Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

8.7 Ayudar a los miembros de los quórumes a prepararse para misiones de tiempo completo

El Señor espera que todo hombre joven capaz se prepare espiritual, física, mental, emocional y económicamente para el servicio misional de tiempo completo. Cuanto más pronto decida un hombre joven servir en una misión, más probable es que lo haga.

Cada hombre joven debiera prepararse estableciendo su propio testimonio y su propia relación con el Señor. También debiera prepararse mediante el estudio de las Escrituras, especialmente el Libro de Mormón. Muchas de las metas y actividades que se sugieren en el programa Mi Deber a Dios pueden ayudar a un hombre joven a prepararse para el servicio misional.

Los padres tienen la responsabilidad primordial de ayudar a sus hijos a prepararse para servir en misiones de tiempo completo. Otros familiares, miembros del obispado, presidencias y asesores de los quórumes del Sacerdocio Aarónico, maestros orientadores y otras personas apoyan a los padres en este esfuerzo.

El ayudar a los miembros de los quórumes a prepararse para el servicio misional es una importante prioridad de los miembros del obispado y de los asesores de quórum. Esta preparación comienza en el quórum de diáconos y continúa durante todos los años que cada joven esté en el Sacerdocio Aarónico. Los líderes buscan maneras de incluir la preparación misional en las reuniones de quórum, las reuniones de presidencia, las actividades de los quórumes y otras situaciones.

Los miembros del obispado y los asesores de quórum ayudan a los jóvenes a prepararse de las siguientes formas para servir en misiones de tiempo completo:

Brindan oportunidades en las reuniones y las actividades de los quórumes para que los miembros del quórum sientan y reconozcan la influencia del Espíritu Santo.

Enseñan a los hombres jóvenes las doctrinas básicas que enseñan los misioneros, tales como la expiación de Jesucristo, la restauración del Evangelio por conducto del profeta José Smith, el plan de salvación, el bautismo y el don del Espíritu Santo. Pueden utilizar Predicad Mi Evangelio como fuente de consulta para enseñar estas doctrinas.

Animan a los hombres jóvenes a estudiar las Escrituras, en especial el Libro de Mormón, por sí mismos y a diario. También animan a los hombres jóvenes a estudiar Predicad Mi Evangelio.

Enseñan a los hombres jóvenes y a sus padres acerca de las expectativas relacionadas con los misioneros de tiempo completo. Esas expectativas incluyen conocimiento y testimonio del Evangelio, dignidad personal, buen estado físico, madurez social y emocional, y preparación económica. Orientan a los hombres jóvenes a fijarse metas para lograr estas expectativas.

Animan a los hombres jóvenes a asistir a seminario.

Proporcionan oportunidades de prestar servicio, incluso las asignaciones de orientación familiar para los maestros y los presbíteros.

Dan a los hombres jóvenes oportunidades de enseñar el Evangelio en reuniones de quórum y otros medios.

Animan a los hombres jóvenes a compartir el Evangelio con amigos y familiares.

Proporcionan oportunidades para que los hombres jóvenes aprendan de ex misioneros ejemplares e interactúen con ellos, tanto en ambientes formales como informales.

Como parte de esta preparación, el obispado y los asesores de quórum animan a los jóvenes de la edad de presbíteros a asistir a una clase de preparación misional. Según el número de estos jóvenes, esta clase la podría organizar el obispado a nivel de barrio, o la presidencia de estaca a nivel de estaca. Las principales fuentes de consulta para estas clases son las Escrituras, el Manual Misional y Predicad Mi Evangelio.

En el Manual 1, 4.2 se proporcionan instrucciones adicionales para los obispos.