El élder Jensen testifica del Espíritu Santo en el devocional del SEI

- Por cortesía de Heather Whittle Wrigley, Noticias y eventos de la Iglesia

  • 8 enero 2012

El élder Jay E. Jensen fue llamado para servir en la Presidencia de los Setenta el 1 de agosto de 2008, y fue sostenido en la conferencia general de octubre de 2008.

Puntos destacados del artículo

  • El élder Jensen explicó tres requisitos para recibir el Espíritu Santo:
  • (1) Deseo: pedir, buscar, y llamar
  • (2) Dignidad
  • (3) Estar alerta espiritual y físicamente

Durante el devocional del domingo 8 de enero de 2012 del Sistema Educativo de la Iglesia el élder Jay E. Jensen, de la Presidencia de los Setenta, habló acerca de “la importancia del Espíritu Santo y el inefable don que es Él”, como se menciona en Doctrina y Convenios 121:26.

El devocional se trasmitió desde la Universidad Brigham Young en Provo, Utah, EE. UU. El élder Jensen hizo hincapié en la importancia del Espíritu Santo al relatar la visita del Salvador a la gente en el Libro de Mormón. Después de ser enseñados por Él y sus discípulos, la gente dijo que lo que más deseaba era “que les fuese dado el Espíritu Santo” (3 Nefi 19:9).

Más tarde el Salvador oró al Padre que Él “[diera] el Espíritu Santo a todos los que [creyeran] en [las palabras de sus discípulos]” (3 Nefi 19:19-21).

“No conozco ningún pasaje de las Escrituras que exprese mejor la importancia que el Señor da al Espíritu Santo”, dijo el élder Jensen.

Las personas deben buscar diligentemente la compañía y guía del Espíritu Santo, dijo el élder Jensen. A continuación explicó tres temas:

Las misiones del Espíritu Santo

“Primero, el Espíritu Santo revela o testifica del Padre y del Hijo”, testificó el élder Jensen.

Además, el Espíritu Santo testifica de toda la verdad, dijo, citando Moroni 10:5: “Y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas”.

Tercero, Él santifica. Santificar significa “purificar o librar del pecado, un mensaje primordial del Evangelio restaurado”, explicó el élder Jensen. “El Espíritu Santo es el santificador y, gracias a Él y mediante la Expiación infinita, podemos presentarnos sin mancha, limpios y puros”.

También mencionó que la Santa Cena nos proporciona la oportunidad semanal para que cada persona llegue a estar libre del pecado mediante el poder santificador del Espíritu Santo.

Finalmente, el Espíritu Santo actúa como el verdadero maestro al llevar el mensaje del Evangelio a nuestros corazones.

“Les testifico que [el Espíritu Santo] tiene otras responsabilidades o misiones importantes”, dijo el élder Jensen. “Él es el Consolador. Él refrena y compele, Él guía, Él amonesta y Él reprende. Les invito a estudiarlas por ustedes mismos”.

Seguidamente, habló de las condiciones para recibir el Espíritu Santo.

Condiciones para recibir el Espíritu Santo

El élder Jensen explicó tres requisitos necesarios para recibir el Espíritu Santo: (1) deseo, que incluye pedir, buscar, y llamar; (2) dignidad; y (3) estar alerta espiritual y físicamente.

También explicó el requisito de la dignidad: “Para tener el don inefable del Espíritu Santo, debemos guardar los mandamientos. Creo que saben que todo lo malvado ofende al Espíritu, y no voy a mencionarlo. Una frase de mi bendición patriarcal me ha guiado: “Jay, mantén tu cuerpo libre de tentaciones y de lo malvado que se te presente. Vive limpio y puro, ya que el Espíritu de nuestro Padre Celestial mora en tabernáculos limpios. [Él] no habita en tabernáculos inmundos’”.

Cómo reconocer la dirección del Espíritu Santo

Aunque la dirección del Espíritu Santo es personal y con frecuencia a medida de cada persona, el élder Jensen enumeró algunos patrones que ha observado.

“Creo que recibir ‘paz a tu mente’ es una de las maneras más comunes de reconocer la dirección del Espíritu Santo”, dijo, citando Doctrina y Convenios 6:23.

Entonces elaboró en el ya bien conocido pasaje de las Escrituras (véase D. y C. 8:2-3), que dice que la dirección del Espíritu Santo viene a la mente y al corazón: “He aprendido de la Primera Presidencia y del Quórum de los Doce, así como en mis propias experiencias, que las revelaciones a la mente son a menudo palabras, ideas, incluso frases específicas, mientras que las revelaciones al corazón son impresiones generales relacionadas con la paz”, dijo.

El élder Jensen hizo hincapié en que los miembros deben estudiar las cosas en sus mentes y entonces orar para recibir guía, y actuar en consecuencia si la reciben.

Explicó que para algunas personas, la guía del Espíritu Santo puede sentirse como el ardor en el pecho: “La intensidad de los sentimientos, la paz mental y las impresiones del corazón que se mencionaron anteriormente”, dijo.

Finalmente, el élder Jensen testificó que “las impresiones que perduran hasta que actuemos son reales y sagradas”.

Concluyó diciendo: “Ruego humildemente que deseen más intensamente ser dignos del inefable don del Espíritu Santo; que puedan aumentar [su] habilidad de reconocer Sus susurros; que puedan ‘[quedarse] tranquilos y [saber]’ (D. y C. 101:16) del Padre y del Hijo por medio del Espíritu Santo; y que expresen gratitud por Él y Su guía”.

Tres semanas después de la transmisión, los archivos de audio y video estarán disponibles en cesdevotionals.lds.org en varios idiomas.

Los archivos de la transmisión en inglés estarán disponibles en “Transmisiones y eventos” varios días después del devocional. Las transmisiones podcast para audio y video estarán disponibles en varios idiomas en LDS.org y en iTunes.