Pues ya no temáis

- Por Marianne Holman, redactora de Church News

  • 26 diciembre 2012

El élder David A. Bednar habla durante la ceremonia de graduación de BYU–Hawai que se llevó a cabo el 15 de diciembre de 2012.  Foto por Monique Saenz

Puntos destacados del artículo

  • El élder David A. Bednar habló durante la ceremonia de graduación de BYU–Hawai que se llevó a cabo el 15 de diciembre de 2012.
  • En base a una encuesta de 1.100 jóvenes, de entre 16 y 25 años de edad, el élder Bednar habló sobre los temores actuales que muchos se enfrentan hoy en día. Entre los primeros cinco se encuentran el dinero, el rendimiento por debajo de la capacidad, la soledad y la guerra.
  • Él dijo que la guía, la protección y el gozo duradero provienen a medida que las personas aprender a no seguir el consejo de sus temores.

“Al ejercer la fe en Cristo y confiar en Sus promesas, podemos andar en la oscuridad con la certeza absoluta de que se iluminará nuestro camino, por lo menos lo suficiente como para dar el paso siguiente y luego el siguiente paso y el siguiente paso”. —Élder David A. Bednar, del Quórum de los Doce Apóstoles

La fe en Cristo vence el temor sobre el futuro, dijo el élder David A. Bednar, del Quórum de los Doce Apóstoles, a los graduados de la Universidad Brigham Young–Hawai durante la ceremonia de graduación el 15 de diciembre. Más de 270 alumnos de todo el mundo participaron de la graduación de este año en invierno.

Recordando una historia sobre Stonewall Jackson, un general del ejército de la Confederación durante la Guerra Civil americana, el élder Bednar compartió cómo las famosas palabras del héroe de guerra, “Nunca sigan el consejo de sus temores”, han ayudado a más que sólo los soldados a quienes dirigía.

“Muchos historiadores militares consideran al General Jackson como uno de los más talentosos comandantes tácticos en la historia de los Estados Unidos”, dijo el élder Bednar. “Cuando era joven luchó en la Guerra México-Americana y durante la Guerra Civil, sirvió con el General Robert E. Lee y comandó las tropas de la Confederación en una serie de batallas clave con las fuerzas de la Unión”.

Una vez, el General Jackson estaba analizando las opciones estratégicas con sus compañeros, un comandante comenzó su recomendación con la frase “Me temo que no vamos a encontrar nuestros vagones esta noche”.

El General Stonewall respondió a las palabras “Me temo” en la observación de su compañero con una verdad penetrante que llegó a ser su marca: “Nunca sigan el consejo de sus temores”.

“Vivimos en un mundo que cada vez está más confuso y caótico, incluso más malvado y oscuro”, dijo el élder Bednar. “Nada podría haber hecho más hincapié en esa verdad que los trágicos acontecimientos que ocurrieron ayer en Connecticut”.

El élder Bednar compartió las palabras del presidente Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce Apóstoles:

“El mundo va girando cuesta abajo a pasos acelerados y lamento decirles que no va a mejorar.

“No sé de nada de la historia de la Iglesia o de la historia del mundo que se compare con nuestra situación actual. Nada ocurrió en Sodoma y Gomorra que supere en iniquidad la depravación que nos rodea actualmente. Las palabras profanas, la vulgaridad y la blasfemia se escuchan por doquier. La iniquidad y la perversión indecibles antes se escondían en la oscuridad; ahora están a la luz del día, incluso bajo la protección legal. En Sodoma y Gomorra esas cosas estaban localizadas. Ahora están esparcidas por todo el mundo y están entre nosotros” (“La única defensa pura”, discurso dado a los educadores religiones del SEI).

El élder Bednar también agregó: “Al considerar tantas cosas que ocurren a nuestro alrededor hoy en día, tal vez podríamos encontrar muchas razones para tener miedo, dudar y preguntarnos si las cosas en nuestra vida pueden resultar de la manera que hemos esperado que resulten.

“Al prepararse ahora para dejar BYU–Hawai para trabajar, servir y aprender, algunos de ustedes pueden dudar o carecer de confianza en su propia capacidad para tener éxito temporal y espiritualmente. O tal vez se pregunten si las promesas del Señor de ayudar y guiar, que fácilmente se reconocen y aceptan en la vida de muchas otras personas, será igualmente evidente en su vida”.

Una persona puede no estar segura acerca de buscar una oportunidad porque no puede prever todos los detalles sobre cómo saldrá todo, haciendo que sea renuente a empezar y dar los primeros pasos en ese camino. O pueden estar tan preocupada de cometer un error que no actúa con fe y sigue adelante, aumentando la probabilidad del fracaso que teme.

“El no seguir el consejo de nuestros temores simplemente significa que no permitimos que el temor y la incertidumbre determinen el curso de nuestra vida, para afectar negativamente nuestras actitudes y comportamiento, para influir incorrectamente en nuestras decisiones importantes, o para desviar o distraernos de todo en este mundo que es virtuoso, agradable o de buena reputación.

“El no seguir el consejo de nuestros temores significa que la fe en el Señor Jesucristo anula nuestros temores y podemos seguir adelante con firmeza en Él. El no seguir el consejo de nuestros temores significa que confiamos en la guía, seguridad y el tiempo del Dios en nuestra vida”.

La guía, la protección y el gozo duradero llegan a medida que las personas aprenden a no seguir el consejo de sus temores, dijo él.

“Al ejercer la fe en Cristo y confiar en Sus promesas, podemos andar en la oscuridad con la certeza absoluta de que se iluminará nuestro camino, por lo menos lo suficiente como para dar el paso siguiente y luego el siguiente paso y el siguiente paso”, dijo él.

Cuando en el futuro las cosas se vuelvan más difíciles, las personas serán más firmes e inmutables a medida que sigan el principio de no tomar el consejo de sus temores. Los profetas han puesto énfasis varias veces en que la fe en el Señor debe reemplazar el temor.

En base a una encuesta de 1.100 jóvenes, de entre 16 y 25 años de edad, el élder Bednar habló sobre los temores actuales que muchos se enfrentan hoy en día. Entre los primeros cinco se encuentran el dinero, el rendimiento por debajo de la capacidad, la soledad y la guerra. El Evangelio de Jesucristo proporciona el remedio perfecto para nuestros temores más grandes, dijo el élder Bednar.

“En un mundo donde muchos temen estar solos, ¡cuán bendecidos somos al honrar nuestros convenios y guardar los mandamientos y somos bendecidos para tener la compañía constante —la compañía— del Espíritu Santo”, dijo él. “El Salvador aseguró a sus discípulos: ‘Iré delante de vuestra faz. Estaré a vuestra diestra y a vuestra siniestra, y mi Espíritu estará en vuestro corazón, y mis ángeles alrededor de vosotros, para sosteneros’ (D. y C. 84:88)… Nunca estamos solos. Si somos fieles no debemos temer y absolutamente nunca debemos temer estar solos”.