Noticias y eventos de la Iglesia

Manos Mormonas que Ayudan quita 63,5 toneladas de basura de las playas dominicanas

- Por Monica Lunardelli, Noticias y eventos de la Iglesia

  • 15 octubre 2012

Más de 4.000 voluntarios se reunieron para limpiar las playas de la República Dominicana el 15 de septiembre de 2012.  Fotografía de Robert Roy Dunford.

El 15 de septiembre de 2012, más de 4.000 voluntarios de Manos Mormonas que Ayudan se dedicaron a limpiar las playas de la República Dominicana. Equipados con bolsas, guantes y una disposición de prestar servicio, los participantes se reunieron en 26 áreas diferentes para quitar basura de las costas. El resultado final fue la eliminación de más de 63,5 toneladas de basura de las playas, ríos y lagos de la República Dominicana.

Los misioneros y miembros se vistieron con chalecos amarillos para celebrar el Día Internacional de Limpieza de Costas y trabajar junto con varias organizaciones sin fines de lucro, funcionarios del gobierno local, instituciones académicas y pequeñas empresas.

En el día del proyecto de servicio, los voluntarios de todas las edades y procedencias comenzaron a las 9:00 h y trabajaron bajo el calor tropical para eliminar botellas de plástico, envoltorios de papel, latas y otro tipo de basura de las hermosas costas del país. A pesar de que el acontecimiento se anticipaba que finalizaría al mediodía, muchos decidieron trabajar hasta el final de la tarde.

La preparación para el proyecto de un día comenzó mucho antes el 15 de septiembre. Según Laurel Jill Dunford, quien presta servicio como misionera de asuntos públicos junto a su esposo, Robert M. Dunford Jr., las 19 estacas de la República Dominicana capacitaron a miembros específicos para ser representantes. Los representantes entonces capacitaron a los miembros de sus estacas.

La Fundación Vida Azul, una organización sin fines de lucro, también ayudó a coordinar el evento, proporcionando a los voluntarios bolsas de basura, guantes de plástico, cribas (tamices y cedazos), botellas de agua y básculas.

Además de la limpieza de las costas, los voluntarios también emplearon las cribas para separar la basura recogida a fin de identificar de donde provenía. La hermana Dunford dijo que el año anterior, los voluntarios descubrieron que alguna basura depositada en las costas procedía de un crucero. Determinar la procedencia de la basura ayudó a corregir el problema y evitar que se vertiera más basura.

Al final, la actividad no sólo ayudó a quitar la basura de las costas de la República Dominicana, sino que también congregó a las familias y a los vecinos de diferentes procedencias.

“Tuvimos a no miembros que participaron en nuestro grupo”, dijo la hermana Dunford. “Hicieron comentarios de que ésta había [sido] una maravillosa experiencia [y] dijeron: ‘Me gustaría trabajar con la Iglesia para hacer más’”.

Rafael Gutiérrez, Director de asuntos públicos del Área Caribe, dijo que los miembros de la Iglesia en la República Dominicana deben anticipar que la Iglesia continúe participando en el trabajo de voluntarios que ayudará a “integrar a la Iglesia con la sociedad”.

“Si hay un grupo que debe estar preocupado en promover una vida saludable en la sociedad, en la preservación de nuestros recursos naturales y el cuidado del medio ambiente… para dejar a todos los niños un mejor futuro, entonces ese grupo debe ser el de los cristianos”, dijo el hermano Gutiérrez.

Como resultado del servicio cristiano de los miembros y otras personas, la República Dominicana puede disfrutar de playas limpias, una mayor unidad dentro de la comunidad y el orgullo de la belleza de la nación.

“La razón por la que hacemos esto es para que sepan que creemos en cuidar nuestro país”, dijo la hermana Dunford.