Los santos de México aprenden de la visita de un Apóstol

Por Por Heather Whittle Wrigley, Noticias y eventos de La Iglesia

  • 26 abril 2012

El élder Bednar se dirige a los miembros durante una conferencia de estaca en Puebla, México, el domingo 15 de abril de 2012.

México ocupa un lugar especial en la historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Los primeros misioneros mormones que visitaron México en 1876 encontraron a gente preparada para escuchar el Evangelio y en 2004 México llegó a ser el primer país fuera de Estados Unidos donde los miembros llegaron a ser 1.000.000 de Santos de los Últimos Días.

Al visitar Puebla, Ciudad de México y Monterrey en abril de 2012, el élder David A. Bednar, del Quórum de los Doce Apóstoles, aconsejó a los miembros, a los líderes y a los misioneros sobre el albedrío y el liderazgo.

En una conferencia de líderes del sacerdocio el 14 de abril, el élder Bednar recordó a los líderes que las doctrinas de la Iglesia son verdaderas, sencillas e inmutables. La doctrina siempre contesta a la pregunta por qué, dijo. Hizo hincapié en que los líderes tienen las llaves para administrar a las personas, no los programas.

El presidente de la Estaca Mayorazgo, Puebla, México, Ranulfo Cervantes Soler, dijo: “Hemos recibido revelación acerca de cómo debemos actuar en nuestro llamamiento y también en nuestra familia, para hacer algunos cambios importantes y familiarizarnos con las nuevas o mejores pautas para enseñar a los miembros las doctrinas y los principios que asegurarán que puedan llegar a la presencia de nuestro Padre Celestial”.

Durante el día con los misioneros en la Misión México Puebla y en un devocional con los jóvenes adultos solteros de la zona por la tarde, el élder Bednar hizo hincapié en la necesidad de que los miembros ejerzan su albedrío para actuar en lugar de ser objetos.

Debemos ejercer la fe y pedir a Dios que nos muestre el camino mientras estamos andando, en vez de permanecer sentados esperando, dijo.

El lunes 16 de abril, el élder Bednar visitó a los estudiantes que asisten a la escuela secundaria propiedad de la Iglesia, Benemérito de las Américas, en la Ciudad de México. Los más de 2000 alumnos de todas las regiones de México que estudian allí cada año —así como muchos más alumnos de la cercana Academia Juárez, que estaban viendo la transmisión— se reunieron para participar en una sesión interactiva de preguntas y respuestas con el élder Bednar.

En Monterrey y Tuxtla Gutiérrez, el élder Bednar se reunió otra vez con los líderes, miembros y misioneros locales.

En una reunión de líderes del sacerdocio, en Tuxtla Gutiérrez, el élder Bednar preguntó a los líderes locales sobre los temas a los que se enfrentaban. Pero en vez de brindar soluciones directas, les dio un vivo ejemplo a los líderes del proceso para encontrar las respuestas a sus problemas y preguntas. El proceso, tal como lo demostró, incluía hacer preguntas inspiradas, escuchar y escribir las impresiones que se reciban.

Al final de la reunión, el élder Bednar dio a la congregación la oportunidad de hacer comentarios sobre lo que habían aprendido no sólo de la reunión, sino también del espíritu. 

El domingo 22 de abril, el élder Bednar viajó a San Cristóbal, donde tuvo una conferencia de estaca con la Estaca San Cristóbal y el distrito Chojolhó México, donde muchos miembros hablaban sólo Tzotzil, un idioma maya.

Durante esa reunión, el élder Bednar llamó a dos jóvenes —un joven y una jovencita— para que expresaran su testimonio. Más tarde llamó a la jovencita una vez más y le preguntó cómo sabía ella que tenía un testimonio. Ella respondió que simplemente sabía en su corazón que el evangelio de Jesucristo era verdadero.

El élder Bednar enseñó que los Santos de Últimos Días que viven en estos tiempos deben saber no sólo que el Evangelio es verdadero, que Jesús es el Cristo, que el Libro de Mormón fue traducido por el poder de Dios y que José Smith fue un instrumento del Señor en la restauración del Evangelio en la tierra, sino que deben saber cómo es que lo saben. “Donde hay gran luz, también hay gran oposición”, enseñó. La presión sobre los Santos de los Últimos Días continuará en un mundo cada vez más oscuro.

El élder Bednar explicó a la congregación que en este momento —“la época más grande de la historia de la Iglesia”— la visión que Daniel tuvo acerca de la piedra cortada del monte no con mano, que había de rodar hasta que llenara toda la tierra, se está cumpliendo (véase Daniel 2:31–45; D. y C. 65:2).