Los jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia encuentran gozo en el servicio

Por Por Carolyn Carter, Noticias y eventos de la Iglesia

  • 8 agosto 2012

Los jóvenes adultos de la Iglesia encuentran gozo al servir como jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia.

Puntos destacados del artículo

  • Jóvenes adultos de todo el mundo están prestando servicio en misiones de servicio a la Iglesia.
  • Las misiones de los jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia oscilan entre 6 a 24 meses y cubren una amplia gama de asignaciones.
  • Por medio de la ayuda de los coordinadores de misioneros de servicio a la Iglesia, los líderes locales del sacerdocio pueden encontrar oportunidades para los jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia [JMSI] adecuadas para los futuros misioneros.

“Estoy muy orgulloso de ser misionero. Saludo a las personas en la calle… Puedo compartir mi testimonio y sé que Dios está orgulloso de mí, y [que] estoy haciendo lo que Él desea que yo haga”.

Al igual que los 55.410 misioneros de proselitismo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días alrededor del mundo, el élder Ernesto Sarabia llevaba una placa misional negra cada día de su misión. Pero de alguna manera su asignación en la misión fue única, el élder Sarabia prestó servicio como joven misionero de servicio a la Iglesia.

Por razones médicas, el élder Sarabia no pudo servir en una misión proselitista de tiempo completo. Durante un año él insistió en ir y envió sus papeles varias veces. Pero todas las veces la respuesta era la misma.

“Reconocemos que no sería prudente que algunos de nuestros hombres jóvenes y algunas mujeres jóvenes se enfrentaran con los rigores y los retos de una misión de tiempo completo”, ha dicho el élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles. Pero esto, él dijo, no significa que no pueden participar de las bendiciones del servicio misional. Él continuó: “Si los líderes del sacerdocio eximen a cualquiera de ustedes del servicio misional de tiempo completo, les rogamos que ustedes y sus familiares acepten esa decisión y sigan adelante en la vida. Ustedes podrán prepararse para participar en las ordenanzas de salvación del templo y hallar otras maneras de prestar servicio”.

Y esto es lo que el élder Sarabia hizo.

Después de explicar su deseo de servir a las Autoridades de Área, el élder Sarabia supo del programa de los jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia [JMSI]. Como un JMSI, se asignó al élder Sarabia ser el Ayudante de oficina de misión de la oficina de la Misión México Hermosillo.

Para las jóvenes y los jóvenes que, por razones físicas, mentales o emocionales están honorablemente eximidos de servir en misiones de proselitismo de tiempo completo, o para aquellos que deben regresar a casa antes de sus asignaciones proselitistas debido a dificultades similares, el programa JMSI proporciona experiencias misionales que edifican la fe, fortalecen testimonios e incrementan las habilidades y capacidades personales mediante el servicio significativo a los demás y a la Iglesia. En la actualidad hay 22.299 misioneros de servicio a la Iglesia, cientos de los cuales son JMSI.

Requisitos para prestar servicio

Así como los misioneros de tiempo completo deben ser física, mental, espiritual y emocionalmente capaces de realizar proselitismo, los jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia deben ser física, mental, espiritual y emocionalmente capaces de realizar los deberes del llamamiento a los que están asignados. Por ejemplo, deben ser dignos de poseer una recomendación para el templo.

Se pone especial atención al coordinar a los JMSI con sus asignaciones.

Antes de ser llamado a servir como JMSI en el Centro de Distribución y las oficinas de área en Hong Kong, el élder Michael Hillam había hablado a menudo con sus padres sobre su deseo de servir en una misión. Tanto su hermano y su hermana sirvieron una misión, pero por razones médicas, el élder Hillam no pudo servir como misionero de tiempo completo.

Sin embargo, con la ayuda de su presidente de rama, el Presidente de Área y el Director de asuntos temporales de Asia, el élder Hillam y su familia pudieron encontrar una asignación JMSI adaptada a sus habilidades. En el Centro de Distribución de Hong Kong, el élder Hillam embala órdenes de suministros de la Iglesia para Hong Kong, India y otros países. Embala las revistas de la Iglesia y ayuda a abrir y desembalar cajas de suministros. Él también trabaja en la oficina regional de correo de la Iglesia, limpia oficinas y entrega paquetes.

Las oportunidades JMSI satisfacen una amplia gama de habilidades y necesidades personales. Las asignaciones varían de 6 a 24 meses. Algunos misioneros prestan servicio un par de días a la semana mientras que a otros se asigna trabajar 40 horas por semana, dependiendo de la capacidad del misionero. Las posibles asignaciones de JMSI incluyen:

  • Investigación de historia familiar
  • Indexación
  • Soporte de FamilySearch
  • Tecnología de información
  • Ayudantes de centro de distribución
  • Soporte y ayudantes de la Oficina de misión
  • Administración de propiedades
  • Seminarios e institutos
  • Almacenes del obispo
  • Industrias Deseret
  • Centros de recursos de empleo

Ya que la mayoría de los JMSI viven en sus casas y sirven a nivel local, también hay muchas oportunidades para servir desde la casa, con una computadora y una conexión a internet rápida.

Apoyo de la familia y el sacerdocio

Los padres, líderes del sacerdocio y miembros de la Iglesia pueden ayudar a futuros JMSI a prepararse para servir en misiones.

La familia de la hermana Eliza Joy Young ha sido un fuerte apoyo para ella en su misión de servicio a la Iglesia en las oficinas de la Iglesia en Sídney, Australia. De hecho, fue mientras su hermano estaba sirviendo una misión en Brisbane que ella decidió que también quería hacer más por el Padre Celestial al servir en una misión.

“Mamá y papá fueron un gran apoyo en mi decisión de servir”, dijo. “Ellos me ayudaron a entender lo que hace un misionero de servicio y que yo podía quedarme en casa [mientras prestaba servicio]… Mi mamá y mi hermana me llevaban y traían a la oficina”.

El élder Hillam expresó un sentimiento similar: “Mis maestros de seminario matutino y los líderes de los Hombres Jóvenes me ayudaron a prepararme”, dijo. “Los hombres y las mujeres jóvenes en [mi] rama eran mis amigos y estaban entusiasmados por mí cuando recibí mi llamamiento misional”.

El sacrificio trae bendiciones espirituales

Elegir servir en una misión de servicio a la Iglesia requiere sacrificio. Pero con esos sacrificios vienen grandes bendiciones.

La hermana Young sacrificó sus días libres de su trabajo de medio tiempo para servir en una misión de servicio a la Iglesia. Ella dijo que a pesar de lo difícil que fue cambiar su rutina para servir en una misión, ha visto las bendiciones significativas que provienen de servir. Principalmente, dijo ella, su misión fortaleció su relación con el Padre Celestial. “Me siento más cerca de mi Padre Celestial sabiendo que lo estoy ayudando”, dijo ella. “Los cambios valen la pena”.

Para el élder Hillam, las bendiciones han sido similares. Su padre, Brad Hillam, dijo: “Servir en una misión ha traído gran gozo a nuestro hijo. Se siente realizado. Tiene un propósito. Él es un joven de gran fe que sabe que su Padre en los Cielos y el Salvador lo aman”.

El hermano Hillam explicó que no sólo su familia ha sido bendecida por el servicio del élder Hillam, sino que todos aquellos que están en contacto con el élder Hillam han sido bendecidos también.

En México, el élder Sarabia también ha visto que las bendiciones de su servicio van más allá de sí mismo. “Mi trabajo en la oficina era ayudar a los élderes que eran asistentes del presidente y los secretarios para que puedan dedicar más tiempo en el campo misional”, dijo él. “Mientras yo ayudaba en la oficina, los élderes… se concentraban más en las personas a quienes estaban predicando y de esa manera podían bautizar a todas esas almas”.

Comentó que a pesar de que él no era la persona que predicaba el Evangelio directamente a aquellos que se bautizaban, ayudó a que sea posible para aquellos que predicaban.

Oportunidades de crecimiento

Además de estas bendiciones espirituales, servir en una misión de servicio a la Iglesia da a los jóvenes misioneros valiosas oportunidades sociales y profesionales. La hermana Young dijo que trabajar en las oficinas de la Iglesia en Sídney le ha ayudado a incrementar sus amistades. “Las personas con las que trabajo aceptaron de buena manera mi discapacidad e hicieron de mi tiempo con ellos algo realmente agradable”, dijo ella. “He sido bendecida al conocer a gente que no hubiera tenido la oportunidad de conocer sin servir en mi misión”.

También señaló: “Mi misión me ha demostrado que soy capaz de trabajar en el mercado con igualdad de oportunidades de empleo”. (Anteriormente sólo había trabajado en empleos para personas con discapacidades.) Ella dice que esto le ha dado confianza en sí misma y en sus habilidades.

Gozo en las bendiciones del Señor

Aunque no todos los jóvenes adultos que les gustaría servir como misioneros de servicio a la Iglesia pueden hacerlo, se hace todo lo posible para dar cabida a cada joven adulto digno. Los hombres y las mujeres jóvenes que creen que podrían llenar los requisitos y les gustaría servir de esa manera pueden hablar con su obispo o presidente de rama quien, por medio de la ayuda de los coordinadores de misioneros de servicio a la Iglesia, puede encontrar oportunidades JMSI adecuadas para ellos.

Por medio de estas oportunidades, los jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia alrededor del mundo hallan gozo al servir. El élder Hillam dijo que ama vestir su traje y placa misional. “Estoy muy orgulloso de ser un misionero”, dijo él. “Saludo a las personas en la calle… Puedo compartir mi testimonio y sé que Dios está orgulloso de mí, y [que] estoy haciendo lo que Él desea que yo haga”.

“Les animo [a los futuros JMSI] a servir en una misión de servicio, ya que los ayuda a acercarse más a su Padre Celestial”, concluyó la hermana Young. “También nos ayuda a entender nuestro valor en el plan del Señor. Además se nos da la oportunidad de influir en la vida de otras personas”.

Y a quienes se preparan para servir como jóvenes misioneros de servicio a la Iglesia, el élder Sarabia dijo: “Los exhorto a prepararse para los mejores días de su vida y a tener gozo en las bendiciones del Señor”.