Setenta insta a los jóvenes adultos del mundo a “leer el Libro de Mormón”

Por Valerie Johnson, redactora de Church News

  • 7 Mayo 2017

Confiando en la experiencia de los años como joven adulto de José Smith, el élder Kim B. Clark, Setenta Autoridad General y Comisionado del Sistema Educativo de la Iglesia, habló a los jóvenes adultos durante el Devocional mundial para jóvenes adultos en el Tabernáculo de Salt Lake, en la Manzana del Templo, el 7 de mayo.

Puntos destacados del artículo

  • No escuchen a sus miedos ni dependan de las persuasiones de los hombres.
  • Aprendan de la vida de José Smith y confíen en el Señor.

“Si tienen un corazón abierto al leer y orar sobre el Libro de Mormón, el Espíritu Santo les manifestará la verdad; sabrán que el Señor Jesucristo es su Salvador y Redentor y que José Smith es el Profeta de la Restauración”. —Élder Kim B. Clark, de los Setenta

Confiando en la experiencia de los años como joven adulto de José Smith, el élder Kim B. Clark, Setenta Autoridad General y Comisionado del Sistema Educativo de la Iglesia, habló a los jóvenes adultos durante el Devocional mundial para jóvenes adultos, el 7 de mayo.

El devocional se llevó a cabo en el Tabernáculo de Salt Lake, en la Manzana del Templo, se transmitió a los centros de estaca en todo el mundo, así como en directo en LDS.org. La esposa del élder Clark, la hermana Sue Clark, también habló en el devocional.

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El élder Clark comenzó compartiendo el relato de las 116 páginas perdidas del Libro de Mormón. Sus palabras fueron intercaladas con video clips que ilustraban el relato.

A los 21 años, José Smith recibió las planchas de oro y el Urim y Tumim del ángel Moroni en septiembre de 1827. Luego ese otoño, José y su esposa, Emma, se mudaron a Harmony, Pensilvania. Él comenzó a traducir el Libro de Mormón en febrero de 1828 con Emma, que estaba embarazada de su primer hijo, como su escribiente.

En abril, Martin Harris llegó a Harmony y comenzó a escribir para José. Dos meses después, la traducción de la primera parte del registro se completó.

El élder Kim B. Clark, Setenta Autoridad General y Comisionado del Sistema Educativo de la Iglesia, y la hermana Sue Clark participan en el Devocional mundial para jóvenes adultos en el Tabernáculo de Salt Lake en la Manzana del Templo, el 7 de mayo de 2017.

Martín Harris deseaba desesperadamente llevar el manuscrito a Nueva York para mostrárselo a su esposa y a su familia”, dijo el élder Clark. José pidió permiso al Señor dos veces, pero cada vez la respuesta fue no. Martín insistió y José preguntó al Señor una tercera vez. El Señor dio permiso para que Martín solo mostrara el manuscrito a su esposa y a otras pocas personas.

Poco después de que Martin se fue, “José recibió una visita de Moroni y fue reprendido por sus pedidos reiterados de permitir que Martin llevara el manuscrito”, dijo el élder Clark. Tuvo que devolver a Moroni las planchas y los intérpretes.

El élder Clark continuó: “Como si no fuera suficiente preocupación, Emma dio a luz, pero el bebé no vivió. Emma también casi muere y José pasó dos semanas constantemente a su lado. Cuando se sintió mejor, Emma instó a José a que averiguara lo que había pasado con Martin y el manuscrito”.

Martin Harris le confirmó sus peores temores: el manuscrito se había perdido.

Doctrina y Convenios registra la amonestación que recibió José del Señor, así como el proceso de arrepentimiento que experimentó. Mientras continuaba arrepintiéndose, él recibió de Moroni las planchas y los intérpretes de nuevo. Con la ayuda de Oliver Cowdery, José pudo completar la traducción del Libro de Mormón.

El élder Clark invitó a la audiencia a ver su propia experiencia a la luz de este relato. “El Señor los prepara y les enseña, así como lo hizo con José cuando era joven adulto. Hay lecciones importantes que pueden aprender de la experiencia de José”, dijo.

Fe y confianza en Jesucristo

Aunque José ya había tenido muchas experiencias espirituales increíbles en la época en que comenzó a traducir el Libro de Mormón con Martin Harris, como su escribiente, él también tenía 22 años y estaba preocupado. “Tenía una esposa maravillosa, que estaba embarazada de su primer hijo. No tenía dinero, ni educación ni medios para proveer para su familia. Estaba rodeado de escépticos y acosadores, y tenía pocos amigos”, dijo el élder Clark. A pesar de la gran cantidad de experiencias espirituales, José temió al hombre más que a Dios.

“En muchas maneras, la situación de ustedes es como la de José. Son jóvenes adultos con preocupaciones e incertidumbres sobre el matrimonio y la familia, educación, trabajo y sobre encontrar su lugar en este mundo y en el Reino del Señor”, dijo el élder Clark.

“Cuando afronten pruebas, como seguramente lo harán, no escuchen a sus miedos ni dependan de las persuasiones de los hombres. En vez de ello, los invito a que hagan las cosas que el Señor ayudó a José a hacer. Les prometo que traerán poder espiritual a su vida”.

El élder Clark los animó a “[recurrir] a las experiencias y recursos espirituales que ya tienen para encontrar más fe y confianza en Jesucristo”. Indicó: “Confíen en las bendiciones espirituales que han sentido y recibido a fin de obtener fortaleza para seguir avanzando con fe en el Salvador”.

Como el Señor obró en la vida de José, lo hace en la vida de todos. “Ustedes tienen una identidad y un propósito eternos, y un destino divino”, dijo el élder Clark. “El Señor está participando en su vida ahora mismo; va delante de ustedes, abriendo puertas, preparando a otras personas para que los ayuden y abriendo el camino delante de ustedes”.

Arrepentimiento

Cuando José se enteró que el manuscrito se había perdido, sabía que había pecado contra del Señor y transgredido Sus mandamientos. “Lo abrumaba la culpa y el dolor; pero José se volvió al Señor y encontró el milagro del perdón y el gozo de la redención”, expresó el élder Clark.

“José no solo podía dar una disculpa y esperar arrepentirse”, expresó el élder Clark. “José tenía que superar las actitudes, miedos y tendencias en su vida que eran la raíz de sus pecados”. Necesitaba un cambio de corazón que solo es posible mediante Jesucristo.

En esta experiencia, el Señor le enseñó a José quién es realmente. “Quizás había crecido como un niño pobre, en una granja y sin educación, pera esa no era su verdadera identidad. Él era José el Profeta, vidente elegido mediante el cual Jesucristo restauraría la plenitud de Su evangelio a la tierra”, señaló el élder Clark.

El poder espiritual del Libro de Mormón

La pérdida del manuscrito grabó en el alma de José la importancia del Libro de Mormón y de la obra del Señor. “El mensaje central de los profetas del Libro de Mormón es su testimonio de Jesucristo y de Su doctrina. Hay poder espiritual en ese libro”, mencionó el élder Clark.

Ese poder se puede ver en la traducción del Libro de Mormón, que fue una experiencia espiritual que le enseñó a José la forma de actuar del Señor y del Espíritu Santo, dijo el élder Clark. “El Libro de Mormón… le enseñó la doctrina de Jesucristo, y el Señor lo llamó para que la viviera: para que actuara con fe en Jesucristo, se arrepintiera, se bautizara y recibiera el Espíritu Santo”.

El Libro de Mormón puede ser una experiencia reveladora para todos, indicó el élder Clark. “Si tienen un corazón abierto al leer y orar sobre el Libro de Mormón, el Espíritu Santo les manifestará la verdad; sabrán que el Señor Jesucristo es su Salvador y Redentor y que José Smith es el Profeta de la Restauración”, dijo.

El élder Clark invitó a todos, ya sea que aún no sean miembros de la Iglesia o que hayan sido miembros por cierto tiempo, a que “lean el Libro de Mormón, oren sobre él, actúen con fe en Jesucristo para arrepentirse, bautizarse y recibir el Espíritu Santo. Luego, sigan adelante para recibir y guardar todas las ordenanzas y convenios de salvación, incluso la ordenanza de sellamiento en el templo”.

Al concluir, el élder Clark dijo: “Espero y ruego que aprendan de la vida de José. Aunque tuvo dificultades en sus años como joven adulto, él confió en el Señor y el Señor lo bendijo para llegar a ser el gran Profeta de la Restauración”.

La hermana Clark expresó su amor por los jóvenes adultos y habló de la bendición de la Restauración. “He aprendido que, aunque a menudo el arrepentimiento se refiere a dejar de hacer algo, también podría referirse a algo que debemos comenzar a hacer que no hemos estado haciendo. Una de las cosas más importantes que tenemos que comenzar a hacer como parte del arrepentimiento es servir a otras personas. Es al servir a los demás, trabajar lado a lado con el Señor y sentir Su amor puro, que llegamos a conocer realmente al Salvador”, expresó.

Un coro canta en el Devocional mundial para jóvenes adultos en el Tabernáculo de Salt Lake, en la Manzana del Templo, el 7 de mayo.

El élder Kim B. Clark, Setenta Autoridad General y Comisionado del Sistema Educativo de la Iglesia, y la hermana Sue Clark participan en el Devocional mundial para jóvenes adultos en el Tabernáculo de Salt Lake, en la Manzana del Templo, el 7 de mayo de 2017.