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Los Apóstoles dicen que el legado de fe continúa en el Área Pacífico

Por Por Jason Swensen, redactor de Church News

  • 11 Marzo 2014

La hermana Kathy Andersen y el élder Neil L. Andersen saludan a los miembros durante su reciente visita a Tonga.  Fotografía cortesía del Área Pacífico.

La historia de la Iglesia en las Islas del Pacífico podría sorprender a todos, pero no a los alumnos expertos en historia mormona.

Los primeros misioneros llegaron a la Polinesia Francesa en 1844 en una misión asignada por el profeta José Smith. Allí compartieron el mensaje del Evangelio tres años antes de que los pioneros mormones comenzaran a establecerse en el Valle del Lago Salado.

El Área Pacífico se ha convertido en una verdadera fuente de poder para la Iglesia en los 170 años desde la llegada de los primeros misioneros. Casi medio millón de miembros viven en la región, pertenecientes a más de 100 estacas. Aparecen diez templos en el mapa del área, que van desde Perth, Australia, hasta Papeete, Tahití.

Los hombres, las mujeres y los niños que viven en las Islas del Pacífico “tienen una afinidad natural para las cosas de valor espiritual”, dijo el élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles. “Aman las Escrituras y les gusta cantar, adoran por medio de la música. Aman el templo y son un pueblo del convenio”.

El élder Nelson recién ha regresado de una larga visita (del 12 al 24 de febrero) en el Área Pacífico. Su esposa, la hermana Wendy Nelson, lo acompañó durante el viaje. Durante la visita en el Área también participaron su compañero apóstol y élder, Neil L. Andersen, y su esposa, la hermana Kathy Andersen. El élder Tad R. Callister, de la Presidencia de los Setenta, y su esposa, la hermana Kathryn Callister, también visitaron varias naciones en el Área.

La Presidencia del Área Pacífico les ayudaron en sus diversas asignaciones: élder James J. Hamula, élder Kevin W. Pearson y élder O. Vincent Haleck, junto a sus esposas, hermana Joyce Hamula, hermana June Pearson y hermana Peggy Haleck. Varios Setentas de Área también participaron en muchas reuniones durante la gira.

En total, decenas de miles de miembros de todo el Pacífico Sur recibieron consejo y dirección de los apóstoles y otras Autoridades Generales y sus esposas durante un momento crucial sobre “apresurar la obra”, el cual se siente en todo el mundo. A los miembros se les enseñó la importancia de compartir el Evangelio, trabajar estrechamente con los misioneros y preparar a sus familias para el templo.

Es común que los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles se reúnan con líderes nacionales durante sus diferentes asignaciones en todo el mundo. Durante la reciente visita al Área Pacífico, los líderes gubernamentales a menudo fueron ellos quienes se acercaron, es un indicador de la calidez y el respeto que se siente por la Iglesia en el Pacífico.

El 23 de febrero, el élder Nelson presidió la conferencia de la Estaca Papeete, Tahití. Entre la asistencia de más de 1.100 personas estaba el presidente polinesio francés Gaston Flosse y el alcalde de Papeete, Michel Buillard.

“Con el Presidente y el alcalde hubo cuatro filas de líderes gubernamentales y sus compañeros, fue una increíble señal de apoyo y gratitud para la Iglesia”, dijo el élder Nelson.

El élder y la hermana Nelson saludan a los miembros durante su reciente visita al Área Pacífico.

“El presidente dijo: ‘Nuestros jóvenes necesitan las enseñanzas de su Iglesia, y estamos agradecidos por lo que hacen en nuestro país’”, recordó el élder Nelson.

El élder Andersen había disfrutado de la compañía del primer ministro de Tonga Siale'ataongo Tu'ivakano durante su visita a esa nación isleña. Además, el líder tongano habló en un evento cultural de la juventud auspiciado por la Iglesia, donde hizo hincapié en el papel de la cultura y la religión al influir en los jóvenes de Tonga.

“Soy consciente de que la Iglesia tiene sus propios programas organizados para los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes que los prepara para las funciones futuras como miembros de la Iglesia y como miembros que aportan para la sociedad”, dijo. “Me gustaría felicitar a la Iglesia por su visión de nutrir y cultivar las semillas de la fe por medio del desarrollo de la juventud”.

El élder Andersen dijo que los líderes gubernamentales tonganos también felicitaron la generosidad de los Santos de los Últimos Días del lugar inmediatamente después de un ciclón el 11 de enero, el cual causó un daño considerable a las islas del norte del país.

“Me agradecieron mucho por todo lo que los miembros habían hecho”, agregó. “Los miembros enviaron de inmediato materiales [de socorro], de su propia voluntad, e marcaron una gran diferencia”.

En cada reunión las Autoridades Generales visitantes fueron recibidas por grandes congregaciones de miembros sonrientes que estaban ansiosos de aprender. En lo posible, los líderes de la Iglesia estrecharon la mano a todos los que deseaban hacerlo.

En una conversación privada, el presidente Flosse le dijo al élder Nelson que la Polinesia Francesa necesita más Santos de los Últimos Días.

El élder Andersen dijo que nunca se olvidará de las “voces angelicales” de los miembros de Fiyi ni de la fe desarrollada de los Santos de los Últimos Días en Nueva Caledonia.

Nueva Caledonia, un territorio francés, es “un oasis en el Pacífico”. Los miembros de allí han obtenido el prestigio por su dedicación al templo. Son “un pueblo que asiste al templo”, a pesar de no tener un templo en su propia tierra.

“Los miembros de Nueva Caledonia ayunan, hornean productos para vender y trabajan todo el año, después van al templo tres o cuatro semanas a la vez en Nueva Zelanda o Tahití”, dijo el élder Andersen.

Mientras presidía diversas reuniones en Papúa Nueva Guinea, el élder Callister fue testigo de la fe de una nación al experimentar la Iglesia por primera vez.

“La iglesia es muy reciente en Papúa Nueva Guinea, pero hay muchos miembros allí que son absolutamente dedicados al Evangelio”, dijo él.

El élder Callister agregó que no es inusual para los miembros de Papúa Nueva Guinea vivir en regiones distantes y viajar en canoas durante más de cuatro días para ir a las conferencias de distrito.

Los miembros y misioneros que se reunieron para las conferencias del 15 al 16 de febrero en Hamilton, Nueva Zelanda, disfrutaron de una experiencia especial durante la visita del élder y la hermana Nelson. El élder Glen L. Rudd, quien presta servicio como Setenta, asistió a varios eventos. Compartió comentarios en un devocional misional y en la conferencia de estaca Glenview, Hamilton, Nueva Zelanda.

El élder Rudd, ahora de 95 años, sirvió en una misión cuando era joven en Nueva Zelanda bajo la dirección del élder Matthew Cowley, un apóstol. Más tarde regresaría al país como presidente de misión y para presidir el Templo de Hamilton, Nueva Zelanda. Sigue siendo un símbolo viviente de la historia maravillosa de la lglesia, de servicio y devoción en Nueva Zelanda y a lo largo de la región del Pacífico.

“Llamé al élder Rudd a hablar en cada una de esas reuniones”, dijo el élder Nelson. “Fue inspirador, oportuno y claro”.