Las obras de arte del presidente Packer testifican de la divinidad de la creación

- Por Jason Swensen, redactor de Noticias de la Iglesia

  • 20 abril 2012

Las obras de arte del presidente Packer, uno de sus pasatiempos de toda la vida, testifican de la creación, así como de un Creador divino.

“Parece apropiado ahora que mis obras de arte sirvan para ilustrar uno de los mensajes más fundamentales del Evangelio: que Dios es el Creador de los cielos y la tierra y… que toda la naturaleza da testimonio de la creación divinamente dirigida”. —Presidente Boyd K. Packer, Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles

Cerca de la mitad del libro de obras de arte del presidente Boyd K. Packer The Earth Shall Teach Thee [La tierra te enseñará] hay una foto de hace décadas del autor, de pie frente a una clase de Escuela Dominical en el barrio Brigham City. La imagen en blanco y negro capta a un joven Boyd Packer, con un libro en la mano, cumpliendo con lo que se cree que es su primera asignación de enseñanza formal.

Desde ese momento, la enseñanza ha sido fundamental en la vida y ministerio del presidente Packer, Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles, habiendo sido llamado en 1961 como Ayudante de los Doce, la Autoridad General que ha servido por más tiempo a la Iglesia que aún vive. Como maestro, él ha utilizado las clases de seminario, la página impresa y los púlpitos del Tabernáculo de Salt Lake, el Centro de Conferencias y un sinnúmero de centros de reuniones en todo el mundo para testificar de Cristo por medio de la instrucción del Evangelio y el consejo apostólico.

La colección del presidente Packer de instrumentos para enseñar también incluye un pincel, sierra de calar manual, cuchillo para tallar y un cajón lleno de herramientas artísticas.

Durante más de 80 años, el presidente Packer ha sido un artista aficionado. Sus obras de arte, que predominantemente representan las aves y la vida silvestre de su niñez en Brigham City, Utah, han demostrado ser una fuente confiable de satisfacción personal y relajación. Desde que él era un jovencito, ha disfrutado de las maravillas y el alivio de sus tareas por ejemplo, al dibujar un ganso volando o tallando un puma o un pato de un bloque de madera.

Sus obras de arte también instruyen. Enseñan que toda la creación testifica del Señor y de Su amor. Por medio de sus pinturas y tallados, el presidente Packer identifica y celebra la mano amorosa del Maestro que se puede encontrar, a la vez, en las alas diminutas de un colibrí barbilla de color negro o en la fuerza asombrosa de los bueyes de tiro pioneros.

“Siempre he tenido un amor hacia la naturaleza y los animales”, dijo el presidente Packer. “Ha sido el tema principal de mis obras de arte. Parece apropiado ahora que mi arte sirva para ilustrar uno de los mensajes más fundamentales del Evangelio: que Dios es el Creador de los cielos y la tierra y todas las cosas que hay en ellos, que toda la naturaleza da testimonio de esa creación divinamente dirigida y que hay completa armonía entre la naturaleza, la ciencia y el evangelio de Jesucristo”.

Fueron Ira y Emma Packer quienes fomentaron el interés en el arte en su hijo Boyd. Al igual que muchas familias, la familia Packer y sus 11 hijos soportaron la escasez de la Gran Depresión en su hogar. Pero los Packer eran una familia habilidosa y proporcionaron al joven Boyd “suministros” de arte adquiridos de otros tipos de fuentes. Los extremos de rollos de papel del periódico local se convirtieron en papel para bosquejos. La pintura que un vecino había desechado añadió color a patos tallados. Y las cajas que albergaban los parabrisas de vidrio que se hallaban en el garaje de Ira Packer llegarían a ser la fuente de madera para esculturas de caballos, pájaros y otros animales salvajes tallados con sierra de calar manual.

El amor del presidente Packer para crear obras de arte continuó durante la escuela secundaria y sus años de servicio militar como piloto bombardero. A menudo, las cartas que escribió a su casa estaban decoradas con escenas de la vida silvestre que había presenciado y amado de niño.

Él regresó a casa, comenzó su educación universitaria y su carrera profesional y se casó con Donna Smith. Ellos criaron a diez hijos juntos y, en 1961, el presidente Packer fue llamado como Autoridad General. A pesar de las exigencias de la casa, su carrera y el servicio a la Iglesia, siempre encontró tiempo para crear obras de arte. Él está agradecido de que la hermana Packer siempre haya apoyado su interés durante toda su vida.

“A través de los años siempre dejó espacio disponible a pesar de que provocaba un poco de polvo con mi tallado”, dijo él. “Cada vez que ella se daba cuenta de que estaba preocupado, ella decía: ‘¿Por qué no vas a pintar o tallar por un rato?’. Cuando pintaba o tallaba, podía ocuparme de cosas en mi mente y resolver cualquier cosa que me preocupaba. Tengo una lista de discursos de conferencia general que surgieron con determinadas esculturas a través de los años”.

En verdad, las obras de arte del presidente Packer han sido mucho más que simplemente diseñar una agradable pieza de arte. Sus pinturas y esculturas son representaciones de la creación y dan testimonio del Creador. “La tierra”, dijo, “no se hizo al azar ni por casualidad. Es el resultado de una creación que se basa en un propósito, el albedrío, en la elección… La belleza y la precisión del universo, la variedad interminable de vida animal y vegetal, todos testifican de un plan y de un Creador”.

El presidente Packer reconoce las maravillas que se encuentran en la naturaleza, como los modelos migratorios de los insectos y los animales y las cualidades aparentemente mágicas del llamado “dorado término medio” (o “proporción divina”) que brinda estética a la mayor parte del mundo natural.

El presidente Packer también utiliza sus interpretaciones artísticas de la naturaleza para enseñar principios del Evangelio. Muchos están familiarizados con “The Bishop’s Team” [El equipo del obispo], una pintura al óleo que representa un equipo de caballos desatendidos en un campo mientras su amo, un dedicado obispo rural, está lejos de sus labores en el cuidado de un miembro del barrio con necesidades.

Al testificar de Cristo y de Su divina función en la creación, el presidente Packer dijo: “El Espíritu de Cristo puede iluminar al inventor, al científico, al pintor, al escultor, al compositor, al actor, al arquitecto, al autor para producir obras grandes e incluso inspiradas para la bendición y el beneficio de toda la humanidad”.