La necesidad del diálogo interreligioso

- Por el Elder Faustino López Requena

  • 1 agosto 2012

Puntos destacados del artículo

  • El mormón José Ferrer trabaja en una tesis doctoral sobre libertad religiosa y diálogo interconfesional en España.

Este tipo de reuniones logran abrir una puerta a la religión en un contexto tan complicado, hasta ahora, como las universidades españolas.

José Ferrer organizó el día 24 de mayo un panel con representantes de varios grupos religiosos en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada. El título de esta reunión fue “Mesa de diálogo interreligioso en la mediación intercultural”.

Invitados a formar parte del panel fueron los Testigos de Jehová, que enviaron a Alexis Aneas Fernández; los musulmanes, representados por Zacaríah Maza; los evangélicos o protestantes, cuyo representante fue Israel Flores Olmos, y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, con Faustino López Requena.

José Ferrer es mormón, y trabaja en la Universidad de Granada dentro del Instituto de la Paz y los Conflictos, en un proyecto de tesis doctoral sobre “Libertad religiosa y diálogo interreligioso en España”. Con esta reunión ha conseguido abrir una puerta a la Religión en la Universidad de Granada, algo nada fácil, no sólo en esta ciudad, sino también en la mayoría de las universidades españolas.

Jorge Bolaños Carmona, representante de la Universidad de Granada, dijo que había quedado muy satisfecho, y compartió su deseo de que se celebraran en el futuro Jornadas que ayudaran a que la Religión encontrara un lugar en la universidad.

El objetivo de este panel era permitir a los representantes de diferentes grupos religiosos compartir su experiencia sobre el diálogo que hay entre los grupos que ellos representan y la Administración central, autonómica y local (diálogo vertical).

Cada ponente tomó unos diez minutos, y después se abrió un diálogo entre ellos y los asistentes, entre los que había un grupo de estudiantes de la universidad.

El mapa religioso de España ha cambiado mucho. Los tiempos en que “la Religión de la Nación española es la Católica” ya son algo del pasado. Desde que se abrió el Registro de Asociaciones Confesionales no católicas, con la aprobación de la primera Ley de libertad religiosa de España de 1967, a fecha 7 de junio de 2011 (44 años después) se habían inscrito un total de 2.790 entidades religiosas de las llamadas minoritarias. Se calcula que en España hay aproximadamente 1,500.000 de musulmanes, 1,400.000 protestantes, 105.000 Testigos de Jehová, 47.000 mormones, 40.000 judíos y 40.000 budistas, y otros grupos menores. Este pluralismo religioso de la sociedad española exige un cambio en el diálogo entre la Administración española y los grupos religiosos no católicos.

Pero a fin de que los grupos con notorio arraigo (mormones, Testigos de Jehová, Budistas y Ortodoxos) obtengan los mismos derechos que los grupos religiosos que tienen acuerdo con el estado (católicos, protestantes, musulmanes y judíos), es esencial también el “diálogo horizontal” de apoyo mutuo entre las diversas confesiones. Urge, pues, el establecimiento de ese “diálogo interreligioso” que asegure el cumplimiento de las obligaciones de la Administración en su relación con una sociedad española plural.