La función de las presidencias de la Escuela Dominical está cambiando la enseñanza y el aprendizaje

Por el hermano Durrant, de la Presidencia General de la Escuela Dominical

  • 2 Junio 2016

El propósito de la organización de la Escuela Dominical es “fortalecer la fe de las personas y de las familias en el Padre Celestial y en Jesucristo mediante la enseñanza, el aprendizaje y el hermanamiento” (Manual 2, 12.1).

Puntos destacados del artículo

  • Las presidencias de la Escuela Dominical tienen una función cada vez más importante de elevar la enseñanza y el aprendizaje en toda la Iglesia.

“Invito a cada uno de ustedes como líderes y maestros de la Escuela Dominical a esforzarse por bendecir a las personas al elevar la enseñanza, el aprendizaje y el hermanamiento en sus barrios o ramas”. —Hermano Devin Durrant, de la Presidencia General de la Escuela Dominical

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Con amor y esfuerzo, una presidencia de Escuela Dominical puede cumplir el propósito de esta organización, el cual es “fortalecer la fe de las personas y de las familias en el Padre Celestial y en Jesucristo mediante la enseñanza, el aprendizaje y el hermanamiento” (Manual 2, 12.1).

Elevar la enseñanza y el aprendizaje

Con el reciente lanzamiento del folleto Enseñar a la manera del Salvador y el anuncio de las reuniones de consejo de maestros, las presidencias de la Escuela Dominical cumplen una función cada vez más importante de elevar la enseñanza y el aprendizaje en toda la Iglesia. Cuando los maestros aprenden a enseñar como el Salvador, ayudan a los miembros a crecer y a aprender por sí mismos. Los miembros de la presidencia pueden bendecir a todos los miembros ayudando a los maestros a entender los principios sencillos pero poderosos de Enseñar a la manera del Salvador. Los líderes de la Escuela Dominical pueden bendecir a los maestros al dirigir eficazmente las reuniones de consejo de maestros en donde pueden aprender y deliberar acerca de enseñar como el Salvador.

Busca revelación para encontrar formas de bendecir y prestar servicio

Considera tomar tiempo en una futura reunión de presidencia para procurar revelación sobre las distintas maneras en las que cada uno de ustedes puede bendecir a los maestros de su barrio o rama y a los miembros que sirven. ¿Qué necesidades tienen ellos? ¿Cómo puedes prestarles servicio? Lee Enseñar a la manera del Salvador para recibir más guía e inspiración. Quizás te sientas inspirado a ayudar en la preparación del salón para que los maestros puedan centrarse en saludar cordialmente a quienes asisten a su clase. O tal vez sientas que debes ofrecer capacitación en un aspecto particular de la enseñanza o en el uso eficaz de la tecnología en el salón de clases. O quizás sientas que tienes que pasar tiempo en la biblioteca del centro de reuniones o en clases con alumnos que tienen mucha energía. Cuando busques guía divina, llegarán otros pensamientos e ideas que te ayudarán a elevar a quienes sirves.

Considera tomar tiempo en una futura reunión de presidencia para procurar revelación sobre las distintas maneras en las que cada uno de ustedes puede bendecir a los maestros de su barrio o rama y a los miembros que sirven.

Ama a quienes están a tu cargo

Además de tus esfuerzos para mejorar la enseñanza y el aprendizaje en tu barrio o rama, toma tiempo para considerar lo que podrías hacer para hermanar a quienes estén bajo tu cuidado.

Como miembros de presidencia de la Escuela Dominical, una de las oportunidades más claras para bendecir es tomar nota de las personas que no asistieron a la Escuela Dominical y luego llegar a ellos con amor. Esto se puede hacer con la ayuda del secretario de la Escuela Dominical, los presidentes de la clase o cada maestro. Se puede revisar, compilar y compartir la información de la asistencia con los maestros de Escuela Dominical.

Durante las reuniones de consejo de maestros, podrían analizar maneras de ayudar a quienes no asisten.

Algunos maestros podrían decir: “Mi llamamiento es enseñar a quienes asisten a la clase”. Ciertamente esa declaración es verdadera. Sin embargo, la persona que quizás necesite lo que se enseñe en la clase es probablemente el miembro de la clase que elija no asistir o el que no puede asistir. ¿Cómo te sentirías si sabes que alguien te extrañó y se preocupó lo suficiente como para visitarte, llamar, enviar un mensaje de texto, un correo electrónico o enviarte una nota y darte un breve resumen de lo que se habló en la Escuela Dominical? ¿Cómo te sentirías si te invitaran personalmente a asistir o a compartir algún pensamiento en la próxima clase?

Sé un hacedor

Invito a cada uno de ustedes como líderes y maestros de Escuela Dominical a esforzarse para bendecir a las personas elevando la enseñanza, el aprendizaje y el hermanamiento en su barrio o rama. “… Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores” (Santiago 1:22). Busca la guía del Espíritu Santo. Actúa de acuerdo a las impresiones que recibas. Acepta el privilegio de ser proveedor de bendiciones, como así también de ser quien toca el timbre para que finalice la clase.

Para aprender más acerca del nuevo folleto Enseñar a la manera del Salvador y de las reuniones de consejo de maestros, dirígete a teaching.lds.org.