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Las líderes dicen que las Mujeres Jóvenes necesitan buenos ejemplos

Por Por Marianne Holman, redactora de Church News

  • 9 Mayo 2013

La Presidencia General de las Mujeres Jóvenes: la hermana Bonnie Lee Green Oscarson, la hermana Carol Louise Foley McConkie y la hermana Evelyn Neill Foote Marriott.

PROVO, UTAH

Las mujeres jóvenes necesitan el ejemplo de una mujer virtuosa y recta, dijo la hermana Bonnie L. Oscarson, recientemente llamada como presidenta general de las Mujeres Jóvenes, durante la Conferencia de la Mujer de BYU, el 3 de mayo.

En su primera asignación para discursar en público desde que la llamaron a prestar servicio en la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, la hermana Oscarson y sus consejeras, la hermana Carol F. McConkie y la hermana Neill F. Marriott, alentaron a las mujeres a ayudar a las jóvenes a reconocer los peligros que las rodean a medida que nutren la llama del testimonio.

“No puedo enfatizar lo suficiente sobre el poder de nuestro ejemplo como madres, abuelas y líderes de las jóvenes para influenciar en los testimonios y la fe de ellas”, dijo la hermana Oscarson. “No podemos esperar que ellas vistan con modestia, asistan a las reuniones de la Iglesia, que oren a diario, estudien las Escrituras y tomen decisiones sabias si no estamos haciendo esas cosas nosotras mismas. Ellas necesitan ver que vivimos una vida virtuosa y recta, si queremos que desarrollen los buenos hábitos que aumentarán su fe y su creencia. Necesitan ver que el templo es una prioridad en nuestra vida”.

La presidencia utilizó las palabras que el presidente Thomas S. Monson compartió durante su discurso en la Reunión General de las Mujeres Jóvenes de 2012, cuando él instó a las mujeres jóvenes a que “crean, obedezcan y perseveren” (“Crean, obedezcan y perseveren”).

Crean

Al compartir una experiencia que tuvo de jovencita al asistir a un campamento auspiciado por otra iglesia cristiana, la hermana Marriott, dijo que fue mientras se encontraba allí, al cantar una canción, que se percató de su creencia en Dios.

“A medida que comenzamos a cantar la letra, algo me sucedió”, dijo ella. “Fue durante la tercera estrofa… No podía cantar; estaba llorando a causa de lo que había comenzado en mi corazón, ese sentimiento cálido que nunca antes había sentido… Nunca había tenido esa experiencia personal, pero una creencia empezó a crecer, una creencia pequeña, joven e inmadura, pero verdadera. Había un Dios, y Él me conocía y me amaba”.

Desde ese día, ella decidió iniciar una búsqueda para encontrar a Dios mediante la lectura de las Escrituras y la oración diaria. Los líderes y padres pueden ayudar a las mujeres jóvenes a fortalecer sus creencias al dar el ejemplo de cultivar buenos hábitos.

Obedezcan

La hermana McConkie señaló que las personas tienen la responsabilidad de incrementar su propio testimonio por medio del estudio, la oración y la asistencia a la Iglesia. “Queremos ayudar a nuestras mujeres jóvenes a comprender que la obediencia no es una restricción, sino que trae bendiciones”, dijo la hermana McConkie. “La obediencia no nos restringe ni nos ata. La obediencia expande nuestros horizontes y aumenta nuestra capacidad”.

Al compartir un ejemplo de cuando era una jovencita y sus padres estaban pasando por el divorcio, la hermana McConkie dijo que fue el ejemplo de su maestra de las Laureles que le enseñó el gozo de vivir el Evangelio y la importancia de la obediencia a los mandamientos.

“Recuerdo claramente lo que sentí cuando mi maestra enseñaba las lecciones sobre el matrimonio eterno, las familias eternas y la preparación para el templo”, dijo ella. “Parecía que cada lección sobre estos temas sagrados me inspiraba y emocionaba”.

A pesar de que su experiencia en el hogar era diferente de lo que se estaba enseñando, ella conocía la importancia y las bendiciones que vienen al ser obedientes a los mandamientos de Dios.

“Mis desafíos personales no desaparecieron, pero hallé paz y dirección… y mi compromiso de ser obediente a los mandamientos llegó por medio de la enseñanza y el testimonio de una mujer fiel… en un momento crítico de mi vida”.

Perseveren

La presidencia enseñó que para ayudar a las jóvenes a entender lo que significa perseverar, los líderes pueden invitarlas a realizar cosas difíciles y desafiantes que bendecirán su vida. Al participar en el Progreso Personal, leyendo el libro de Mormón y sirviendo a los demás, son capaces de participar en actividades que les enseñan a comprometerse a hacer algo difícil, a perseverar hasta el fin y a recibir una recompensa.

Una manera de ayudar a los jóvenes a que crean, obedezcan y perseveren es centrarse en el templo, dijo la hermana Oscarson.

“Vivimos en un mundo peligroso en donde nuestra juventud está siendo expuesta a cosas inicuas e inmundas a edades cada vez más tempranas”, dijo ella. “Nosotras, como madres, abuelas, tías, amigas y líderes podemos tener un impacto tremendo en ayudarles a vivir espiritualmente a salvo. Nosotras podemos ayudar a nuestras jóvenes a que crean, obedezcan y perseveren como nuestro profeta ha testificado”.