El élder Perry dice a los graduados de la universidad que mantengan una vida en equilibrio

Por Por Marianne Holman, redactora de Church News

  • 1 mayo 2013

El élder L. Tom Perry, del Quórum de los Doce Apóstoles, habla a los recién graduados en las ceremonias de graduación de abril de 2013 de la Universidad Brigham Young en Provo, Utah, EE. UU., el jueves, 25 de abril de 2013.  Fotografías por Jeffrey D. Allred.

Puntos destacados del artículo

  • El élder L. Tom Perry animó a los graduados a encontrar un equilibrio entre las necesidades físicas y emocionales, las actividades de tiempo libre, la seguridad económica y la fortaleza espiritual.

“Asegúrense de que al salir de esta universidad y establecerse, dondequiera que vivan, el Evangelio siempre sea parte de su hogar… Hagan del evangelio de Jesucristo una parte vital activa de su vida”.

“Las decisiones que tomen marcarán la diferencia en lo que deseen lograr”, dijo el élder L. Tom Perry, del Quórum de los Doce Apóstoles, durante la ceremonia de graduación que se llevó a cabo en el Centro Marriott, en la Universidad Brigham Young el 25 de abril.

“Con todas estas nuevas decisiones y desafíos delante de ustedes… les insto a buscar y encontrar un equilibrio en su vida futura”, dijo el élder Perry.

Compartiendo una tradición familiar, el élder Perry habló de cómo sus padres ponían cuatro objetos: un biberón, un banco, un juguete y una Biblia, frente a sus hijos en el primer cumpleaños del bebé.

“Esos cuatro objetos representan los valores que cada uno de nosotros posee y que ustedes graduados tienen en su vida, sus prioridades y cómo pueden comprender cómo darle equilibrio a lo largo de la vida terrenal”, dijo.

El élder Perry recalcó la importancia de encontrar un equilibrio entre las cuatro prioridades específicas en la vida.

El biberón

El biberón representa la buena salud física y la fortaleza emocional, él enseñó.

Refiriéndose a su propia salud, dijo, “he sido bendecido durante toda mi vida con buena salud. Me ha permitido prestar servicio en muchos llamamientos. Nunca soñé que viviría para tener la edad que ahora tengo, pero cuán agradecido estoy de estar vivo y de ser capaz de hacer todo lo que el Señor aún requiere que haga. Si ustedes van a continuar progresando espiritualmente a lo largo de su vida, entonces deben ciertamente cuidar sus necesidades físicas y emocionales.

El juguete

“El juguete que mis padres propusieron representa la necesidad de tomarse un tiempo, de reconocer su valor personal e ir aumentándolo”, dijo. “Hagan cosas en su tiempo libre que agreguen valor a su persona. ¡No hay nada que me moleste más que ver el tiempo perdido! Programen el tiempo sabiamente y asegúrense de que siempre haya tiempo para la familia, el trabajo, la relajación y la reflexión”.

El élder Perry recalcó la necesidad de dedicar tiempo a la familia, tiempo para la obra, tiempo para el estudio, tiempo para prestar servicio, tiempo para la recreación, tiempo para sí mismo y sobre todo, tiempo para Cristo.

El banco

“El banco representa la importancia de la seguridad económica”, dijo el élder Perry. “Vivimos en tiempos peligrosamente precarios, económicamente”.

La independencia económica es a menudo mencionada, pero rara vez practicada, dijo, señalando que cada vez más familias viven con fondos prestados para satisfacer sus necesidades diarias y deseos.

“Una de las lecciones más importantes que se aprende es la seguridad y paz que proviene de vivir dentro de sus propios medios… Si gastan más de lo que ganan, les seguirán el dolor y pesar a menos y hasta que aprendan cómo vivir de una manera más providente”, añadió. “Entiendan que ustedes no tendrán todas las cosas en su hogar cuando empiecen”.

Las Escrituras

“La Biblia que mis padres expusieron para los niños pequeños representa la necesidad de la fortaleza espiritual individual”, enseñó. “Enseñamos la fortaleza espiritual a nuestros hijos al ofrecerles las bendiciones de padre, al estar de rodillas en oración familiar diaria, en asistir con regularidad al templo, al participar con regularidad en las reuniones de la Iglesia y al estudiar diariamente las Escrituras”.

Un hogar centrado en Cristo siempre será un refugio para los hijos y los padres deben enseñar la fe en el Salvador en todo lo que hacen, dijo. “Las Escrituras nos enseñan cómo llegar a ser más como Dios y Su Hijo Jesucristo. Nos enseñan cómo vivir y cómo arrepentirnos cuando cometemos errores. Nos recuerdan el valor que cada uno de nosotros tiene como hijo o hija de Dios. Nosotros somos Sus hijos. Él nos ama. Él desea que regresemos a vivir con Él otra vez…

“El estudio diario de las Escrituras debe formar parte de cada hogar de los Santos de los Últimos Días. Asegúrense de que al salir de esta universidad y establecerse, dondequiera que vivan, el Evangelio siempre sea parte de su hogar… Hagan del evangelio de Jesucristo una parte vital activa de su vida”.