La hermana Burton y la hermana Wixom visitan el Área Pacífico de la Iglesia

- Por Sarah Jane Weaver, asistente del editor de Church News

  • 2 abril 2013

La hermana Rosemary M. Wixom, a la izquierda, y la hermana Linda K. Burton, la tercera desde la izquierda, se reúnen con mujeres Santos de los Últimos Días en Tonga durante una reciente visita al Área Pacífico.  Fotografía © IRI.

Puntos destacados del artículo

  • La hermana Linda K. Burton y la hermana Rosemary M. Wixom viajaron a Nueva Zelanda, Tonga, Samoa y Samoa Americana en febrero.
  • Se centraron en las metas de 2013 del Área Pacífico de la Iglesia: salvar a la nueva generación, fortalecer a las familias y el sacerdocio, y aumentar y sostener la conversión.
  • Ellas se reunieron con varios miembros; algunos de los cuales sobrellevan pruebas difíciles con gran fe.

“Tuve un sentimiento sobrecogedor de que el Padre Celestial ama a todos Sus hijos. No importa dónde estén, en el sendero correcto o no, Él desea que vuelvan a casa”. —Linda K. Burton Presidenta General de la Sociedad de Socorro

La hermana Linda K. Burton, presidenta general de la Sociedad de Socorro, y la hermana Rosemary M. Wixom, presidenta general de la Primaria, viajaron a Nueva Zelanda, Tonga, Samoa y Samoa Americana del 16 al 26 de febrero, y visitaron a los miembros y participaron en la capacitación de líderes.

“Rápidamente nos dimos cuenta que los polinesios en el Área Pacífico son afectuosos, receptivos y fieles”, dijo la hermana Wixom con respecto a la visita.

Estuvieron con ellas en la visita los miembros de la Presidencia del Área Pacífico de la Iglesia: el élder James J. Hamula, el élder Kevin W. Pearson y el élder F. Michael Watson, todos ellos de los Setenta.

El viaje hizo sentir a la hermana Burton, quien vivió en Nueva Zelanda cuando era adolescente, como si “estuviera en casa”. De hecho, durante una reunión, la hermana Burton se reunió con una ex compañera de clase del colegio universitario de la Iglesia en Nueva Zelanda.

Durante su viaje, las hermanas, acompañadas por sus respectivos esposos, Craig Burton y Jack Wixom, se centraron en muchos de sus comentarios sobre las metas de 2013 del Área Pacífico de la Iglesia: salvar a la nueva generación, fortalecer a las familias y el sacerdocio, y aumentar y sostener la conversión. “Dondequiera que fuimos hablamos acerca del Plan de Salvación, Su plan para cada uno de nosotros y este sendero de regreso a Él”, dijo la hermana Wixom.

Las hermanas visitaron las escuelas de la Iglesia y los templos en Tonga y Samoa y presenciaron los esfuerzos humanitarios de la Iglesia en el Pacífico.

En Nueva Zelanda, la hermana Wixom visitó el Hospital de niños Starship. Un muchacho Santo de los Últimos Días de 11 años de edad en el hospital, quien aguarda una cirugía de corazón, habló con ella. “Cuando tengo miedo, mi papá me lee las Escrituras”, explicó el muchacho.

En Nueva Zelanda, la hermana Burton visitó a Ailsa Margaret Coutts, una mujer que recientemente había celebrado sus 100 años.

Ambas hermanas pasaron tiempo con madres jóvenes y jóvenes adultos solteros. Los jóvenes adultos cuidaron de los hijos de las madres jóvenes, quienes después compartieron su “dulce espíritu de testimonio” con las líderes generales de las organizaciones auxiliares.

La hermana Burton y la hermana Wixom también se reunieron con otros niños SUD en sus hogares, vieron un programa de la Primaria en Tonga y fueron recibidas en Samoa Americana por niños “cantando con mucho entusiasmo”, dijo la hermana Burton. “Fue hermoso, algo verdaderamente inolvidable”.

Además, la hermana Burton y la hermana Wixom tuvieron un momento emocionante durante unas “visitas de rescate”, donde tuvieron la oportunidad de conocer y aconsejar a miembros de la Iglesia que, por diversas razones, no participan plenamente en el evangelio de Jesucristo, o quienes participan del Evangelio y sobrellevan pruebas difíciles con gran fe.

La hermana Rosemary M. Wixom, presidenta general de la Primaria, saluda a un niño y sigue la tradición al frotar su nariz contra la del niño. Fotografía © IRI.

“Tuve un sentimiento sobrecogedor de que el Padre Celestial ama a todos Sus hijos”, dijo la hermana Burton sobre las visitas. “No importa dónde estén, en el sendero correcto o no, Él desea que vuelvan a casa”.

La hermana Wixom dijo que durante las visitas de rescate, las personas se enseñaban unas a otras. “Sus testimonios inspiraron unos a otros”.

Las hermanas se reunieron con una familia de nueve personas que habían perdido su casa cuando un ciclón azotó Samoa el 14 de diciembre. Los miembros de la Iglesia ayudaron a la familia con la reconstrucción.

Al final, todo el viaje fue una experiencia que ninguna olvidará jamás. “Nos encantó escuchar sus historias. Nos encantó sentir su fe y esperanza”, dijo la hermana Burton.

“La gente polinesia representa una cultura de amor y respeto”, dijo la hermana Wixom. “Aman a sus hijos, se aman mutuamente y aman el evangelio de Jesucristo. Fue hermoso presenciarlo”.