El evangelio llenará la tierra

David B. Haight

Of the Quorum of the Twelve Apostles


David B. Haight
“Declaramos con todo solemnidad que el Señor está preparando a las naciones de la tierra pera recibir la verdad que El desea que tengan.”

Acabamos de tener el privilegio de levantar la mano para sostener con afecto a Ezra Taft Benson como Profeta de Dios; a sus inspirados consejeros y a los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles como profetas, videntes y reveladores, así como a las demás Autoridades Generales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Y. por supuesto, aprobamos los cambios que se han hecho en las organizaciones auxiliares. También hemos escuchado el informe estadístico que muestra nuestro crecimiento en todo el mundo con su influencia estabilizadora, producto de la inspirada doctrina y normas de la Iglesia.

En un artículo que leí, un erudito, que no es Santo de los Ultimos Días, da una opinión original e interesante de esta Iglesia y del crecimiento inesperado que ha logrado desde su restauración, hace 160 años. Lo describe como un milagro y un acontecimiento sin precedentes. (Rodney Stark, “The Rise of a New World Faith”, Review of Religious Research, Vol. 26, N° 1, Sept. de 1984, pág. 18.)

En 1842, el profeta José Smith, contestando una pregunta del editor de un periódico de Chicago, hizo esta profética declaración:

“… la verdad de Dios seguirá adelante valerosa … hasta que haya penetrado en todo continente, visitado toda región, abarcado todo país y resonado en todo oído, hasta que se cumplan los propósitos de Dios, y el gran Jehová diga que la obra esta concluida.” (Lecciones para el seminario de preparación para el templo, pág. 32.)

Durante un periodo de semanas, hemos presenciado cambios fenomenales en el mundo, en particular en el bloque comunista, cambios que los creyentes atribuyen al Todopoderoso, los cuales ha realizado para alcanzar sus gloriosos fines de llenar la tierra con el conocimiento de Jesucristo. Los muros se han derribado, los portales se han abierto y millones de voces entonan unísonas el son de la libertad. Gozamos de la aurora de un hermoso día.

A pesar de que las noticias han señalado los acontecimientos ocurridos en Europa Oriental como una revolución puramente política, muchísimas de las personas que vivieron oprimidas la consideran un renacimiento religioso y reconocen la poderosa influencia de la intervención divina. (Véase USA Today, 16 de marzo de 1990, pág. 13A.)

En la pagina editorial de una de nuestras revistas de circulación nacional, se habla de la razón de este cambio tan inesperado. Fue “una idea … la democracia y su aplicación de éxito fenomenal en toda América … [y en otras partes del mundo]” lo que contribuyó a la reforma.

Para finalizar, el artículo dice: “La contribución de Estados Unidos continuara haciéndose sentir en el plano de las ideas y de los ideales”. (“An American Vision for the 1990’s”, Fortune, 26 de marzo de 1990, pág. 14.)

Los pueblos de Europa Oriental han sido expuestos paulatina y eficazmente a ideales en cuanto a la verdad y a derechos básicos por medio de mensajes vía satélite y radio, publicaciones, e incluso programas y grabaciones del Coro del Tabernáculo; también a través de vínculos afectuosos y personales y por medio de la luz de Cristo, que favoreció el crecimiento de las semillas de la verdad en su conciencia, precepto por precepto; y cuando se presento la oportunidad, se asieron a ella con confianza.

La rápida y resuelta transformación de imperios poderosos ha hecho resurgir la fe y la esperanza en el corazón de cientos de millones de personas oprimidas. En lugar del desaliento ahora brilla luminosa la luz de la libertad. Solo pudo haber sucedido de esta forma milagrosa por medio de la intervención del Todopoderoso. “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” (Génesis 18:14.)

Poco después que los israelitas hubieron cruzado a pie el río Jordán, de Moab a Canaan, Josué les dijo a doce hombres, uno de cada tribu, que cada uno sacara una piedra del cauce del río seco para construir un monumento eterno para los hijos de Israel. Parafraseando a Josué:

“Cuando vuestros hijos preguntaren el significado de estas piedras, les contaréis cuando Israel cruzó el Jordán en seco. Les diréis que el Señor vuestro Dios secó el agua del río hasta que pasarais, como secó el Mar Rojo para nosotros. Por eso todos en la tierra sabrán el gran poder que tiene el Señor y honrareis a Jehová vuestro Dios para siempre.” (Véase Josué 4:21-24.)

La Biblia esta llena de exhortaciones de que recordemos las obras de Dios en las que El ha intervenido a favor de su pueblo. Y nosotros somos testigos de su poderosa intervención en el mundo actual.

Dios es nuestro Padre. El esta interesado en el bienestar de todos sus hijos. Pero, incluso nuestro paciente y amoroso Padre Celestial debe de cansarse de tolerar el mal, como fue evidente cuando “Jehová hizo llover sobre Sodoma y … Gomorra azufre y fuego … desde los cielos” (Génesis 19:24).

Julia Ward Howe quiso comunicar en la letra de un himno el deseo imperioso que sentía de que Dios los guiara durante la guerra civil de Estados Unidos. Una noche le vinieron a la mente estas palabras (ahora traducidas), las cuales se apresuró a escribir:

“Mis ojos ya perciben la gran gloria del Señor, donde el esta majando la maldad y el error. Ya desnuda su espada cual un rayo de furor; avanza su verdad.

“Ha sonado el la carga y jamas retirara, a los hombres que lo siguen Jesucristo probara. ¡Oh, se presta, pues, mi alma a seguirle donde va! Pues, Dios avanza ya.” (“Himno de Batalla de la República”, Himnos de Sión, N° 130.)

El presidente Joseph E;: Smith declaró:

“El Todopoderoso creó esta nación con el poder de su mano omnipotentes para que pudiera establecerse el reino de Dios en la tierra en los últimos días …”

Y continúa diciendo:

“… su mano ha estado sobre esta nación, y es su propósito y plan engrandecerla, hacerla mas gloriosa … a fin de que todos los que se encuentran en la servidumbre y en la esclavitud puedan ser traídos a gozar de la mas completa independencia y libertad de conciencia que los hombres inteligentes pueden ejercer en la tierra.” (Presidente Joseph E Smith, Doctrina del Evangelio, pág. 402.)

La libertad de cultos establecida en los Estados Unidos facilitó la restauración de las verdades “claras y preciosas” del Libro de Mormón “… para convencer al judío y al gentil de que JESUS es el CRISTO, el ETERNO DIOS, que se manifiesta … a todas las naciones”. (Introducción al Libro de Mormón.) Estas Escrituras están dirigidas a los gentiles para que sepan los decretos de Dios y se arrepientan (véase Eter 2:11).

Los miembros de la Iglesia, a los que se nos ha obsequiado la libertad de cultos, tenemos el deber de hacer llegar este conocimiento y testimonio a todo el mundo. No subestimemos la profunda influencia política y social que los principios del evangelio restaurado tienen sobre la humanidad.

“Nuestra misión ha sido salvar a los hombres”, escribió Joseph E Smith. “Durante estos ochenta y tantos años de la Iglesia, hemos estado obrando para traer a los hombres al conocimiento del evangelio de Jesucristo, traerlos al arrepentimiento, a la obediencia de los requisitos de la ley de Dios … luchando por salvar a los hombres del error, por persuadirlos a que se aparten de la maldad y aprendan a hacer lo bueno.” (Doctrina del Evangelio, pág. 69.)

La oportunidad de servir al prójimo se presenta cada vez mas a menudo: para algunos, esta en la vereda de enfrente; para otros, en otro continente. E1 destino de muchas naciones esta para decidirse en estos momentos. Cada generación es crucial. No seremos responsables de generaciones pasadas, pero no podemos desentendemos de la responsabilidad de la actual. Es muy difícil de entender que haya billones de almas que dependan de nosotros para que algún día. de algún modo, les llevemos el mensaje del evangelio. Por supuesto, no todos lo aceptaran, pero a todos se les debe dar la oportunidad de escucharlo y responder cuando se les enseña por medio del Espíritu de Cristo.

Hace algunos años, al entrar en un local que vendía aparatos eléctricos, el élder James E. Talmage vio una gran variedad de lamparas, timbres, campanas, etc. Y. una vez que hubo elegido una lampara, trató de encenderla … pero no daba luz. El empleado le dijo que la lampara estaba en exhibición y que no estaba enchufada.

Cuando quiso probar los timbres, apretó un botón y escuchó con atención al sonido, pero no sonaron. E1 resto de los artefactos estaban en las mismas condiciones: agradables a la vista, algunos obras de arte, todos aparentando utilidad, pero no eran nada mas que adornos al no estar conectados a la corriente eléctrica.

Al salir de la tienda, el élder Talmage pensó: “Una vela encendida … es mucho mas útil que los aparatos mas complejos sin la ayuda de la electricidad”. Entonces, recordó “… algo que mencionan las Escrituras sobre personas de sentimientos turbios y falsos, que muestran ser buenas por fuera, mas están desprovistas de espiritualidad; que tienen una apariencia piadosa, pero que niegan la eficacia del poder de Dios (véase 2 Timoteo 3:5)”. (The Handbook of the Restoration, Independence, Misuri: Printing and Publishing Co., 1944, págs. 389-391.)

Hace algunos años presencié desde el avión una vista interesante de la torre mas alta de Reikiavik, Islandia, cuando aterrizábamos en el aeropuerto. Nos dijeron que era una iglesia. Después de saludar a los miembros de nuestra Iglesia e inspeccionar el edificio que yo iba a dedicar, tuve la curiosidad de visitar el edificio con la majestuosa torre que había visto desde el avión. Era espectacular desde lejos; sin embargo, al acercarnos, vimos que la puerta del frente era provisoria y estaba cerrada con candado. Un cartel nos hizo dirigimos a la puerta trasera. Allí descubrimos que el imponente edificio de la torre alta no era mas que un cascarón. Había estado cuarenta años en construcción y su exterior, castigado por el clima, aun se mantenía intacto, dando muestras de las grandes aspiraciones de los dueños a quienes les había faltado fe para terminarlo.

E1 élder Talmage también dijo:

“E1 hombre puede … construir edificios: desde pequeñas capillas a hermosas catedrales, pero estas son vacías por dentro si no están conectadas a la fuente de sabiduría y autoridad divinas a través del ‘circuito’ del santo sacerdocio … y el poder revitalizante del Espíritu Santo.” (The Handbook of the Restoration, pág. 390.)

Mas tarde, reunidos en nuestro edificio mas pequeño pero adecuado, me sentí muy cómodo sabiendo que no era sólo un cascarón sino que tenia el poder revitalizador del Espíritu de Dios.

Declaramos con toda solemnidad que el Señor esta preparando a las naciones de la tierra para recibir la verdad que E1 desea que tengan; pero para que una persona acepte la verdad, primero tiene que prepararse ejerciendo fe en el Señor y Salvador, Jesucristo. Con esa fe puede aceptar la existencia de Dios nuestro Padre, las enseñanzas de Jesús en cuanto a las relaciones del hombre con su prójimo y también las enseñanzas respecto a la relación de Cristo con Dios, como su Hijo. Una vez que una persona se haya preparado para recibir la verdad y la acepte, el Espíritu Santo, que es el que testifica la verdad, sella esa verdad en su corazón. Es entonces su deber cumplir con esas normas verdaderas, lo que puede requerir un cambio fundamental en su estilo de vi da y el que se arrepienta de pecados cometidos …

E1 poder del Señor esta a la vista. Los verdaderos creyentes tendrán oportunidades extraordinarias de prestar servicio. Estoy convencido de que los que ayudan a otros sin esperar nada a cambio serán renovados física y espiritualmente. Debemos probar que somos dignos de confianza y tener el deseo de ayudar al Señor a alcanzar sus objetivos en cuanto a la humanidad.

Testifico que el nombre de Jesucristo es el único nombre bajo los cielos mediante el cual podemos salvarnos, y que todas las personas, de todas partes, deben llegar a conocer esta verdad para recibir la gran exaltación eterna que nuestro amoroso Padre tiene para todos.

El Señor le dijo a su joven profeta, José Smith, en octubre de 1831:

“Las llaves del reino de Dios han sido entregadas al hombre en la tierra, y de allí rodara el evangelio hasta los extremos de la misma, como la piedra cortada del monte, no con mano, ha de rodar, hasta que llene toda la tierra.” (D. y C. 65:2.)

Testifico que estamos presenciando el cumplimiento de esta promesa y que esta obra, que nuestro Dios Todopoderoso ha dado a su Hijo para que la proclame, la enseñe y luego la juzgue, será llevada a cabo con un amor eterno. En el nombre de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Amen.