Manual 2:
Administración de la Iglesia

Sacerdocio Aarónico

 

8.1 Definición y propósitos del Sacerdocio Aarónico

El sacerdocio es el poder y la autoridad de Dios. Se confiere a los miembros varones de la Iglesia que son dignos. Aquellos que poseen llaves del sacerdocio dirigen la administración de las ordenanzas del Evangelio, la predicación del Evangelio y el gobierno del reino de Dios sobre la tierra.

El Sacerdocio Aarónico posee “la llave del ministerio de ángeles y el evangelio preparatorio, el cual es el evangelio de arrepentimiento y de bautismo, y la remisión de pecados” (D. y C. 84:26–27; véase también D. y C. 13:1; 107:20). El Sacerdocio Aarónico también “tiene el poder para administrar las ordenanzas exteriores” (D. y C. 107:14).

Para más información sobre los propósitos del sacerdocio y las llaves del sacerdocio, véase el capítulo 2.

 8.1.1

Oficios y deberes del Sacerdocio Aarónico

Los oficios del Sacerdocio Aarónico son: diácono, maestro, presbítero y obispo. Cada oficio tiene derechos y responsabilidades de servicio, incluso la autoridad para administrar las ordenanzas del sacerdocio. Para más información acerca de la ordenación a los oficios de diácono, maestro y presbítero, véase 20.7.

Diácono

Los hermanos varones dignos pueden recibir el Sacerdocio Aarónico y ser ordenados diáconos cuando tienen por lo menos 12 años. Un diácono tiene las siguientes responsabilidades:

Lleva una vida recta y se mantiene digno para ejercer el sacerdocio. Da un buen ejemplo a los miembros de su quórum y a los demás miembros de la Iglesia.

Reparte la Santa Cena (véase 20.4.3).

Sirve como ministro residente “[nombrado] para velar por la iglesia” (D. y C. 84:111). También debe “amonestar, exponer, exhortar, enseñar e invitar a todos a venir a Cristo” (D. y C. 20:59). Esta responsabilidad incluye el hermanar a los miembros del quórum y a otros hombres jóvenes, informar a los miembros acerca de las reuniones de la Iglesia, hablar en las reuniones, compartir el Evangelio y dar testimonio.

Ayuda al obispo a “administrar… las cosas temporales” (D. y C. 107:68). Esta responsabilidad podría incluir el recolectar ofrendas de ayuno, cuidar al pobre y al necesitado, ocuparse del cuidado del centro de reuniones y de sus terrenos, y servir como mensajero del obispo durante las reuniones de la Iglesia.

Participa en la instrucción del quórum al ser un estudiante activo del Evangelio.

Ayuda al obispado de otras maneras que concuerden con el oficio de diácono. Además, ayuda a los maestros “en todos sus deberes en la iglesia, si la ocasión lo requiere” (D. y C. 20:57).

Maestro

Los hermanos varones dignos pueden ser ordenados maestros cuando tengan por lo menos 14 años. El maestro tiene todas las responsabilidades de un diácono. También tiene las siguientes responsabilidades:

Prepara la Santa Cena (véase 20.4.2).

Debe “velar siempre por los miembros de la iglesia, y estar con ellos y fortalecerlos” (D. y C. 20:53). Una manera de hacer esto es al servir como maestro orientador.

Debe “cuidar de que no haya iniquidad en la iglesia, ni aspereza entre uno y otro, ni mentiras, ni difamaciones, ni calumnias” (D. y C. 20:54). Esta responsabilidad incluye el ser un pacificador y un ejemplo de integridad moral y de rectitud.

Debe “ver que los miembros de la Iglesia se reúnan con frecuencia, y también ver que todos cumplan con sus deberes” (D. y C. 20:55).

Ayuda al obispado de otras maneras que concuerden con el oficio de maestro.

Presbítero

Los hermanos varones dignos pueden ser ordenados presbíteros cuando tengan por lo menos 16 años. El presbítero tiene todas las responsabilidades de un diácono y de un maestro. También tiene las siguientes responsabilidades:

Ha de “predicar, enseñar, exponer, exhortar… y visitar la casa de todos los miembros, y exhortarlos a orar vocalmente, así como en secreto, y a cumplir con todos los deberes familiares” (D. y C. 20:46–47).

Cuando lo autorice el obispo, efectúa bautismos, confiere el Sacerdocio Aarónico y ordena a diáconos, maestros y presbíteros (véase D. y C. 20:46, 48).

Puede administrar la Santa Cena al oficiar en la mesa sacramental y ofrecer las oraciones sacramentales cuando reciba autorización para hacerlo (véase D. y C. 20:46, 77, 79; véase también 20.4.3 de este manual).

Ayuda al obispado de otras maneras que concuerden con el oficio de presbítero.

Obispo

Las responsabilidades del obispo con respecto al Sacerdocio Aarónico se detallan en 8.3.1.

 8.1.2

Quórumes del Sacerdocio Aarónico

Un quórum del sacerdocio es un grupo organizado de hermanos que poseen el mismo oficio en el sacerdocio. Los propósitos fundamentales de los quórumes son servir a los demás, edificar la unidad y la hermandad, e instruir a los miembros en doctrinas, principios y deberes.

El obispo organiza a los diáconos en un quórum de hasta 12 miembros, a los maestros en un quórum de hasta 24 miembros, y a los presbíteros en un quórum de hasta 48 miembros (véase D. y C. 107:85–87). Si el número de miembros de un quórum aumenta más allá de estas cifras, el obispo puede dividir el quórum. Antes de hacerlo, considera el tamaño final del quórum, los líderes disponibles y el efecto que tendrá en los miembros del quórum.

En un barrio o una rama con pocos hombres jóvenes, los quórumes del Sacerdocio Aarónico pueden reunirse juntos para recibir instrucción o realizar actividades.

 8.1.3

Propósitos del Sacerdocio Aarónico

Los hombres jóvenes se encuentran en un momento de preparación y de crecimiento espiritual personal. Por consiguiente, los padres y el obispado, y los demás líderes del Sacerdocio Aarónico, ayudan a cada joven a:

  1. 1.

    Convertirse al evangelio de Jesucristo y vivir según sus enseñanzas.

  2. 2.

    Servir fielmente en los llamamientos del sacerdocio y cumplir las responsabilidades de los oficios en el sacerdocio.

  3. 3.

    Dar servicio significativo.

  4. 4.

    Prepararse y vivir dignamente para recibir el Sacerdocio de Melquisedec y las ordenanzas del templo.

  5. 5.

    Prepararse para servir en una misión honorable de tiempo completo.

  6. 6.

    Obtener la mayor instrucción académica posible.

  7. 7.

    Prepararse para llegar a ser un esposo y padre digno.

  8. 8.

    Dar el debido respeto a las mujeres, a las mujeres jóvenes y a los niños.

Los padres y los líderes ayudan a los hombres jóvenes a lograr estos objetivos en las noches de hogar, el estudio familiar de las Escrituras, las reuniones, las actividades y las entrevistas, alentándolos a participar en el programa Mi Deber a Dios (véase 8.12).

Los hombres jóvenes no deben recitar estos objetivos en sus reuniones o actividades.

 

8.10 Normas

Las normas proporcionan una dirección clara para fortalecer y guiar a los miembros de la Iglesia. Si los hombres jóvenes observan las normas del Evangelio, ellos prestarán un gran servicio en la Iglesia y el mundo. También serán dignos de recibir las ordenanzas del templo.

En el librito Para la fortaleza de la juventud, la Primera Presidencia detalla las normas del Evangelio y enseña a los jóvenes la forma de ponerlas en práctica. Cada joven debe tener un ejemplar de Para la fortaleza de la juventud. Debe repasar las normas con frecuencia y considerar si las está viviendo como se debe.

Los asesores de los quórumes y los ayudantes de los asesores deben estudiar las normas del librito y ser ejemplos de ellas. Deben buscar maneras de enseñar y reforzar estas normas con frecuencia en las lecciones, las actividades de la Mutual, los campamentos, la conferencia de la juventud y en otras actividades.

Los miembros del obispado y los asesores de quórum pueden animar a los padres a estudiar las normas del Evangelio, ser un ejemplo de ellas y analizarlas con sus hijos varones. También pueden animar a los hombres jóvenes a emplear Para la fortaleza de la juventud como fuente de consulta para lecciones de la noche de hogar y discursos.

 

8.11 Reuniones dominicales de quórum

Las reuniones dominicales del sacerdocio comienzan con ejercicios de apertura para los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec y del Aarónico, dirigidos por un miembro del obispado (véase 18.2.4).

Después de los ejercicios de apertura, los poseedores del sacerdocio asisten a las reuniones de sus quórumes. Por lo general, los quórumes del Sacerdocio Aarónico se reúnen por separado. Sin embargo, en un barrio o una rama que tenga pocos jóvenes, los quórumes se podrían reunir juntos para recibir instrucción. Aun cuando los quórumes se reúnan juntos, se deben organizar quórumes separados, con líderes llamados y sostenidos para cada quórum. Cuando sea posible, cada quórum debe empezar a reunirse por separado y tener una presidencia completa y un secretario.

Los objetivos de las reuniones de quórum son dirigir los asuntos del quórum, aprender los deberes del sacerdocio y estudiar el evangelio de Jesucristo. Los líderes y asesores de quórum planean las reuniones en oración a fin de lograr estos objetivos. Animan a los miembros del quórum a llevar sus ejemplares personales de las Escrituras, si fuera posible. Según se precise en cada lección, los líderes también podrían pedir a los jóvenes que llevaran otras fuentes de consulta aprobadas por la Iglesia.

Los presidentes de quórum presiden las reuniones del quórum a menos que esté presente una autoridad presidente superior. Un miembro de la presidencia del quórum o un ayudante del quórum de presbíteros dirige la reunión. Si los quórumes se reúnen juntos, los ayudantes del quórum de presbíteros, el presidente del quórum de maestros y el presidente del quórum de diáconos se turnan para dirigir.

Las lecciones de las reuniones de los quórumes por lo general las enseñan los asesores de quórum o los ayudantes de los asesores. Estos hermanos pueden dividir esta responsabilidad según sea necesario. De vez en cuando, los miembros del obispado, los líderes de quórum y otros miembros del quórum pueden colaborar en la enseñanza. Cuando los líderes o los miembros del quórum imparten la instrucción, el asesor los ayuda a prepararse. Las personas que enseñan deben ceñirse a los principios que figuran en 5.5.4.

Los adultos que poseen un oficio en el Sacerdocio Aarónico son miembros de ese quórum. Sin embargo, se reúnen con los élderes o con los sumos sacerdotes para la instrucción del domingo. El obispo también puede invitar a los poseedores del Sacerdocio Aarónico de 18 años a reunirse con el quórum de élderes.

Durante el tiempo de las reuniones de los quórumes, las mujeres jóvenes y los hombres jóvenes pueden reunirse juntos de vez en cuando, según lo indique el obispado.

 

8.12 Programa Mi Deber a Dios

Se anima a todos los poseedores del Sacerdocio Aarónico a participar en el programa Mi Deber a Dios. Este programa da a los poseedores del Sacerdocio Aarónico oportunidades de desarrollar fortaleza espiritual, aprender sus deberes del sacerdocio y cumplir con ellos, prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec y servir en misiones de tiempo completo, mantener la salud física y mejorar sus relaciones con los demás.

Los padres y los líderes animan a los jóvenes a participar en el programa tan pronto como sean ordenados a su primer oficio en el sacerdocio. Los jóvenes siguen fijándose metas durante todos sus años en el Sacerdocio Aarónico.

 

8.13 Actividades

Los líderes de quórum y los asesores de quórum planean actividades basándose en las necesidades y los intereses de los miembros de los quórumes. Realizan un esfuerzo especial por tratar de tender una mano a todos los hombres jóvenes, incluso los que acaban de unirse a la Iglesia y los que son menos activos. Las actividades pueden ayudar a los jóvenes a lograr sus metas del programa Mi Deber a Dios. Los líderes de quórum deben participar lo más posible en el planeamiento y la realización de las actividades.

Los planes para las actividades de los quórumes los debe aprobar un miembro del obispado y deben ceñirse a las pautas del capítulo 13.

 8.13.1

Mutual

La mayoría de las actividades de quórum tienen lugar durante un período denominado Mutual. El término Mutual sugiere experiencias compartidas en las que hay respeto mutuo y apoyo de los unos por los otros, y oportunidades de aprender juntos. Las actividades de la Mutual deben proporcionar a los jóvenes una variedad de oportunidades de servir a los demás y de desarrollarse espiritual, social, física e intelectualmente.

Por lo general, la Mutual se realiza una vez a la semana. Si el viajar u otras restricciones hicieran esto poco práctico, la Mutual se podría realizar con menos frecuencia, aunque debiera realizarse por lo menos una vez al mes. La Mutual debe durar entre 1 hora y 1½ horas, y debe llevarse a cabo un día o una tarde que no sea domingo ni lunes.

La presidencia de los Hombres Jóvenes, bajo la dirección del obispado, supervisa la Mutual para los hombres jóvenes.

Las presidencias de los Hombres Jóvenes y de las Mujeres Jóvenes pueden utilizar las actividades de la Mutual para preparar actividades de estaca o multiestaca (véase 13.3).

Lema anual de la Mutual

Cada año, la Primera Presidencia anuncia un lema para la Mutual. Los líderes hacen hincapié en este lema durante los ejercicios de apertura de la Mutual y en otras actividades de los jóvenes.

Ejercicios de apertura

Normalmente, la Mutual comienza con breves ejercicios de apertura presididos por un miembro del obispado. Los ayudantes del obispo del quórum de presbíteros y los miembros de la presidencia de la clase de Laureles se turnan para dirigir. Los líderes adultos preparan a líderes jóvenes para esta responsabilidad.

Los ejercicios de apertura incluyen un himno y una oración, y también podrían incluir selecciones musicales y oportunidades para que los jóvenes compartan sus talentos y testimonio.

Actividades de quórum y de clase o actividades combinadas

Después de los ejercicios de apertura, los quórumes del Sacerdocio Aarónico y las clases de las Mujeres Jóvenes realizan normalmente actividades por separado. En un barrio o una rama con pocos jóvenes, todos ellos pueden reunirse juntos para las actividades. También pueden planearse actividades para cualquier combinación de quórumes y de clases.

Las actividades combinadas para todos los hombres jóvenes y todas las mujeres jóvenes por lo general se llevan a cabo una vez al mes. Los miembros del comité del obispado para la juventud programan, planean y analizan estas actividades en sus reuniones. Las actividades se llevan a cabo bajo la dirección del obispado.

Algunos ejemplos de actividades adecuadas son proyectos de servicio, música, baile, teatro, eventos culturales, eventos deportivos o atléticos, orientación profesional, y actividades al aire libre.

 8.13.2

Charlas del obispado para la juventud

El obispado planea y lleva a cabo las charlas del obispado para la juventud. Estas charlas, que se realizan de vez en cuando, brindan al obispado la oportunidad de tratar temas que son interesantes para los jóvenes y que los fortalecen espiritualmente. Los temas que se encuentran en Para la fortaleza de la juventud y Leales a la fe son especialmente apropiados. Ocasionalmente, el obispado puede tener invitados para que participen. Los invitados son, por lo general, miembros del barrio o de la estaca.

Las charlas del obispado para la juventud se pueden realizar con todos los jóvenes juntos o con los jóvenes de un determinado grupo de edad. Se pueden llevar a cabo durante la Mutual, en domingo durante el tiempo para las reuniones de los quórumes y de las clases de las Mujeres Jóvenes, o en otra ocasión que no suponga una carga excesiva para las familias. El obispado determina su frecuencia. Se programan en las reuniones de comité del obispado para la juventud.

 8.13.3

Programa especial de normas

Los programas de normas son programas especiales que recalcan los valores morales y las metas eternas. Animan a los hombres jóvenes a vivir las normas de Para la fortaleza de la juventud, que los acercarán al Salvador.

Estos programas se realizan una vez al año, o con más frecuencia, según sea necesario, durante la Mutual. Se pueden efectuar a nivel de quórum, de barrio, de varios barrios o de estaca. Según la forma en que se presente el tema, estos programas pueden incluir cualquier combinación de quórumes del Sacerdocio Aarónico. También pueden incluir a madres, padres, a madres y padres juntos, y a las mujeres jóvenes.

 8.13.4

Escultismo

En los lugares donde la Iglesia autorice el programa de escultismo, los quórumes pueden participar en actividades de escultismo durante la Mutual. El escultismo debería ayudar a los hombres jóvenes a llevar a la práctica los principios del Evangelio que aprenden los domingos.

Cada miembro del obispado supervisa el programa de escultismo para el quórum del Sacerdocio Aarónico que supervisa. Los miembros de la presidencia de los Hombres Jóvenes de barrio generalmente sirven como líderes Scout, o el obispado podría llamar a los ayudantes de los asesores de quórum como líderes Scout, y a los miembros de la presidencia de los Hombres Jóvenes a servir como ayudantes de los líderes Scout.

En cada quórum, el obispo usualmente designa al presidente del quórum o a uno de sus ayudantes en el quórum de presbíteros para que sirva como líder de los jóvenes del programa de escultismo. No obstante, podría designar a otros hombres jóvenes como líderes Scout de los jóvenes.

En los lugares donde la Iglesia autorice el programa de escultismo, los jóvenes entre los 12 y los 15 años deben estar inscritos. Los hombres jóvenes entre los 16 y 17 años deberían inscribirse si fueran a tratar de avanzar de rango o si el presidente de estaca o el obispo optan por patrocinar los programas de escultismo para los hombres jóvenes de esa edad.

Todos los líderes Scout adultos deben inscribirse antes de comenzar su servicio y deben recibir la debida capacitación en sus responsabilidades. En los Estados Unidos, los líderes adultos inscritos están cubiertos por un seguro de responsabilidad civil de los Boy Scouts of America.

La Iglesia paga todas o parte de las cuotas de inscripción de los hombres jóvenes y de los líderes adultos en escultismo. La Iglesia también paga la constitución oficial del grupo Scout en la unidad. Los gastos de inscripción y de constitución se pagan con la cuenta corriente general de la estaca. La Iglesia proporciona esos fondos aparte de la asignación del presupuesto.

El obispado organiza un comité Scout de barrio para asegurar que el escultismo funcione debidamente como actividad de apoyo de los quórumes del Sacerdocio Aarónico.

En donde hubiera pocos hombres jóvenes, se podría organizar una tropa Scout para que sirva en diversos barrios y ramas o, en algunos casos, en toda una estaca o en todo un distrito.

Para información sobre el financiamiento del escultismo, véase 8.13.7. Para información adicional sobre escultismo, véase el Manual de escultismo de la Iglesia.

 8.13.5

Actividades de estaca y multiestaca

Véase 13.3.

 8.13.6

Conferencia de la juventud

Véase 13.4.

 8.13.7

Fondos para actividades

Los fondos para las actividades del Sacerdocio Aarónico, incluso las actividades de escultismo en los lugares en que la Iglesia las autorice, deben proceder del presupuesto del barrio (véase 13.2.8).

Fondos para el campamento anual o una actividad parecida

Si en el presupuesto de un barrio no hay suficientes fondos para costear un campamento anual de escultismo de varios días o una actividad parecida para los hombres jóvenes, los líderes pueden pedir a los participantes que paguen una parte o la totalidad. Si los fondos de los participantes no fueran suficientes, el obispo puede autorizar una actividad anual de grupo para recaudar fondos, que se apegue a las pautas que figuran en 13.6.8.

En ningún caso los gastos ni el viaje de ese campamento o actividad anuales deben ser excesivos. Tampoco la falta de fondos personales debe impedir que un miembro participe.

Fondos para equipos y artículos

De ser posible, los equipos y artículos que precise el barrio para los campamentos anuales de los jóvenes se deben adquirir con fondos del presupuesto del barrio. Si estos fondos no fueran suficientes, el obispo puede autorizar una actividad anual de grupo para recaudar fondos, que se apegue a las pautas que figuran en 13.6.8.

El equipo y los artículos adquiridos con fondos de la Iglesia, ya sea del presupuesto del barrio o de una actividad para recaudar fondos, son para el uso exclusivo de la Iglesia. No son para el uso personal de personas ni de familias.

Los fondos de la Iglesia no se pueden utilizar para comprar uniformes para las personas.

 

8.14 Enseñar técnicas y cualidades de liderazgo

Los asesores de quórum y los ayudantes de los asesores de quórum enseñan técnicas y cualidades de liderazgo al trabajar con las presidencias de los quórumes y el comité del obispado para la juventud, a medida que ayudan a los hombres jóvenes a planear y realizar actividades, y al ayudarlos a dar servicio juntos. En este esfuerzo, los asesores y los ayudantes de los asesores pueden consultar el capítulo 3 de este manual.

 

8.15 Líderes del Sacerdocio Aarónico de estaca

 8.15.1

Presidencia de estaca

Los miembros de la presidencia de estaca supervisan el Sacerdocio Aarónico de la estaca. Como parte de esta responsabilidad, instruyen a los obispos en su deber de presidir el Sacerdocio Aarónico en sus barrios.

El presidente de estaca asigna a uno de sus consejeros para que supervise la organización de los Hombres Jóvenes de estaca y del programa de escultismo en la estaca (u otras actividades de estaca para los hombres jóvenes en aquellos lugares donde la Iglesia no autorice el escultismo). En los lugares donde la Iglesia autorice el escultismo, este consejero debe recibir la debida capacitación en sus responsabilidades relacionadas con el escultismo.

Para más información acerca de las responsabilidades de la presidencia de estaca, véase 15.1. Para más información acerca del programa de escultismo, véase el Manual de escultismo de la Iglesia.

 8.15.2

Miembro del sumo consejo asignado a los Hombres Jóvenes de estaca

El presidente de estaca asigna a un miembro del sumo consejo para que trabaje con la presidencia de los Hombres Jóvenes de estaca. Las responsabilidades de este miembro del sumo consejo se detallan en 15.3.

 8.15.3

Presidencia de los Hombres Jóvenes de estaca

Las responsabilidades de la presidencia de los Hombres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.1.

 8.15.4

Secretario de los Hombres Jóvenes de estaca

Las responsabilidades del secretario de los Hombres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.2.

 8.15.5

Comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca

El presidente de estaca asigna a un consejero para que presida el comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca. Otros miembros del comité son los miembros del sumo consejo asignados a las organizaciones de los Hombres Jóvenes y de las Mujeres Jóvenes de estaca, la presidencia y el secretario de los Hombres Jóvenes de estaca, y la presidencia y la secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca.

La presidencia de estaca puede invitar a la juventud a asistir a las reuniones de comité, según sea necesario. Se debe incluir a la juventud lo más posible al planear y llevar a cabo actividades como conferencias de la juventud, bailes, devocionales y eventos multiestaca. La juventud puede participar en charlas sobre las dificultades a las que se enfrenta la juventud de la estaca.

 

8.16 Adaptar la organización de los Hombres Jóvenes a las necesidades locales

En un barrio o una rama con pocos hombres jóvenes, los quórumes del Sacerdocio Aarónico pueden reunirse juntos para recibir instrucción (véase 8.11).También pueden reunirse juntos para realizar actividades.

Si el número de líderes adultos de un barrio o una rama fuese limitado, la presidencia de los Hombres Jóvenes podría enseñar las lecciones dominicales y administrar el programa de actividades sin ayudantes de los asesores. En una unidad muy pequeña, el presidente de los Hombres Jóvenes podría ser el único líder adulto en la organización de los Hombres Jóvenes. En tal caso, él enseña las lecciones dominicales y supervisa las actividades de todos los hombres jóvenes. Cuando sea posible, se deben llamar consejeros y un secretario.

Ya que con frecuencia los jóvenes se benefician al socializar en grupos grandes, los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes de dos o más barrios o ramas pequeños pueden reunirse de vez en cuando para realizar actividades combinadas. Si barrios o ramas vecinos tuvieran pocos hombres jóvenes, los obispos y presidentes de rama podrían autorizar que los jóvenes se reunieran juntos para las actividades semanales. Al considerar estas opciones, los obispos y los presidentes de rama tienen en cuenta factores como la distancia y el costo del traslado.

En una estaca o un distrito pequeño, el presidente de los Hombres Jóvenes podría ser el único líder de los Hombres Jóvenes de estaca o distrito. Cuando sea posible, se deben llamar consejeros y un secretario.

Para información general acerca de la adaptación a necesidades locales, véase el capítulo 17.

 

8.17 Pautas y normas adicionales

 8.17.1

Jóvenes menores de 14 años en conferencias de la juventud y bailes

Los muchachos y las muchachas menores de 14 años por lo general no participan en conferencias de la juventud ni bailes que se efectúen a una hora distinta a la programada habitualmente para la Mutual (véase 13.6.14). Los campamentos que incluyan pasar la noche y los campamentos de escultismo de una o varias noches de duración son excepciones a esta pauta.

 8.17.2

Leales a la fe: Una referencia del Evangelio

La Iglesia ha publicado Leales a la fe: Una referencia del Evangelio como complemento para el estudio de las Escrituras y las enseñanzas de los profetas de los últimos días. Los miembros del obispado o los asesores de los quórumes se aseguran de que cada joven tenga un ejemplar del libro. Los hombres jóvenes pueden utilizar el libro como fuente de consulta al estudiar y llevar a la práctica los principios del Evangelio, preparar discursos, impartir lecciones y responder preguntas acerca de la Iglesia.

 8.17.3

Hombres jóvenes de otras creencias

A los hombres jóvenes de otras creencias que accedan a cumplir las normas de la Iglesia se les debe recibir con afecto, y se les debe animar a participar en las actividades de los jóvenes. Los gastos de su participación se deben tratar como los de los hombres jóvenes que son miembros de la Iglesia. Si estos hombres jóvenes participan en el programa de escultismo, sus padres pueden hacer donaciones para ayudar a financiar las actividades.

 8.17.4

Hombres jóvenes que tengan discapacidades

Normalmente, los hombres jóvenes que tengan discapacidades se incluyen en sus quórumes regulares. Se pueden hacer excepciones con la aprobación de los padres y del obispado.

Para información acerca de cómo entender, incluir y enseñar a hombres jóvenes que tengan discapacidades, véase 21.1.26 y el sitio web disabilities.lds.org.