Bienvenidos a la conferencia

Por el presidente Thomas S. Monson


Los insto a estar atentos y a ser receptivos a los mensajes que escucharemos. Es mi oración que lo podamos hacer.

Mis amados hermanos y hermanas, me siento muy complacido de darles la bienvenida a la Conferencia General Anual Nº 183 de la Iglesia.

Durante los seis meses desde que nos reunimos la última vez, he tenido la oportunidad de viajar un poco y reunirme con algunos de ustedes en sus propias regiones. Después de la conferencia general de octubre, viajé a Alemania, donde tuve el privilegio de reunirme con nuestros miembros en distintas localidades de ese país, como así también en partes de Austria.

A finales de octubre, dediqué el Templo de Calgary, Alberta, en Canadá, con la ayuda del élder M. Russell Ballard, el élder Craig C. Christensen y el élder William R. Walker, y las respectivas esposas de cada uno de ellos. En noviembre, redediqué el Templo de Boise, Idaho. También viajaron conmigo y participaron en la dedicación el élder David A. Bednar, el élder Craig C. Christensen, el élder William R. Walker, y sus respectivas esposas.

Las celebraciones culturales que se llevaron a cabo junto con esas dedicaciones fueron excelentes. No asistí en persona a la celebración cultural en Calgary, puesto que era el cumpleaños 85 de la hermana Monson y sentí que debía quedarme con ella. Sin embargo, ella y yo tuvimos el privilegio de mirar la celebración en nuestra sala de estar por medio de televisión de circuito cerrado; y a la mañana siguiente viajé a Calgary para la dedicación. En Boise, más de 9.000 jóvenes del distrito del templo participaron en la celebración cultural. Había tantos jóvenes participando que no hubo lugar para sus familiares en el estadio en el cual se presentaron.

El mes pasado, el presidente Dieter F. Uchtdorf, acompañado por la hermana Uchtdorf, el élder Jeffrey R. Holland y el élder Gregory A. Schwitzer con sus respectivas esposas, viajaron a Tegucigalpa, Honduras, para dedicar nuestro templo recientemente terminado allí. Una magnífica celebración de jóvenes tuvo lugar la tarde anterior a la dedicación.

Hay otros templos que se han anunciado y que están en varias etapas del proceso preliminar o bajo construcción.

Es mi privilegio esta mañana anunciar dos templos más que en los meses y años siguientes se construirán en las siguientes localidades: Cedar City, Utah; y Río de Janeiro, Brasil. Hermanos y hermanas, la construcción de templos sigue adelante.

Como saben, en la conferencia general de octubre anuncié cambios sobre la edad en que los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes pueden servir como misioneros de tiempo completo; los jóvenes ahora pueden servir a los 18 y las jóvenes a los 19.

La respuesta de nuestra juventud ha sido extraordinaria e inspiradora. Al 4 de abril, hace dos días, tenemos 65.634 misioneros de tiempo completo que prestan servicio, con otros 20.000 más que han recibido su llamamiento pero que aún no han ingresado a un centro de capacitación misional, y más de 6.000 en el proceso de entrevistas con sus obispos y presidentes de estaca. Ha sido necesario que creemos 58 nuevas misiones para dar cabida a ese gran incremento de misioneros.

Para ayudar a mantener esta fuerza misional, y debido a que muchos de nuestros misioneros provienen de circunstancias humildes, los invitamos, en la medida que les sea posible, a que contribuyan generosamente al Fondo misional general de la Iglesia.

Ahora, hermanos y hermanas, escucharemos mensajes inspirados hoy y mañana. Los que se dirigirán a nosotros han buscado con espíritu de oración saber lo que el Señor quisiera que escuchemos en este tiempo.

Los insto a estar atentos y a ser receptivos a los mensajes que escucharemos. Es mi oración que lo podamos hacer; en el nombre de Jesucristo. Amén.