Noticias y eventos de la Iglesia

Edificar la historia, Edificar testimonios

Por Heather Whittle Wrigley

  • 7 abril 2011

Por todos los Estados Unidos hay lugares de interés histórico junto con docenas de hitos y marcadores históricos de la Iglesia, como la Arboleda Sagrada, donde el profeta José Smith recibió una visión de Dios el Padre y de Su Hijo Jesucristo en 1820.

El señor nos manda recordar (véase D. y C. 21:1), pero la historia, al igual que una fotografía borrosa por el paso del tiempo, tiende a difuminarse hasta que se pierde, a menos que aparezca alguien que la preserve.

Steven L. Olsen, conservador senior del Departamento de Historia de la Iglesia y antiguo miembro del Comité de Lugares de Interés Histórico de la Iglesia, es una de esas personas. El Comité de Lugares de Interés Histórico colabora con varios departamentos para tratar de detener el tiempo y preservar aquellos lugares de valor histórico para la Iglesia.

“Preservamos lugares que permiten que las personas tengan una experiencia que abra su corazón y su alma al mensaje [del Evangelio]”, declaró. “Muchas personas han encontrado el comienzo de su testimonio al visitar lugares de interés histórico donde el Espíritu da testimonio.”

El Departamento de Historia de la Iglesia vela por la exactitud histórica de los mensajes, el mobiliario y el entorno en el que se hallan los lugares de interés histórico.

El Departamento Misional se encarga de la gestión diaria de estos lugares, de recibir a los visitantes, de ofrecer visitas guiadas y de responder a las preguntas.

El Departamento de Templos y el de Proyectos Especiales son responsables de la gerencia y el mantenimiento de los templos y de la construcción de nuevos proyectos importantes. 

El Departamento de Propiedades de Centros de Reuniones se asegura de la correcta construcción y del mantenimiento de cada sitio, de que preserve su fidelidad y resulte atractivo y apropiado.

Estos departamentos colaboran con historiadores, arquitectos, arqueólogos, abogados, artesanos, contratistas y jardineros a fin de preservar los lugares, los hitos y los marcadores de interés histórico.

Lugares de interés histórico

Los lugares de interés histórico son sitios donde han ocurrido eventos de gran importancia para la historia de la Iglesia, tales como la granja de José Smith o el recinto histórico de Kirtland. En los Estados Unidos hay un par de docenas de lugares de interés histórico y sólo uno fuera de este país: la capilla de Gadfield Elm, en Worcestershire, la primera capilla de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Inglaterra. Jennifer Lund, gerente del Programa de Lugares de Interés Histórico perteneciente al Departamento de Historia de la Iglesia, dice que en el futuro la Iglesia podría designar ciertas ubicaciones internacionales como lugares de interés histórico, especialmente edificios históricos antiguos.

Hitos históricos

Los hitos históricos, de los cuales hay unas cuatro docenas, incluyen templos, tabernáculos y centros de reuniones que se distinguen por su valor estético y arquitectónico. Según el hermano Olsen, el propósito de estos hitos es conmemorar la importancia de la adoración para la Iglesia.

“A lo largo de nuestra historia hemos invertido una gran cantidad de energía en crear espacios adecuados a la naturaleza de esa adoración”, declaró. “Los templos cumplen esta función de una manera que nos permite a todos recibir esas bendiciones. Los tabernáculos y los centros de reuniones permiten otro tipo de adoración”.

Marcadores históricos

Por último, dado que no todos los sitios importantes pueden ser restaurados, los marcadores históricos (hay más de 100) permiten ubicar aquellos lugares que la Iglesia desea preservar en el corazón y la mente de los Santos de los Últimos Días. Los marcadores también pueden designar zonas (como el terreno del Templo de Far West) para las que no hay información suficiente que permitan restaurar el lugar de manera precisa.

Existen docenas de marcadores históricos internacionales; a menudo, un marcador supone el primer paso para que un sitio llegue a convertirse en un lugar de interés histórico.

“Las personas reconocen que un lugar es importante para ellas y para la Iglesia y muchas tratan de conseguir un marcador para dicho lugar”, señaló la hermana Lund. Para quienes tengan interés en marcar una ubicación, la hermana Lund dijo que “hay una normativa y un proceso, y es preciso contactar con el Departamento de Historia de la Iglesia”.

La importancia de los lugares de interés histórico

Parte de los requisitos para que un sitio se convierta en un lugar de interés histórico es que dicho lugar transmita mensajes clave del Evangelio que, en palabras del hermano Olsen, son “los mensajes sencillos de la Restauración en los que descansa nuestra identidad... como Santos de los Últimos Días, a saber: la realidad de la Primera Visión, la salida a la luz del Libro de Mormón o la organización de la Iglesia”.

A día de hoy, en el estado de Nueva York hay familias que pasean por senderos que atraviesan la Arboleda Sagrada, imaginándose a José Smith arrodillado entre la vegetación bañada por el sol. En Misuri, los santos pueden visitar una réplica de la cárcel de Liberty, donde se originaron algunas de las secciones más preciadas de Doctrina y Convenios (las secciones 121-123) cuando el Profeta y otras personas atravesaban grandes penurias.

“Los lugares nos permiten establecer una conexión fuerte con los eventos de la restauración del Evangelio”, explicó la hermana Lund. “No hay nada comparable a estar... en ese mismo sitio y ser capaz de imaginarse lo sucedido allí”.

Parte del poder de estas experiencias procede de la veracidad de las infraestructuras y de los entornos en los que se ubican los lugares de interés histórico de Iglesia. 

“Queremos hacer que la experiencia sea tan verídica como el mensaje”, dijo el hermano Olsen. “Si un lugar puede evocar una dimensión de entendimiento de la Primera Visión o del Libro de Mormón que no se puede lograr simplemente leyendo al respecto, la gente tendrá una experiencia dimensional”.

Cada cabaña, casa de madera, edificio de ladrillo, paisaje, estructura de piedra y cada elemento del mobiliario (incluidos los suelos, las máquinas, las cortinas y otros elementos decorativos) se documenta con exhaustividad y se recrea para ser lo más fiel posible al original.

Los artesanos se esfuerzan por captar el período de tiempo, el lugar, el estatus económico y las fuerzas culturales presentes en dicho lugar y en esa época, echando mano de los métodos que se utilizaban entonces para crear cada entorno y cada objeto.

El hermano Olsen dijo que espera que, al grado en que las personas atisben la historia moderna, aumente su conocimiento de la historia de la Iglesia y se fortalezca su testimonio del Evangelio.

“El testimonio no es una mera aceptación intelectual de ciertas doctrinas”, indicó. “Es un reconocimiento de que determinadas experiencias son verdaderas, de que sucedieron en realidad. La verdadera conversión requiere que tengamos una experiencia, y los lugares de interés histórico brindan este tipo de testimonio”.