El Presidente Monson dedicará un campamento en Ontario que llevará su nombre

Por Heather Whittle Wrigley y Lauren Call, Noticias y eventos de la Iglesia

  • 24 junio 2011

El campamento Thomas S. Monson en Ontario, Canadá, proporcionará un ambiente donde los grupos locales de la Iglesia puedan disfrutar de actividades al aire libre.

Puntos destacados del artículo

  • El Campamento Thomas S. Monson está ubicado en Toronto, Ontario, Canadá.
  • La propiedad se utilizará para campamentos de Mujeres Jóvenes, así como para campamentos para barrios y familias.
  • El campamento incluye un muelle, espacio para tiendas de campaña, siete pequeños refugios con mesas de picnic, varios anillos para hogueras, un pabellón principal, un anfiteatro, instalaciones deportivas y caminos para hacer senderismo.

“Un entorno de campamento puede ser una de las maneras más efectivas para enseñar principios del Evangelio”. —Larry Gibson, primer consejero en la presidencia general de Hombres Jóvenes

El sábado 25 de Junio de 2011, el Presidente Thomas S. Monson de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dedicará un campamento cerca de Toronto, Ontario, Canadá, que llevará su nombre.

El Campamento Thomas S. Monson, de 398 acres (161 hectáreas), cuyo nombre fue inspirado por la época en que el presidente Monson sirvió como presidente de la misión de Canadá, de 1959 a 1962, será utilizado principalmente por ocho estacas de la zona que ayudaron a preparar el campamento, desde que empezó su construcción hace tres años. Otras estacas, familias, y grupos locales de la Iglesia (organizaciones de Mujeres Jóvenes, quórumes del sacerdocio, etc.) también podrán disponer del campamento.

Miembros de varias estacas asistirán al evento, que requerirá boletos para entrar, al cual también asistirá Anne M. Dibb, segunda consejera de la presidencia general de Mujeres Jóvenes.

Una fuerte tormenta azotó el campamento la mañana del 9 de junio, causando que cayeran árboles y se cortara la electricidad, pero las instalaciones sufrieron escasos daños. Voluntarios de las estacas vecinas ayudaron a quitar los escombros y a limpiar la zona a lo largo de los siguientes días con el fin de preparar la próxima dedicación.

El campamento se creó para satisfacer las necesidades de los miembros locales con el fin de tener un área propicia para actividades de la Iglesia, incluyendo acampadas, según Terry Spallino, director de asuntos temporales del Área Norteamérica Noreste, quien supervisó la construcción del campamento.

Existen más de 153 campamentos de la Iglesia en Norteamérica, y todos ellos sirven un propósito común. Según el sitio web de la Mujeres Jóvenes de la Iglesia, “Los campamentos son una parte importante de los programas de Mujeres y Hombres Jóvenes, y son una excelente manera de fortalecer testimonios”.

Mantener a la juventud en el camino estrecho y angosto

“Una semana en un campamento bien preparado o una actividad de aventura intensa, centrándose en los propósitos del Sacerdocio Aarónico, puede conseguir tanto éxito como un año entero de actividades semanales de la Mutual”, dijo Larry Gibson, primer consejero de la presidencia general de los Hombres Jóvenes.

Por ejemplo, durante el campamento de los Hombres Jóvenes de la estaca Bulawayo, Zimbabue en 2009, los hombres jóvenes pudieron relacionarse, compartiendo experiencias, testimonios y sentimientos, fortaleciéndose así los unos a los otros, dijo Tasara Makasi, presidente de la estaca Bulawayo, Zimbabue.

Al reunirse los hombres jóvenes, se dieron cuenta de cuántos eran y de que todos compartían el mismo deseo de vivir el Evangelio, dijo el presidente Makasi.

Las actividades de campamentos son igual de importantes y esenciales para las mujeres jóvenes de la Iglesia, al ayudarlas a “aprender destrezas, estar tranquilas, contemplar la belleza de la naturaleza, y alejarse de las influencias del mundo”, dijo Elaine S. Dalton, presidenta general de las Mujeres Jóvenes.

“El testimonio de una mujer joven se fortalece en el campamento al ver a las demás vivir el Evangelio de manera diaria, al aprender de sus líderes, y al orar, cantar y compartir sus testimonios”, dijo ella.

Contemplando las creaciones de Dios

Los campamentos de jóvenes suelen realizarse en zonas apartadas de las distracciones del mundo exterior.

“Es importante alejarse del ruido del mundo, celulares, mensajes de texto, música e Internet, y simplemente “estar tranquila”, dijo la hermana Dalton. “Es cuando oímos la voz quieta y apacible, y cuando contemplamos un cielo lleno de estrellas que sabemos que todas las cosas testifican de Cristo”.

Ubicado a unas dos horas al Noreste de Toronto, el Campamento Thomas S. Monson se encuentra en la orilla del Lago Little Bald, e incluye un muelle, espacio para tiendas de campaña, siete merenderos con mesas para picnic, varias anillas para hacer fuegos, un pabellón principal, un anfiteatro, instalaciones deportivas y caminos para hacer senderismo.

Los merenderos y el pabellón llevan el nombre de uno de los valores de las Mujeres Jóvenes: fe, naturaleza divina, valor individual, conocimiento, elección y responsabilidad, buenas obras, integridad y virtud.

Al igual que otros campamentos de Hombres y Mujeres Jóvenes, este campamento proporcionará una oportunidad para que los jóvenes hablen del Evangelio, aprendan de sus líderes y fortalezcan sus testimonios.

El momento de enseñar

“El ambiente de campamento puede ser una de las maneras más efectivas de enseñar los principios del Evangelio”, dijo el hermano Gibson.

Las actividades realizadas en los campamentos a menudo requieren que los jóvenes participen en actividades que suponen un desafío para la mente y el cuerpo, y fomentan la confianza y el trabajo en equipo.

Estos desafíos muestran a los jóvenes que son más capaces de lo que piensan y los prepararán para aceptar susurros espirituales, dijo el hermano Gibson. “Cuando los hombres jóvenes son probados hasta su límite, son más enseñables y más propensos a escuchar el Espíritu y a sus líderes”.

En el campamento de la estaca Bulawayo en 2009, los hombres jóvenes participaron en actividades que les ayudaron a aprender el valor de trabajar en equipo.

“Las actividades… tales como escaladas, les permitieron ver que se necesitan mutuamente—la diferencia que ellos pueden marcar en sus propias vidas y en la vida de los demás”, dijo el presidente Makasi.

En el futuro, los miles de hombres y mujeres jóvenes, Scouts y familias que hagan senderismo por el Camino de la Serenidad del Campamento Thomas S. Monson, hallarán un lugar diseñado para la reflexión y la introspección. Las futuras mujeres jóvenes que asistan al campamento tendrán la oportunidad de desarrollarse y embellecer el Jardín Conmemorativo de las Mujeres Jóvenes.