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El élder Ballard habla acerca de cómo encontrar valor para afrontar las pruebas

Por Por Marianne Holman, redactor de Noticias de la Iglesia

  • 23 julio 2012

El élder M. Russell Ballard, un miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, habla el domingo 15 de julio de 2012, en el devocional del Día de los Pioneros en Ogden que se celebró en el Centro de eventos Dee del campus de la Universidad Weber State.

Al mirar al pasado, las personas pueden encontrar valor para enfrentar las pruebas de la actualidad, enseñó el élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, durante el devocional del Día de los Pioneros en Ogden que se celebró en el Centro de eventos Dee, del campus de la Universidad Weber State, el domingo 15 de julio de 2012.

“Les debemos mucho y nunca debemos olvidar que el éxito de hoy se edificó sobre los hombros y el valor de los gigantes del pasado”, dijo él.

Al hablar de los fieles pioneros, el élder Ballard dijo: “Es bueno reflexionar acerca de la obra de quienes trabajaron tan arduamente y obtuvieron tan poco. Pero de esos sueños y esos primeros planes tan bien nutridos ha surgido una gran cosecha de la que somos los beneficiarios”.

Hablando de la historia de Ogden, Utah, y de los primeros días de la Iglesia, el élder Ballard dijo que esos fueron años de grandes pruebas. Muchos de aquellos pioneros fueron capaces de “sobrellevar las pruebas casi insuperables, cruzar las llanuras y establecer la Iglesia en las Montañas Rocosas, todo por causa de su gran fe…

“No fueron sólo aquellos que eran líderes los que tuvieron suficiente fe para seguir a Brigham Young a este árido desierto”, dijo él. “Vinieron muchos miembros de la Iglesia comunes y corrientes pero valientes, así como miembros de otras religiones”.

Es su ejemplo de perseverancia al que deben acudir y emular en la actualidad los miembros de la Iglesia, dijo el élder Ballard.

“Muchos de ustedes que están aquí esta noche tienen su propia historia pionera familiar que les llena el corazón de amor y aprecio por ellos”, dijo él. “Algunos de los que están aquí esta noche puede ser que no tengan en su historia a un pionero [que vino] a Utah, pero seguramente tienen antepasados pioneros en su vida, en algún lugar del mundo. Al aprender de sus antepasados durante las pruebas de la vida, esperamos que nos anime e inspire para perdurar con fe y optimismo en nuestras dificultades”.

Al hablar de los relatos de su propia historia familiar, el élder Ballard compartió su amor y admiración por antepasados tan nobles y valientes.

El élder Ballard pidió a los jóvenes: “Por favor, aprendan de las experiencias de los pioneros la verdadera fe y el valor que tuvieron quienes vinieron a estos valles hace 165 años”.

“Su sufrimiento, junto con el de otros pioneros, forjó una fuerza en su vida que se transmite a nosotros”, dijo. “Recogiendo unas pocas pertenencias en carromatos o carros de mano y caminando 2.090 km (1.300 millas) no es la forma en que a la mayoría de nosotros se nos pediría que demostrásemos nuestra fe y valor. Existen diferentes desafíos a los que nos enfrentamos en la actualidad, diferentes montañas que ascender, diferentes ríos que cruzar, diferentes valles para hacer ‘[florecer] como la rosa’ (Isaías 35:1). Pero a pesar de que el desierto que se nos ha dado para conquistar es decididamente diferente del camino áspero y rocoso hacia Utah y el paisaje estéril que nuestros antepasados pioneros encontraron, no es menos difícil y menos arduo para nosotros de lo que fue para ellos”.

El élder Ballard continuó: “Necesitamos comprometernos a estar al servicio del Señor y de nuestras comunidades con la misma diligencia y fe con la que lo hicieron nuestros antepasados. Siempre debemos estar alerta para no volvernos informales al guardar los mandamientos de Dios, en acatar sus leyes y en ser honrados y dignos de confianza en todo lo que hagamos. Debemos evitar las trampas de la maldad que se encuentran en internet, tan fácilmente accesible a través de nuestras computadoras, tabletas y teléfonos celulares. Si llegamos a ser informales en estas cosas, Lucifer encontrará una manera de atenuar nuestro compromiso [y] destruir nuestra fe y nuestro amor por el Señor y el uno por el otro, y nos perderemos en el desierto de lo mundano.

“Evitar las tentaciones y las maldades del mundo requiere la fe y la fortaleza de un verdadero pionero moderno. Como personas de todas las religiones y creencias debemos caminar juntos como pioneros modernos, vivir una vida cristiana, apoyar buenas causas en nuestras comunidades [y] fortalecer a nuestra familia y nuestro hogar…

“Cuando se confirma nuestra creencia en nuestra alma por el Espíritu de Dios, la fe se convierte en la fuerza causante en nuestra vida, dirige cada pensamiento, palabra y hecho hacia el cielo. Oramos por fortaleza y orientación con confianza, tal como ellos lo hicieron. Eso es lo que significa andar con ‘fe en cada paso’. Así fue para nuestros antepasados pioneros y así debe ser para nosotros hoy. Debemos inculcar en nuestros hijos y nietos el mismo espíritu que condujo los pasos de quienes celebramos esta noche”.