Las Escrituras son una poderosa herramienta misional, dice el obispo Caussé

- Por Jason Swensen, redactor de Church News

  • 23 julio 2013

Obispo Gérald Caussé, Primer Consejero del Obispado Presidente  Fotografía por Christina Smith, IRI

Puntos destacados del artículo

  • El obispo Caussé habló acerca de la importancia de las Escrituras en la conversión de su familia hace 50 años.
  • Cristo formó a Sus discípulos para que usaran las Escrituras y el Espíritu Santo como pruebas certeras y absolutas de la realidad de Su vida, Su sacrificio expiatorio y Su resurrección.
  • Las Escrituras son el núcleo mismo de la instrucción misional; dan autoridad y validez a la enseñanza de los misioneros.

“Siguiendo el modelo establecido por Jesucristo mismo, los misioneros en la actualidad pueden obtener y emplear el poder incomparable de las Escrituras”. —Obispo Gérald Caussé, Primer Consejero del Obispado Presidente

PROVO, UTAH

Las Escrituras siguen siendo una herramienta poderosa y esencial en la obra sagrada de traer a otras personas al Evangelio, dijo el obispo Gérald Caussé en su discurso el 25 de junio en el seminario para nuevos presidentes de misión.

El Primer Consejero en el Obispado Presidente habló de la importancia de las Escrituras en la conversión de su propia familia hace 50 años.

Los padres del obispo Caussé, Jean y Marie-Blanche Caussé, reconocieron el bien que el Evangelio hacía en la vida de los miembros, pero al principio rechazaron repetidas invitaciones a bautizarse. Una noche, los élderes pidieron al Sr. Caussé que leyera Santiago 4:17: “El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno y no lo hace”.

Cuando su padre oyó esas palabras, de inmediato se iluminó la conciencia del señor Caussé. Él sabía que el Evangelio era algo bueno y que al negarse a ser bautizado estaba cometiendo un pecado. Unas semanas más tarde, se bautizaron los padres de la familia Caussé.

“Así que, incluso la familia Caussé cambió su vida gracias a un pasaje del libro de Santiago”, dijo el obispo Caussé.

El poder de conversión de las Escrituras puede enseñar la verdad y proporcionar claridad, dijo él.

Cristo, según explicó, formó a Sus discípulos para que usaran las Escrituras y el Espíritu Santo como pruebas certeras y absolutas de la realidad de Su vida, Su sacrificio expiatorio y Su resurrección. Él siguió el mismo curso de acción con Sus discípulos en el continente americano.

“Siguiendo el modelo establecido por Jesucristo mismo, los misioneros en la actualidad pueden obtener y emplear el poder incomparable de las Escrituras”, dijo el obispo Caussé. Leemos en [2 Timoteo 3:16] que ‘toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia ”.

Predicad Mi Evangelio otorga un lugar central a las Escrituras en la enseñanza misional y describe por qué los misioneros deben usarlas como base principal para la enseñanza.

“El empleo de las Escrituras es más que sólo palabras de aliento o consejo: es un mandamiento dado a los discípulos de Cristo”, dijo.

A pesar del creciente número de manuales, libros y herramientas educativas a disposición de los misioneros, las Escrituras siguen siendo la fuente de su instrucción. Ellas dan autoridad y validez a su enseñanza.

“Cuando los incrédulos han deseado refutar la doctrina de Cristo, han intentado hacerlo atacando los fundamentos, es decir, las Santas Escrituras. Como respuesta, cada vez que los profetas han sido contrariados, han usado sus armas más poderosas: la fuerza absoluta y pura de la palabra de Dios”.

En un mundo que está cayendo cada vez más en las profundidades de la confusión, las Escrituras son un punto de referencia para los miembros de la Iglesia y también para los investigadores, dijo el obispo Caussé y después agregó que cuando los misioneros usan las Escrituras, invitan al Espíritu Santo en su enseñanza.

“Pero lo importante no es sólo atraer el poder del Espíritu durante las lecciones”, dijo. “Es importante que los investigadores se percaten de que necesitan recibir la compañía constante y permanente del Espíritu Santo. Eso fortalecerá su conversión y los ayudará a mantenerse fieles después de su bautismo.

“Entre los buenos hábitos que todos los futuros miembros deben adquirir antes de su bautismo no está sólo asistir a las reuniones dominicales, sino también orar y estudiar las Escrituras a diario”.

El amor, el estudio y el dominio de las Escrituras son elementos esenciales para ser un buen misionero, concluyó el obispo Caussé.