auxiliares: Escuela Dominical


La parte 1 de la capacitación consiste en una deliberación de mesa redonda con el élder Holland sobre los principios que guían el aprendizaje y la enseñanza a la manera del Salvador. Vea la deliberación de mesa redonda y considere la manera de aplicar esos principios en la capacitación de su estaca o barrio.


Bienvenida

 

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A medida que los líderes y maestros de la Escuela Dominical trabajen para mejorar el aprendizaje y la enseñanza de las personas a las que sirven, se edificarán mutuamente al aprender y enseñar por el Espíritu e inspirar al que aprende a vivir la doctrina.


¿Qué puedo hacer para fomentar análisis inspirados?

Base doctrinal

“Nombrad de entre vosotros a un maestro; y no tomen todos la palabra al mismo tiempo, sino hable uno a la vez y escuchen todos lo que él dijere, para que cuando todos hayan hablado, todos sean edificados de todos y cada hombre tenga igual privilegio” (D. y C. 88:122).


Una responsabilidad fundamental de toda presidencia de la Escuela Dominical

Una de sus responsabilidades es ayudar a todos los maestros a aprender a enseñar a la manera del Salvador. A medida que nos esforzamos por enseñar más como el Maestro, a menudo nos enfrentamos a desafíos que momentáneamente pueden frustrarnos o impedirnos lograr nuestro objetivo. Por ejemplo, los maestros suelen preguntar: “¿Qué puedo hacer para fomentar análisis inspirados?” Como presidencia de la Escuela Dominical, pueden utilizar las siguientes ideas, junto con la inspiración que reciban, para ayudar a los maestros a aprender cómo fomentar y dirigir análisis inspirados.


Preguntas y posibles soluciones

¿Cómo puedo mejorar la calidad de los análisis en la clase? La calidad de un análisis está a menudo influenciada por la calidad de la pregunta que conduce al análisis. ¿La pregunta inspira a los alumnos a vivir el Evangelio o sólo requiere que repitan lo que saben? ¿Permite la libertad de pensamiento o lleva a los miembros de la clase a tratar de adivinar lo que el maestro desea que digan? Por ejemplo, un maestro podría preguntar qué edad tenía José Smith cuando recibió la Primera Visión, o en qué año se produjo ésta. Estas preguntas dan pie a que se mencionen datos básicos, pero consideren las siguientes preguntas, que quizás estimular más la reflexión: ¿Qué verdades aprendió José Smith mientras estaba en la arboleda? ¿De qué manera esas verdades difieren de lo que enseñaban las iglesias de esa época? ¿Qué pasajes de las Escrituras apoyan las verdades que aprendió José? ¿De qué forma influyen en su vida esas verdades?

¿Cómo puedo saber si un análisis ha sido un éxito?” Un análisis no es un éxito simplemente por ser activo. Muchos análisis activos tienen lugar en entornos seculares o de negocios y no tienen nada que ver con edificar la fe. Un análisis es un éxito si aumenta la fe, lleva a una mayor comprensión espiritual de una doctrina del Evangelio e inspira a los participantes a vivir esa doctrina.

¿Cómo puedo ayudar a las personas a sentirse bien con respecto a su participación para que deseen participar más? Usted puede ayudar a quienes enseña a sentirse más confiados en cuanto a su capacidad para participar en un análisis cuando responde positivamente a cada comentario sincero. Por ejemplo, podría decir: “¡Gracias por su respuesta! Eso es algo en lo que pensó en profundidad” o “¡Esa es una idea maravillosa! Nunca había pensado en eso antes” o “Ese es un buen ejemplo”.

¿Qué puedo hacer si los miembros de la clase no se atreven a compartir sus ideas y experiencias? Algunos miembros de la clase se sienten más cómodos para responder cuando se les da tiempo suficiente para pensar en lo que quieren decir. De vez en cuando podría darles a los miembros de la clase un momento para reflexionar en silencio sobre una pregunta, antes de que le pida a alguien que responda. O podría escribir una pregunta en la pizarra antes de la clase para que tengan tiempo de pensar en ello.

También podría considerar el invitar a miembros de la clase a compartir sus ideas en grupos pequeños y luego pedirles a algunos de ellos que compartan las ideas de su grupo con el resto de la clase.

Si nota que ciertos miembros de la clase no están participando, podría relacionar brevemente el análisis con sus fortalezas e intereses individuales. Por ejemplo, podría preguntar: “Hermana Rodríguez, ¿de qué manera han cambiado sus sentimientos acerca de la obra misional desde que recibe cartas de su hijo que está en la misión?“ O podría decir: “Bill, tú eres un excelente jugador de baloncesto. ¿Por qué es importante la unidad en tu equipo? ¿Cómo se podría aplicar ese mismo principio a una familia o un barrio?”

Los miembros de la clase suelen responder con más entusiasmo cuando se les pide que compartan sus propias experiencias. Por ejemplo, usted podría preguntar: “¿Cuándo ha podido ver la veracidad de este principio?” o “¿En qué maneras ha sido bendecido al haber seguido al profeta?”

¿Qué puedo hacer si una persona domina el análisis en clase? Una de sus responsabilidades es la de ofrecer a todos la oportunidad de participar. Tenga cuidado de no permitir que unos pocos miembros de la clase dominen el análisis; asegúrese de que los que quieran compartir algo tengan la oportunidad de hacerlo. Usted puede hacer esto al permitir que los que aprenden compartan sus ideas en grupos pequeños o al decir algo como “Escuchemos a alguien que todavía no ha participado” o “¿Qué es lo que el resto de ustedes piensa?

¿Cómo puedo ayudar a los miembros de la clase a que explayen más sus respuestas iniciales a las preguntas? Cuando los miembros de la clase comparten ideas y experiencias, tal vez usted sienta que a veces tienen más para compartir. Aquí hay algunos ejemplos de preguntas que puede hacer para dar lugar a comentarios adicionales:

  • ¿Por qué es esto importante para usted?
  • ¿Cómo puede esto ayudarnos a acercarnos más a Cristo?
  • ¿Quién tiene alguna idea relacionada que quisiera compartir?
  • ¿Qué otro pasaje de las Escrituras enseña esta verdad?

¿Cómo puedo finalizar el análisis de manera espiritual? Puede concluir con un breve testimonio. Al final del análisis, su testimonio será más poderoso cuando testifique o de fe de la doctrina que se ha enseñado. Cuando lo haga, debe declarar claramente la verdad doctrinal por medio del Espíritu y dar testimonio de su veracidad.

Recursos


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