Noticias y eventos de la Iglesia

El Instituto superior de comercio - LDS, que tiene 125 años, ayuda a miembros y líderes

Por Heather Whittle Wrigley, Noticias y eventos de la Iglesia

  • 22 julio 2011

Al celebrarse los 125 años del Instituto superior de comercio - LDS, que pertenece a la Iglesia, resulta interesante reflexionar en cuanto a su historia de ayudar a miembros y líderes de la Iglesia.

Ubicado en el centro de Salt Lake City y rodeado de una vibrante comunidad profesional, a sólo ochocientos metros de la Manzana del Templo, el exterior cobrizo del Instituto superior de comercio - LDS se ve elegante, pero dentro “sólo se habla de negocios”. En su interior, los alumnos estudian para recibir títulos de dos años y toman clases que van desde contabilidad hasta diseño de interiores.

Comenzó en 1886 como la Salt Lake Academy [la academia Salt Lake] y abrió sus puertas a 84 estudiantes. Desde entonces, se le reconoce por la formación académica basada en habilidades que se imparte en un ambiente espiritual.

Bajo la sucesión de 12 rectores, esta institución que crece rápidamente ha desarrollado una rica tradición de alumnos internacionales —aproximadamente el 20 por ciento de los alumnos no son de EE. UU.— y más de 76 000 graduados.

“Somos testigos del crecimiento que permitirá que cada vez más personas y estudiantes no tradicionales obtengan la formación académica que necesitan”, dijo Louise Brown, directora de asuntos públicos del instituto. “Servimos a una población que quizá, de otro modo, no tendría la ayuda del Sistema Educativo de la Iglesia”.

Pero eso no es lo único por lo que se distingue el Instituto superior de comercio - LDS. Hoy en día decenas de docentes y empleados sirven a aproximadamente 1900 alumnos por vez, de los cuales el 99 por ciento es SUD y el 44 por ciento, ex misioneros.

Esta institución privada, de dos años y sin fines de lucro atrae a los estudiantes por muchas razones, dijo el rector J. Lawrence Richards, pero hay cuatro cosas que diferencian a este instituto de cualquier otro instituto de educación superior.

Primero, el instituto se centra principalmente en títulos de dos años que se basan en alguna habilidad. “Nuestro objetivo principal es ayudar a los alumnos a desarrollar habilidades e ingresar al mercado y empezar a aportar en sus comunidades, sus familias y la Iglesia”, dijo el rector Richards.

Citó información que demuestra que la mayor parte del crecimiento en los nuevos trabajos se encuentra en el área “media” —no en la de los títulos de cuatro años— y que por muchos de esos trabajos se recibe una mejor paga que por los trabajos que tienen personas que cuentan con un título de cuatro años.

Segundo, el cuerpo estudiantil es diferente. La matriculación abierta significa que los alumnos no entran gracias a la nota que obtienen en una prueba estandarizada. “Lo que más nos interesa es que los alumnos tengan deseos de venir y aprender a la manera del Señor y que estén dispuestos a esforzarse”, explicó el rector Richards.

A diferencia de casi todos los institutos superiores, la mayoría de los docentes del Instituto superior de comercio - LDS son personas que ejercen su profesión y que enseñan cuando no están en la comunidad poniendo en práctica las técnicas, el trabajo o la profesión de los cuales consta su vida laboral.

Finalmente, el presidente Richards hizo hincapié en que el Instituto superior de comercio - LDS se distingue por su tamaño —es la más pequeña de las cuatro instituciones de la Iglesia—, lo que le permite ofrecer una atención más personalizada y crea una familiaridad que resulta “difícil encontrar en otras instituciones”.

Según Brown, el instituto fue fundado con la creencia de que los estudiantes necesitaban un lugar en el que pudieran obtener formación académica en un ambiente espiritual. Por ejemplo, Mark Drennen, que se graduó del Instituto superior de comercio - LDS en 2007 antes de ir a estudiar ingeniería eléctrica en BYU, eligió este instituto por sus normas, por el ambiente y por la cuota baja.

El Instituto superior de comercio - LDS no sólo lo ayudó a perfeccionar sus habilidades en clases más pequeñas y en un ambiente en el que la cantidad de alumnos por profesor era baja, sino que además lo ayudó a tomar la decisión de completar sus estudios en ingeniería eléctrica gracias a su trabajo en el departamento de tecnología de la información del instituto.

“En el instituto de comercio había mucha más camaradería espiritual… a diferencia de cuando simplemente vas a una clase con un montón de gente en donde lo único que tienes en común con esa gente es que están en la misma clase y probablemente que son de la misma religión”, escribió en un trabajo reflexivo. “En el instituto de comercio la gente es mucho más unida y su relación es mucho más fuerte”.

Craig V. Nelson, vice presidente de asuntos públicos y ascenso en el Instituto superior de comercio - LDS, dijo que el Espíritu es la clave. “Si invitamos en forma individual y colectivamente al Espíritu a nuestro campus, ese Espíritu guiará a los alumnos, acelerará su aprendizaje y refinará su carácter”, dijo. “Podemos lograr que los empleadores tengan empleados diestros y con principios éticos”.

En abril de 2011, aproximadamente 485 graduados obtuvieron títulos de dos años y se entregaron 125 certificados. El instituto tiene un registro de haber logrado que el 90 por ciento de los graduados consiguieran trabajo dentro de los primeros seis meses.

El élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce, que asistió al Instituto superior de comercio - LDS en 1941 por un breve periodo, les dijo a los graduados que el principal objetivo de la verdadera formación académica es desarrollar el carácter.

“El mundo en que vivimos está plagado de confusión, avaricia y energía desaprovechada y no será el modelo de los estudiantes que reciben su formación académica aquí”, dijo. “Esperamos encontrarnos con ideales altos templados por la frugalidad y el noble sentido de obligación de servir”.

Uno de esos ideales altos es educar a los futuros líderes de la comunidad y la Iglesia, dijo el rector Richards: “Cumplimos una función importante en el esfuerzo que hace la Iglesia por crear líderes que puedan ayudar a la Iglesia a crecer en todo el mundo”.

“Este Instituto no es ideal para todos”, agregó Craig Nelson. “Pero el Instituto superior de comercio - LDS ofrece un punto de acceso esencial para muchas personas que necesitan educación superior, que tienen que descubrir cuál es el siguiente paso”.