Centrar sus relaciones en Jesucristo

A medida que comparte con otros en línea, enfóquese en relaciones fructíferas que le acerquen más a Jesucristo. Se debe evitar todo aquello que no edifique ni traiga buenos frutos, lo que aleja el Espíritu. Al construir y nutrir relaciones con amistades por medio de estas herramientas, el Evangelio fluirá naturalmente, permitiéndole “pescar donde están los peces”. Satanás puede inducirnos a desperdiciar estas relaciones y a malgastar nuestro tiempo en la web con cosas que no atraen al Espíritu.

El élder Bednar dijo: “No estoy sugiriendo que toda la tecnología es intrínsecamente mala; no lo es. Ni tampoco estoy diciendo que no debemos usar sus muchas facultades en formas apropiadas para aprender, comunicar, elevar e iluminar vidas y para edificar y fortalecer la Iglesia; claro que debemos hacerlo. Pero elevo mi voz de amonestación de que no debemos derrochar ni dañar las relaciones auténticas por obsesionarnos con las artificiales”. (include video of snippet)

Asegúrese de enfocarse en esa relación que es la más fructífera cuando se comparte el Evangelio: su relación con su Padre Celestial. Recurrir al Espíritu para hallar formas de compartir el Evangelio en línea. Procurar ayudar a las personas con las que se asocie en línea a comprender el poder de la expiación de Jesucristo y específicamente su función en su propia vida. No tema compartir su testimonio de nuestro Salvador cuando se sienta inspirado por el Espíritu. Al proceder de este modo serán bendecidas su vida y la de aquellos con quienes comparta.