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El élder Holland y el élder Callister testifican de Cristo en Filipinas

- Kaye Bay, Sariah G. Ordinario

  • 8 noviembre 2011

En octubre, el élder Jeffrey R. Holland y el élder Tad R. Callister dirigieron reuniones de capacitación de líderes, devocionales y la auditoría de área en Filipinas.

El 14 de octubre de 2011, el élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles y el élder Tad R. Callister, de la Presidencia de los Setenta, llegaron a Filipinas donde dirigieron una serie de reuniones de capacitación de líderes y devocionales, así como la auditoría de área.

Tres días después de su llegada, el élder Holland presidió una reunión especial para líderes del sacerdocio en San Fernando La Unión. También se encontraban presentes el élder Callister; el élder Michael John U. Teh, presidente del Área Filipinas; el élder Abenir Pájaro y el élder Miguel Valdéz, Setentas de Área, y el presidente del Templo de Manila, Moisés Mabunga.

El élder Holland empezó la reunión reconociendo que la Iglesia crece y se hace más difícil para los líderes de la Iglesia conocer a todos los miembros. Dijo que debido a que actualmente hay cerca de 2.900 estacas en la Iglesia, los miembros de la Primera Presidencia y del Quórum de los Doce Apóstoles podrían visitar cada estaca solo una vez cada 29 años.

El élder Holland hizo hincapié en la importancia de que las “personas que tienen llaves permanezcan en contacto con las personas que tienen las llaves” a fin de mantener la línea de comunicación abierta entre la Primera Presidencia y los líderes de la Iglesia.

Como expresión de gratitud por su sacrificio y servicio, el élder Holland dijo a los líderes del sacerdocio: “ustedes son el milagro de la Iglesia”.

Después hizo hincapié en que no se llama a los líderes del sacerdocio a ser gerentes, sino testigos y discípulos de Jesucristo.

Comparó el Evangelio con una perla de gran precio cuidadosamente guardada en una hermosa caja.

“Las cajas de nuestras vidas son importantes… pero la caja no es el mensaje principal”, dijo. Debemos “tener presente el Evangelio; el amor de nuestro Padre Celestial; el don eterno y la magnitud del Salvador en nuestras vidas; Su nacimiento, Expiación y Resurrección; y el plan de salvación”.

Los presupuestos, los informes, las estadísticas, y las reuniones son importantes, reiteró el élder Holland, pero nada de esto tendrá valor si no cultivamos la fe en el Señor. La mejor manera en que podemos utilizar nuestro tiempo, según dijo él, es ayudar a otras personas a tener experiencias espirituales.

Después de los comentarios del élder Holland, el élder Callister se dirigió a los presentes y habló de temas como el matrimonio, la familia y la nueva generación. Aconsejó a los líderes del sacerdocio a “poner [su] propia casa en orden” (D. y C. 93:43) y a liderar las actividades de la familia. “No pueden servir bien en la Iglesia a menos que primero sean buenos esposos y padres”, dijo.

Al final de la reunión, los líderes tuvieron la oportunidad de mantener una charla abierta con el élder Holland.

El jueves 20 de octubre el élder Holland, el élder Callister y el élder Teh se reunieron con los misioneros de la Misión Filipinas Cebú. También asistieron el presidente de misión Evan A. Schmutz y su esposa, Cindy.

Durante la visita del élder Holland y del élder Callister, los jóvenes de varias estacas en la zona de Manila se reunieron para disfrutar de una pequeña celebración cultural, parecida a la Celebración de Jubileo cultural que tuvo lugar en abril.

Los jóvenes presentaron 11 bailes, algunos de los cuales requerían que bailasen sobre los bancos o usaran varas de bambú al ritmo, a lo cual le siguió un popurrí de canciones filipinas presentadas por un coro de adultos y un cuarteto interpretó el tema musical del jubileo: “Unidos”.

El élder Holland habló a los jóvenes después de sus actuaciones, recalcando que estaba contento de no tener que seguir los complejos movimientos de sus bailes.

“Lo que creemos de [Dios] es que cuando estamos tristes, Él está triste, y cuando lloramos, Él llora… porque nos ama mucho. Pero esta noche, un maravilloso y alentador recordatorio es que cuando nosotros somos felices, Él se siente muy, pero muy feliz, y no puedo imaginar que sea más feliz en Su reino celestial de lo que es esta noche a causa de ustedes” dijo el élder Holland.

Rogó a los jóvenes que nunca dejasen la Iglesia y les recordó que son hijos de nuestro Padre Celestial. Les dijo que sólo pueden encontrar felicidad verdadera en el evangelio de Jesucristo.