Enseñar el Evangelio

Lecciones de liderazgo para las presidencias de clase de las Mujeres Jóvenes


 

Lección 1:
Aplicar los principios de la enseñanza

Presentar el principio

Los líderes de la Iglesia del Salvador procuran seguir Su ejemplo al enseñar el Evangelio. Reconocen a Jesucristo como el Maestro de maestros. Encuentran en las Escrituras ejemplos de enseñanza que Él ejemplificó. Se esfuerzan por seguirlo y enseñan a Su manera.

Cuando vean el video “Principios de la Enseñanza” piensen en un maestro que ha influenciado su vida y su testimonio. ¿A qué se dedicaba él o ella? ¿Cómo se sintió? ¿Cuándo y dónde le enseñó esta persona?

Aprender juntas

  1. Analicen los principios de la enseñanza que el Salvador enseñó en este video:
    • Amar a quienes enseña.
    • Enseñar y testificar por el Espíritu.
    • Enseñar la doctrina de las Escrituras.
    • Invitar el aprendizaje diligente por los miembros de la clase.
  2. ¿De qué manera este notable maestro ejemplificó la manera de enseñar del Salvador?
  3. ¿Dónde tiene la oportunidad, como líder, para enseñar?
    • ¿Cómo enseña formalmente en la reunión de presidencia de clase, en la Mutual, en el campamento, en seminario, en las lecciones dominicales y en otros lugares?
    • ¿Cómo enseña informalmente a las personas de su clase, a su familia y a sus amigos?

Vivir lo que se aprende

Con espíritu de oración seleccione uno de los principios de la enseñanza aprendido en el video. Aplíquelo al preparar y enseñar el Evangelio en un ambiente formal o informal durante esta semana. ¿Qué diferencia marcó este principio en su enseñanza? Comparta lo que haya encontrado con la presidencia de la clase.

Recursos

Ven, Sígueme : “Nosotros enseñamos”, ¿qué principios de enseñanza identificaron estos jóvenes y qué oportunidades tuvieron de enseñar?

La enseñanza: El llamamiento más importante. Aprenda más acerca de estos principios y reciba inspiración de la descripción del presidente Harold B. Lee del maestro que más le influenció cuando era adolescente en La enseñanza: El llamamiento más importante, página 27.

 

Lección 2:
Ame a quienes enseña

Presentar el principio

Jesús fue nuestro ejemplo perfecto de cómo amar y tratar a los demás. La caridad es “el amor puro de Cristo” (véase Moroni 7:45–48). Es la clase de amor, más sublime, noble y fuerte, y el de mayor gozo para el alma.

La caridad es un don de Dios y que no podemos desarrollar sin la ayuda del Señor. Mormón dijo que debemos “[pedir] al padre con toda la energía [nuestros] corazones, que [seamos] llenos de este amor” (Moroni 7:48).

Al orar, guardar los mandamientos y estudiar la vida del Salvador, su amor por todas las personas aumentará, especialmente hacia aquellos entre quienes sirve.

Aprender juntos

  • Lean Moroni 7:45. ¿Cuáles son las características de la caridad? ¿Cómo pueden desarrollar esta clase de amor? ¿Cómo bendice esto las vidas de aquellos a quienes sirve?
  • Anoten o representen en varias formas cómo pueden acercarse a cada mujer joven de manera individual.

Vivir lo que se aprende

  • En las próximas semanas, oren a su Padre Celestial para que sean llenas de caridad.
  • Determinen una cosa que cada miembro de la presidencia hará esta semana para extender amor y amistad sinceros a un miembro de la clase de forma individual. Compartan sus experiencias en la próxima reunión de presidencia de clase.

Recursos

Mensajes mormones para la juventud, “Para Madison

Ven, Sígueme, “Conózcanos y ámenos

Capacitación mundial de líderes, “Amar a los hijos de Dios

 

Lección 3:
Enseñar y testificar por el Espíritu.

Presentar el principio

El Señor describió la importancia de la enseñanza por medio del Espíritu cuando dijo: “ Y se os dará el Espíritu por la oración de fe; y si no recibís el Espíritu, no enseñaréis” (D. y C. 42:14). Aprender las verdades del Evangelio y obtener un testimonio por el poder del Espíritu Santo (véase Moroni 10:5 y 2 Nefi 33:1). Como líder, será importante enseñar y testificar a los demás por medio del Espíritu.

Enseñar y testificar por medio del Espíritu requiere vivir dignamente, orar con fervor y aprender a reconocer y seguir con valentía la guía del Espíritu (véase D. y C. 43:15–16). Cuando estén espiritualmente preparadas, el Espíritu las guiará en lo que digan. El testimonio será más poderoso si se expresa como una convicción breve y sincera sobre los principios o doctrinas que enseña.

Aprender juntos

  • Piensen en un momento en el que sintieron el Espíritu y su testimonio se fortaleció. ¿Cuáles fueron las circunstancias (las personas y lugar)? ¿Qué aprendieron? ¿Cómo se sintieron?
  • Lean 2 Nefi 1:27. ¿Qué podemos aprender de Nefi sobre la enseñanza por medio del Espíritu?
  • Como líderes de clase, ¿qué pueden hacer para ser un “ejemplo” al enseñar y testificar por medio del Espíritu?

Vivir lo que se aprende

En sus clases dominicales, en la Mutual, seminario o en la escuela, presten atención a las impresiones del Espíritu Santo y tengan el valor de seguir los susurros para enseñar o de testificar por el Espíritu.

Con la presidencia de clase, analicen cómo el testificar puede darle valor para “defender la verdad y la rectitud”. Busquen oportunidades para testificar a los miembros de su clase durante las próximas semanas.

Recursos

Mensajes mormones, “La voz del Espíritu”, ¿cómo distrae el “ruido” mundano para escuchar la voz del Espíritu? ¿Qué harán para invitar a la voz del Espíritu en su vida con más regularidad? ¿Por qué es tan importante como líder oír la voz del Espíritu?

Ven, sígueme, “Invítenos a testificar”, al ver este video, piense en las mujeres jóvenes de la clase y cómo se verán afectadas por su testimonio del Salvador y Su Evangelio.

 

Lección 4:
Enseñar de las Escrituras y las palabras de los profetas vivientes

Presentar el principio

Una manera importante de cumplir con su responsabilidad como líder es por medio de la enseñanza. Jesús es el ejemplo supremo de un líder sirviendo como maestro. Él nos mandó que nos “[enseñáramos] el uno al otro la doctrina del reino” (D. y C. 88:77). La frase “la doctrina del reino” se refiere a las verdades reveladas del Evangelio que se encuentran en las Escrituras y las palabras de los profetas vivientes. Como líderes, pueden ayudar a fortalecer a los demás espiritualmente mediante la enseñanza con frecuencia de las Escrituras y las palabras de los profetas vivientes.

Aprender juntas

  • Alma enseñó que la palabra de Dios lleva a las personas a hacer lo correcto y tiene un “efecto… potente” en la mente. Lean Alma 31:5. Analicen con otras personas y compartan sus pensamientos sobre este pasaje, y piensen en cómo la palabra de Dios ha cambiado a las personas en las Escrituras. Compartan unas con otras una ocasión en que un pasaje de las Escrituras o un discurso de conferencia general les ha hecho cambiar para bien.
  • ¿Cuáles son las oportunidades que tenemos como líderes de compartir y enseñar la palabra de Dios a los miembros de nuestra clase para ayudarles a progresar espiritualmente?

Vivir lo que se aprende

Para la próxima semana, encuentren más Escrituras en el Nuevo Testamento o en el Libro de Mormón que ilustren la forma en que el Salvador enseñó la doctrina. En la siguiente reunión de presidencia de clase, analicen lo que hayan encontrado en su estudio. Trabajen con los líderes adultos para determinar cuándo y dónde se puede enseñar la doctrina a los miembros de su clase.

Recursos

Ven, sígueme, “Utilice las Escrituras”, ¿cómo pueden utilizar el poder de las Escrituras y las palabras de los profetas vivientes para invitar al Espíritu en todo lo que hacen como líderes y maestras? ¿Qué pueden hacer para alentar a las jóvenes a utilizar las Escrituras?

 

Lección 5:
Invitar a la participación y el aprendizaje diligente

Presentar el principio

Cuando el Salvador vivía en la tierra, con frecuencia enseñaba a Sus seguidores al formularles preguntas que hacían que pensaran y sintieran profundamente. Él les dio oportunidades para formular sus propias preguntas y compartir sus propios puntos de vista. Él respondió sus preguntas y escuchó sus experiencias. Gracias a Su amor, ellos se sentían seguros de compartir sus pensamientos y sentimientos personales.

Al tomar lugar un análisis significativo, las relaciones se edifican y fortalecen. El Señor enseñó: “Y ahora bien, he aquí, un mandamiento os doy, que al estar reunidos os instruyáis y os edifiquéis unos a otros” (D. y C. 43:8).

Como líderes, serán llamadas para dirigir el análisis e invitar a otras personas a participar en sus reuniones de presidencia y con los miembros de su clase. Al dirigir, anime a todas a que compartan sus pensamientos y sentimientos relacionados con el Evangelio.

Aprender juntas

  • Miren el video “Háganos preguntas”, ¿qué ayudará a las mujeres jóvenes de la clase a sentirse seguras al hacer preguntas y compartir sus ideas y sentimientos? ¿Qué podría hacer como líder para ayudarlas?

Vivir lo que se aprende

Durante una reunión de presidencia, después de una lección de domingo, o después de una actividad de la Mutual, analicen lo que notaron en cuanto a la participación de las miembros de la clase. ¿Se invitó a todas a participar? ¿Algunas estaban inseguras? Analicen lo que harán para ayudar a las miembros de su clase a participar. ¿Qué pueden hacer esta semana para que las miembros de la clase se sientan seguras y aceptadas?

Recursos

Ven, sígueme, “Nosotros compartimos”, ¿por qué el compartir es importante para su aprendizaje y el aprendizaje de los demás? ¿Cómo invita al Espíritu y fortalece el testimonio el compartir?