En Sierra Leona se organiza la estaca Nº 3.000 de la Iglesia

- Por Gerry Avant, editor de Church News

  • 2 diciembre 2012

El élder Jeffrey R. Holland y el élder John B. Dickson, presidente del Área África Oeste, permanecen de pie junto con la presidencia de la Estaca Freetown Sierra Leona, que se sostuvo el 2 de diciembre. De izquierda a derecha: El élder Holland; Abibu S. Charles, primer consejero; Patrick Swarray Jr., presidente de estaca; Theophilus Minnah, segundo consejero; y el élder Dickson.  Foto por James Dalrymple

Puntos destacados del artículo

  • La Estaca Freetown Sierra Leona es la primera estaca en el país y la Nº 3.000 de la Iglesia en el mundo.
  • En el momento de la creación de la estaca, había cuatro distritos en Sierra Leona: Freetown, Freetown Este, Bo y Kenema.

“En esta luz de los últimos días todo se ve más claramente, con más esperanza y más hermoso”. —Élder Jeffrey R. Holland, Quórum de los Doce Apóstoles

Se consiguió un logro histórico hoy (domingo 2 de diciembre de 2012) con la creación de la estaca Nº 3.000 de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles, organizó la Estaca Freetown Sierra Leona, la primera estaca de esta nación en el oeste de África.

“Es parte del milagro de los últimos días, una evidencia de nuestra ‘obra maravillosa y un prodigio’, de que la Iglesia ha crecido hasta el punto que la estaca Nº 3.000 se encuentra en la lejana Sierra Leona”, dijo el élder Holland.

“Lo que es particularmente conmovedor para mí no es sólo que esta estaca histórica sea creada en una tierra lejana para quienes relativamente hace poco que se les ha llevado el Evangelio, sino también que se creó en una tierra trágica y devastada por la guerra donde ha habido tanta efusión de sangre, violencia y vicio en una época anterior”, continuó.

El élder Holland dijo que la creación de la Estaca Freetown Sierra Leona ejemplifica la manera impresionante en que el evangelio de Jesucristo se está extendiendo por todo el mundo, “particularmente a un lugar donde tanto se necesita, donde las personas tienen tan poco y han tenido tanta tragedia. Es una maravillosa declaración acerca de lo que el Evangelio logra en un mundo herido, el por qué llevamos la Iglesia a todas las personas, lo que significa para ellas encontrarla, aceptarla y ver cómo cambiar su vida”.

Dijo que es extraordinario ver que una estaca, sin importar su condición de ser la Nº 3.000 en todo el mundo, haya sido creada en Sierra Leona. “La Iglesia es relativamente nueva en este país”, dijo él.

Establecer raíces: Cómo llegó el Evangelio a Sierra Leona

Los inicios oficiales de la Iglesia en Sierra Leona datan desde 1988, con la formación de la Rama Freetown Wellington. Sin embargo, sus raíces en Sierra Leona se remontan mucho más. Varias personas desempeñaron funciones clave para llevar el mensaje del Evangelio al país, entre los cuales estaban Michael Sumalia Samura, Bai Sama Sankoh, Christian L. George, Elizabeth Bangura y Monica Orleans.

Un nativo de Sierra Leona, el hermano Samura, vivía en los Países Bajos cuando descubrió la Iglesia y se bautizó en 1981. Volvió a Sierra Leona unos meses más tarde y vio que la Iglesia no estaba en su país natal. “Decidí… que sería mejor que empiece a hacer algo al respecto”, dijo en una grabación que realizó la hermana Jill Johnson, quien prestaba servicio como misionera en el Área África Oeste desde 2010 a 2011.

Mantuvo contacto con los misioneros que prestaban servicio en el barrio al que había asistido en los Países Bajos y escribió cartas a las Oficinas Generales de la Iglesia pidiendo que la Iglesia se estableciera en Sierra Leona. Se le refirió a la Misión Internacional; su presidencia, el élder Carlos E. Asay, el élder Jacob de Jager y el élder William R. Bradford, de los Setenta, envió un boletín cada mes como una guía de los temas a tratar con el grupo que había establecido en Wellington. El hermano Samura habló y enseñó a “muchas de las personas que llegarían a conocer la veracidad del Evangelio”.

El hermano Sankoh, se bautizó en 1986 en España, y también regresó a su país deseoso de iniciar la Iglesia en Sierra Leona. “Yo me iba, predicando la palabra de Dios, hablándole a la gente acerca de la Iglesia”, dijo a la hermana Johnson.

En 1987, Moses Will era miembro de una iglesia protestante en Goderich. Después de algunas controversias, 42 miembros de esa iglesia se separaron de ella y llevaron a cabo sus propios servicios de adoración. Durante ese tiempo, Elizabeth Bangura y Monica Orleans, que se habían bautizado en Ghana, se establecieron en Sierra Leona y le hablaron a él y a su grupo acerca de la Iglesia. La hermana Bangura le dio un ejemplar del Libro de Mormón, “Principios del Evangelio” y otras publicaciones SUD para que “pudiéramos obtener la información de primera mano”.

“La hermana Bangura dijo: ‘Soy miembro de esta Iglesia, pero no está aquí’”, recuerda el hermano Will. “Le dije: ‘Vamos a ver qué podemos hacer al respecto’. Decidimos ponernos en contacto con las autoridades en Salt Lake City… Escribimos nuestra primera carta en junio de 1987… Escribimos una segunda carta (el 17 de enero de 1988), y se nos envió una respuesta de que deberíamos buscar a… Christian George, que se había bautizado en Alemania. [Después] de aproximadamente un mes, lo encontramos… Ya nos habíamos reunido… en casa de la hermana Bangura [en Freetown]. Todos los domingos… Christian George venía y nos enseñaba las lecciones misionales y también el Libro de Mormón y algunas de las canciones”.

El hermano Samura, el hermano Sankoh y el hermano Will no tenían conocimiento de lo que cada uno estaba haciendo para lograr que la Iglesia se estableciera en Sierra Leona. El hermano Sankoh, dijo que la primera respuesta a la carta que escribió fue: “Espere, la Iglesia llegará a Sierra Leona, pero aún no sabemos cuando’. Después de algún tiempo, recibí una carta de Utah diciéndome que estaban preparados para establecer la Iglesia en Sierra Leona. Yo me sentí tan feliz que el resto del día no pude comer nada. [No podía] hacer nada más que cantar. Mis padres me encontraron en mi cuarto, bailando solo… Les dije: ‘Mis sueños se han hecho realidad’”.

Se establece la Iglesia

El 6 de mayo de 1988, el presidente de la Misión Liberia Monrovia, J. Duffy Palmer y su esposa, la hermana Jocelyn Palmer, llegaron a Freetown, para dar la bienvenida dos días más tarde a los primeros misioneros llamados a servir en Sierra Leona: Claire J. Fisher y su esposa, la hermana Ilene Fisher; y el élder C. Erwin Waite y su esposa, la hermana Colleen Waite.

Cuando el presidente y la hermana Palmer decidieron dar un paseo por el centro de la ciudad, oraron para que alguien los reconociera como misioneros. Su oración fue contestada: la hermana Orleans los vio, se presentó y los llevó al hermano George que estaba en su oficina.

Los misioneros comenzaron a enseñar al hermano George, al grupo de Goderich y a otras personas. Un grupo se estableció en Lower Pipe Line, Goderich, en el extremo oeste de Freetown. Los primeros conversos, 14 en total, se bautizaron el 11 de junio de 1988, en Atlantic Beach, Lumley.

La Rama Freetown Goderich, la primera rama en Sierra Leona, se estableció el 7 de agosto de 1988, con Christian George como presidente de rama, Michael Samura, primer consejero; Joseph P.E. MacAnthony, segundo consejero; Bai Sama Sankoh, secretario de rama; Elizabeth Judith Bangura, presidenta de la Sociedad de Socorro; y Joyce Orleans, primera consejera de la presidencia de la Sociedad de Socorro.

La Rama Freetown Wellington se organizó el 13 de noviembre de 1988, con Michael Samura como presidente de rama; John Banya Sivalie, primer consejero; Theophilus Cole, segundo consejero; Samuel A. Browne, secretario de rama; y Hilda Quaye, presidenta de la Sociedad de Socorro.

Mientras la Iglesia se establecía en Freetown y en sus alrededores, empezó a echar raíces en Bo, aproximadamente a cuatro horas al este de Freetown. Mohamud y Abibatu Turay, que se bautizaron el 17 de diciembre de 1988 en Liberia, huyeron de ese país devastado por la guerra y se establecieron en Bo en 1989. Para ese entonces, Sierra Leona se había convertido en parte de la Misión Ghana Accra, presidida por Miles H. Cunningham, quien aconsejó al hermano Turay que permaneciera en Bo y ayudara a establecer la Iglesia.

“Comenzamos la Iglesia [en Bo] con mi esposa y tres hijos”, dijo él. “Comenzamos hablando con otras personas… [La misión] nos dio cuatro misioneros… El primer grupo que se bautizó fue de 34 personas, en el río Sewa… Era algo asombroso y maravilloso, ver a las personas que se unían a la Iglesia”.

Dedicación del país: Una bendición de paz para un tiempo de guerra

El élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles, que viajaba con su esposa, Jeanene, visitó Sierra Leona y dedicó el país en Leicester Peak el 18 de mayo de 1989.

Samuel A. Browne describió cómo un pequeño grupo de miembros se reunieron y escucharon al élder Scott bendecir el país para que se abriera a la obra misional, y dijo que la Iglesia se extendería, “y que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos aprenderían el Evangelio… Ese día en particular, cuando tuvimos aquí a un apóstol por primera vez, me sentía tan feliz… fue un gran día para nosotros en Sierra Leona. Fue un momento maravilloso para nosotros porque cada uno de los presentes… sentimos el Espíritu”.

Otro miembro con un nombre similar, Samuel O. Brown, estaba presente cuando el élder Scott ofreció la oración dedicatoria del país. “Teníamos a un apóstol aquí por primera vez”, dijo él. “Me sentía tan feliz porque era un gran día para nosotros en Sierra Leona”.

La Iglesia ha sido una bendición y una fuente de paz para los miembros en Sierra Leona; muchos sufrieron dificultades extremas al atravesar una guerra civil por 10 años que arrasó el país, comenzando en 1991. La Iglesia proporcionó mucha ayuda humanitaria para los Santos de los Últimos Días y otras personas durante los estragos.

Tommy Asi Abu, quien prestó servicio como presidente de la Rama Kissy 2 durante el transcurso de la guerra, dijo: “Al guardar los mandamientos, no hay nada que no puedas obtener. No hay nada que pidas y que no recibas. No hay nada que la humanidad pueda planear que prevalezca en contra tuya, y no hay nada que el Señor no pueda hacer en tu vida en tanto que guardes los mandamientos”.

Las bendiciones que pronunció el élder Scott se han cumplido y seguirán cumpliéndose. La nueva estaca, que tiene alrededor de 2.250 miembros, está constituida por ocho barrios: Belliar Park, Congo Cross, Dwarzak, Freetown, Goderich, Hill Station, Lumley y Mount Aureol. Bo es un distrito con aproximadamente 3.000 miembros.

Un nuevo día en Sierra Leona: la Iglesia en la actualidad

En el momento de la creación de la estaca, había cuatro distritos en Sierra Leona: Freetown, Freetown Este, Bo y Kenema, el último de los cuales se formó el 25 de noviembre de una división del distrito Bo. (Bo permanece como un distrito separado en el que viven unos 3.000 Santos de los Últimos Días que esperan con anticipación el día en que Bo se convierta en su propia estaca).

Patrick Swarray, Jr. fue llamado como presidente de la Estaca Freetown Sierra Leona. Abibu S. Charles y Theophilus Minna fueron llamados como primer consejero y segundo consejero, respectivamente.

El élder John B. Dickson, de los Setenta y presidente del Área África Oeste, describió a los miembros en Sierra Leona como “personas muy fieles y amigables que tienen una gran capacidad. Ellos aman al Señor y no tienen dificultad para expresar su creencia en Dios, no importa cuál sea su afiliación religiosa. La Iglesia está creciendo muy rápido, pero con cuidado, bajo la dirección del presidente de la Misión Sierra Leona Freetown, Richard P. Roggia”.

Él dijo que cuando los miembros supieron que iba a crearse la primera estaca de Sierra Leona, estaban “muy emocionados y muchos se conmovieron hasta llorar”.

El élder Dickson agregó: “Esto ha sido mucho más que sólo tener un número suficiente para formar una estaca. Han trabajado arduamente para ser un pueblo consagrado, que cumple sus convenios.

“Me recuerda la visita del élder Holland a Freetown el febrero pasado, cuando estaba en un evento de medios de comunicación con cerca de una docena de periodistas y reporteros de televisión. El primer comentario de un reportero fue que estaban muy agradecidos de que un apóstol del Señor visitara y bendijera su país. Nos complace a todos que haya vuelto para crear la primera estaca en Sierra Leona y la Nº 3.000 en la Iglesia”.

El élder Holland dijo: “Al igual que con todo en el Evangelio, hay bendiciones superpuestas a las bendiciones en un día como éste. Es maravilloso para la organización de la Iglesia que nos estemos extendiendo a fronteras cada vez más distantes. Pero también es maravilloso para las personas en esos países donde el Evangelio restaurado de Jesucristo se aprecia tanto y es tan venerado. En esta luz de los últimos días todo se ve más claramente, con más esperanza y más hermoso”.