Julie B. Beck habla sobre sociedades de socorro y quórumes del sacerdocio en un devocional de BYU

Por Por Lok Yi Chan, Noticias y eventos de la Iglesia

  • 26 enero 2012

Puntos destacados del artículo

  • El ser parte de la Sociedad de Socorro o de un quórum del sacerdocio es una posición que dura toda la vida.
  • Somos llamados por la voz del profeta de Dios a hacer la obra de la Sociedad de Socorro y de los quórumes del sacerdocio.

Julie B. Beck, presidenta general de la Sociedad de Socorro, habló sobre el tema “Por qué estamos organizados en quórumes y en sociedades de socorro” durante un devocional en la Universidad Brigham Young el martes 17 de enero de 2012.

Describió los propósitos de los quórumes del sacerdocio y de la Sociedad de Socorro, y enumeró cinco razones sobre el porqué los miembros de la Iglesia están organizados de esta manera.

El propósito de los quórumes del sacerdocio y de las sociedades de socorro

La hermana Beck dijo que muchos miembros de la Iglesia han confundido el quórum del sacerdocio o la Sociedad de Socorro como simplemente una clase o lugar para sentarse durante las reuniones de la Iglesia.

“Los propósitos de la Sociedad de Socorro son aumentar la fe y rectitud personal, fortalecer a las familias y los hogares, y buscar y proporcionar ayuda a los necesitados”, dijo, citando el Manual 2: Administración de la Iglesia.

“El quórum sirve a los demás, edifica la unidad y hermandad, instruye a los miembros del quórum en las doctrinas y principios del Evangelio y en cómo velar por la Iglesia”, continuó.

Hizo hincapié en que ser parte de la Sociedad de Socorro o de un quórum del sacerdocio es una posición en la cual los miembros de la Iglesia sirven durante toda su vida, incluso cuando reciben llamamientos y asignaciones de otras organizaciones auxiliares.

“Lo que el Señor previó con respecto a los quórumes y las sociedades de socorro aún no se ha utilizado en su totalidad”, dijo. “Muchos quórumes y sociedades de socorro se parecen a gigantes dormidos que esperan que ustedes los revitalicen”.

Después explicó el porqué los quórumes del sacerdocio y las sociedades de socorro son organizadas.

Por qué los miembros de la Iglesia están organizados en quórumes y en sociedades de socorro

1. Para ser organizados según el modelo del sacerdocio

“Nuestro Dios es un Dios de orden y todo lo que Él hace para edificar Su reino lo hace mediante Sus modelos del sacerdocio”, explicó la hermana Beck.

Estos modelos incluyen la organización de los barrios y estacas, con un obispo que posee las llaves para guiar su barrio; la formación de las presidencias; los miembros que sostienen a quienes son llamados para liderarlos; y la capacidad de todos los miembros de recibir revelación personal.

“Los obispos ven a los líderes del quórum y de la Sociedad de Socorro como los ayudantes del pastor, quienes magnifican, mejoran y dividen la tarea de lo que el obispo tiene a su cuidado”, dijo.

“He visto presidencias de la Sociedad de Socorro y de quórumes humildes en muchas partes del mundo liderar con gran habilidad e inspiración porque están organizados bajo el sacerdocio y según el orden del sacerdocio. Siguen el modelo que les permite obtener revelación para la obra por la cual han sido apartados”.

2. Para centrar a los hijos e hijas del Padre Celestial en la obra de salvación y comprometerlos a ella

La obra de salvación incluye la obra misional y el mantener en actividad a quienes se han convertido, la obra del templo y de historia familiar, la responsabilidad de enseñar el Evangelio y dar el ejemplo de una vida justa el uno al otro, mejorar nuestra autosuficiencia temporal y espiritual y asegurar el cuidado de los necesitados y los pobres, explicó la hermana Beck.

“Debemos hacer todo lo que podamos para traer de nuevo a la actividad a quienes en nuestro grupo se les ha debilitado la fe”, hizo hincapié. Agregó que esta obra se hace por lo general con “longanimidad y paciencia” y “puede parecer poco valorada” debido a que no es públicamente reconocida. Sin embargo, aseguró a los estudiantes que tal obra será recompensada en el cielo.

“La obra de salvación es guiada por el Espíritu, quien confirma nuestras acciones, nos asegura la aprobación del Señor y proporciona el gozo verdadero que viene con una afirmación de nuestro éxito”, dijo la hermana Beck.

3. Para ayudar a los obispos a dirigir con sabiduría el almacén del Señor

Dijo la hermana Beck citando el Manual 2: Administración de la Iglesia, sección 6.1.3, que el almacén del Señor incluye el “tiempo, talentos, compasión, materiales y medios económicos” de los miembros de la Iglesia.

“Los obispos tienen la responsabilidad del almacén del Señor y dependen de los quórumes y de las sociedades de socorro para buscar y cuidar a todas las personas de sus barrios”, dijo.

Ella después explicó que el cuidado se lleva a cabo mediante la orientación familiar y el programa de maestras visitantes. “Los programas de maestras visitantes y orientación familiar se convierten en la obra del Señor cuando nuestra atención se centra en las personas en lugar de los porcentajes”, dijo.

Dijo que las maestras visitantes y los maestros orientadores son llamados por el Señor. El verdadero éxito viene únicamente con la confirmación del Espíritu y cuando las personas a las que se enseña sienten que sus maestros orientadores o maestras visitantes los ayudan a crecer espiritualmente y se preocupan por ellos y sus familias, y cuando saben que sus maestros estarán allí cuando surjan problemas.

4. Para proporcionar una defensa y refugio para los hijos del Padre Celestial y sus familias en los últimos días

Los miembros de la Iglesia están viviendo en “tiempos peligrosos” (véase 2 Timoteo 3:1) en los cuales enfrentan toda clase de pecados y tentaciones, dijo la hermana Beck. Sin embargo, continuó diciendo, los miembros de la Iglesia siempre pueden encontrar seguridad dentro de la Sociedad de Socorro y los quórumes del sacerdocio.

“Nuestra época se vuelve más difícil, los hermanos y hermanas fieles en los quórumes y las sociedades de socorro deben proteger los hogares de Sión de las estridentes voces del mundo y la provocativa influencia del adversario”, explicó. “Es en la hermandad de la Sociedad de Socorro y la fraternidad de los quórumes que debemos encontrar refugio y protección de las tormentas y calamidades de los últimos días.

5. Para fortalecer y apoyar a los hijos e hijas de Dios en sus funciones y responsabilidades familiares

Según la hermana Beck, los quórumes del sacerdocio y la Sociedad de Socorro deben enseñar a los hijos de Dios e inspirarlos para prepararlos para las bendiciones de la vida eterna, ayudar a los actuales y futuros líderes de familia a establecer conductas y modelos de comportamiento justos y a guardar los convenios en su vida, y ayudar a cada uno a convertirse en quien el Padre Celestial necesita que se conviertan.

“Por lo tanto, todo lo que hacemos en los quórumes y las sociedades de socorro es para ayudar al Señor con Su misión de preparar a Sus hijos para las bendiciones de la vida eterna que Él prevé para nosotros”, dijo. “En este marco debemos aprender cómo convertirnos en parte de la familia eterna de nuestro Padre Celestial”.

Para finalizar, la hermana Beck testificó de la divinidad de la organización de los quórumes del sacerdocio y de la Sociedad de Socorro.

 “A nosotras ‘la voz del Profeta de Dios [nos] llama a hacerlo’”, dijo, citando a Hijas en Mi reino: La historia y la obra de la sociedad de socorro, capítulo 10. “Y cuando lo hagamos, ‘no se podrá impedir que los ángeles [nos] acompañen’”.