Procedimientos a seguir para añadir o eliminar materiales


Responsabilidad de los bibliotecarios

Los bibliotecarios de barrio tienen una variedad de responsabilidades, algunas de las cuales se describen en la sección 12.6, “Biblioteca del centro de reuniones”, del Manual 2: Administración de la Iglesia. Estas responsabilidades incluyen lo siguiente:

  • Comprar y mantener materiales para la biblioteca, equipos y otros recursos que sean aprobados por la presidencia de la Escuela Dominical, o en el caso de los centros de reuniones donde se congreguen varios barrios, por el comité coordinador de la biblioteca.
  • Evaluar los materiales de la biblioteca y eliminar los que ya no sean necesarios.


Compra de materiales nuevos

Las bibliotecas del centro de reuniones proporcionan “recursos para ayudar a los miembros a aprender y enseñar el Evangelio. La presidencia de la Escuela Dominical de barrio supervisa la biblioteca del centro de reuniones” (Manual 2, 12.6).

Los pedidos para comprar materiales y equipos nuevos deben basarse en el párrafo anterior y en la evaluación de materiales actualmente disponibles en la biblioteca, al igual que en la evaluación de materiales nuevos que se indican en la Colección básica para biblioteca o que están disponibles mediante los centros de distribución de la Iglesia. En barrios grandes podrían necesitarse varias copias de ciertos artículos para cubrir la demanda por el uso múltiple en las clases donde se esté estudiando el mismo tema, al igual que para el uso por personas y familias en sus hogares. Si desea más información acerca de los artículos que se mencionan en el paquete, visite la tienda en línea.

En cuanto al financiamiento de las bibliotecas del centro de reuniones, la presidencia de la Escuela Dominical recomienda “un presupuesto anual para la biblioteca después de consultar con el bibliotecario de barrio” (Manual 2, 12.2.2).

Eliminación de materiales

Los materiales que ya no sean necesarios o que no deban guardarse en la biblioteca, deben eliminarse. Más específicamente:

  • Los bibliotecarios evalúan periódicamente los materiales, reparan o reemplazan los artículos estropeados y eliminan aquellos que sean obsoletos o que ya no sean útiles.
  • No es necesario que se guarden las revistas de la Iglesia por más de 10 años después que su publicación, aunque puede resultar útil guardar las de la conferencia por un período más largo. Si se cuenta con acceso fácil a las revistas de la Iglesia por internet, puede acortarse el período de tiempo que se guarden las revistas en las bibliotecas de los centros de reuniones.
  • Si hay registros con posible valor histórico guardados en la biblioteca del centro de reuniones, deben entregarse al secretario de la estaca, quien se pondrá en contacto con las personas apropiadas para determinar qué hacer con ellos.
  • Los materiales de audio y video que no estén aprobados para distribuirse mediante los centros de distribución de la Iglesia, incluso los videos de escrituras con animación, no pueden guardarse ni ponerse en circulación en las bibliotecas de los centros de reuniones.
  • Los materiales que hayan sido fotocopiados o duplicados ilegalmente no deben guardarse en las bibliotecas de los centros de reuniones.
  • Debe desecharse cualquier artículo que no esté incluido en la Colección básica para biblioteca anual o que no esté disponible en los centros de distribución de la Iglesia.
  • Deben desecharse láminas, discursos, hojas de trabajo y otros recursos para la enseñanza que no estén aprobados y que hayan sido donados a la biblioteca.
  • Deben desecharse las filminas y los proyectores de filminas (a menos que los miembros los usen).

Los artículos que hayan sido aprobados para guardarse en las bibliotecas de los centros de reuniones, pero que ya no se necesiten, pueden donarse a otras bibliotecas de centros de reuniones. Deben destruirse los materiales que hayan sido fotocopiados o duplicados ilegalmente. Otros materiales pueden ofrecerse a los miembros del barrio o la rama, a bibliotecas públicas, a Deseret Industries o a otras organizaciones benéficas.