Crónica de la visita de la hermana Jean A. Stevens, Primer Consejera de la Presidencia General de la Primaria

  Niltza Santillán Castillo -Misionera de Servicio- Comité de Medios Área México

  • 18 enero 2013

“Cuando trabajamos juntos a la manera que el Señor requiere, podremos efectuar milagros”.

“Si ustedes aman a los niños al momento de servirles y enseñarles, ellos les responderán de manera positiva”.

Hna. Jean A. Stevens

Estaca Veracruz Mocambo

El día 12 de Enero del 2013, la hna. Jean A. Stevens  se reunió con padres, líderes  y niños de las estacas Mocambo, Reforma y Villa Rica del estado de Veracruz. Expresó la preocupación que tiene la presidencia de la Iglesia en cuanto a la enseñanza y el crecimiento de los niños. Las capacidades espirituales que los niños pueden llegar a desarrollar son inmensas, dijo: ellos tienen  tolerancia, perdón, sensibilidad al espíritu, facilidad de aprendizaje, son amorosos, cada uno de nosotros debería de aprender de ellos y  desarrollar estas cualidades.

Realizó una actividad con dos hermanas, a una le dio una botella llena de agua y a otra una botella vacía, hizo que las dos apretarán estos objetos, por consiguiente la botella con agua llena quedo inmutable, en cambio la botella vacía quedo destruida, al comparar la manera de oprimir las botellas con las presiones del mundo y el agua con el Evangelio podremos decir; que la botella llena de agua del Evangelio  no podrá ser movido ni dañado, en cambio, con la botella sin agua del Evangelio, con las presiones del mundo será destruida. Ella mencionó: ´”nuestros niños diariamente son oprimidos por las presiones del mundo, es nuestra responsabilidad que siempre estén llenos del agua viva  del Evangelio”.

No debemos dejar a la casualidad la enseñanza de los niños, en el libro de Mormón, el hermano de Jared recibió instrucciones precisas para la construcción de barcos, en Eter 2:17 dice: ” Y se construyeron de una manera sumamente ajustada, de modo que podían contener agua como un vaso; y el fondo estaba ajustado como un vaso, y los costados estaban ajustados de la misma manera; y los extremos terminaban en punta; y también en la cubierta estaba ajustada como un vaso; y su longitud era la de un árbol; y la puerta, al cerrarse, quedaba ajustada a semejanza de un vaso”. Al respecto la hermana Stevens comentó: “No podemos dejar la enseñanza de nuestros niños a la casualidad, así mismo como Dios le dio instrucciones precisas al hermano de Jared de la construcción de los barcos, Dios nos manda guiar y velar por los niños y nuestras familias”.

Orar, estudiar las escrituras y hacer la noche de hogar son los principales puntos que mencionó. Sobre estos tres principios ella mencionó: “Los niños saben que al orar están hablando directamente con Nuestro Padre Celestial, […] Ellos crecen conociendo las escrituras, por lo tanto los lleva a realizar buenas obras, […] Si  tenemos fe para obedecer lo que Dios pide, recibiremos las bendiciones que nos ha prometido”.

Hizo énfasis sobre  el ejemplo de Jesucristo  en las Américas en el momento que dejó a los niños acercarse a Él, “Debemos seguir el ejemplo de Jesucristo, el pidió que se acercaran, lloró y los bendijo “.

El élder José L. Alonso quien también estuvo presente en la reunión añadió: “No podemos influir en un joven de veinte años de edad, si no influimos en él desde hace veinte años;  en cómo debían de vivir o en que creer” dijo de igual manera: “No le pongan limites en las características espirituales que ellos puedan desarrollar”

En la reunión del sábado por la tarde con líderes de la organización primaria del estado de Veracruz, la hermana Stevens comenzó diciendo: Para enseñar espiritualmente a un niño, primero debemos empezar por nosotros mismos a prepararnos; en Alma 17: 2-3 dice: …”Alma se alegró muchísimo de ver a sus hermanos; y lo que aumentó más su gozo fue que aún eran sus hermanos en el Señor; se habían fortalecido en el conocimiento de la verdad porque eran hombres de sano entendimiento y habían escudriñado diligentemente las  escrituras para conocer la palabra de Dios. Mas esto no es todo; se habían dedicado a mucha oración y ayuno; por tanto tenían el espíritu de profecía y el espíritu de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios.” Necesitamos su espíritu para que nos inspire y saber qué hacer, así como Mosiah se preparó nosotros también debemos ayunar, orar y escudriñar diligentemente las escrituras”.

Sobre las reuniones de consejo en las que la primaria debe participar, ella compartió varios consejos: La presidencia se reúne en consejo para detectar las necesidades de los niños de la primaria, después se preparan espiritualmente cada una de las hermanas de la presidencia de la primaria para tener revelación  y saber de qué manera pueden ayudarles.  Visitan a las familias de aquellos niños que no van a la Iglesia y conjuntamente con un miembro del sacerdocio asignado a la primaria, le proporcionan ayuda adecuada para que éstos mismos crezcan. Otro punto fue la música, que en el tiempo para compartir se convierte en una de las partes favoritas de los niños de la primaria. Se podría decir que “Podemos percibir mejor las cosas cuando las recibimos por medio de la música, consideren la música en su  diario vivir” dijo la hermana Stevens. Otra ayuda que podemos considerar en el tiempo para compartir es el manual  Soy un hijo de Dios, las imágenes pueden captar la atención de los niños para aprender mejor.  Continuó compartiendo más consejos y mencionó un recurso indispensable para llevar acabo nuestra tarea: el manual 2 de administración de la Iglesia; cada vez que lo leo encuentro algo nuevo, concluyó diciendo: “Cuando trabajamos juntos a la manera que el Señor requiere, podremos efectuar milagros”