Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

13.2 Planear actividades

 13.2.1

Responsabilidad de planear actividades

Antes de planear una actividad, los líderes consideran las necesidades espirituales y materiales (temporales) de los miembros. Los líderes buscan la guía del Espíritu para determinar qué tipo de actividad ayudaría a satisfacer esas necesidades. Es necesario planear con detenimiento para asegurar que las actividades logren propósitos centrados en el Evangelio y satisfagan las necesidades de los que participen.

Bajo la dirección del obispado, el consejo de barrio supervisa el planeamiento de las actividades del barrio. Cuando una actividad sea para una organización o un grupo específico del barrio, se planea bajo la dirección de los líderes del sacerdocio o de la organización auxiliar que sean responsables de la organización. Cuando una actividad sea para todo el barrio, el obispo puede asignar la responsabilidad de ella a una o a más organizaciones representadas en el consejo de barrio. También puede asignar la responsabilidad de una actividad a otras personas o a un comité, quienes trabajan bajo la dirección del consejo de barrio. Por lo general, estas asignaciones son provisionales para una actividad específica.

Bajo la dirección de la presidencia de estaca, el consejo de estaca supervisa el planeamiento de actividades de estaca. Para más información sobre actividades de estaca, véase13.3.

 13.2.2

Fortalecer a las familias

Los líderes se aseguran de que las actividades fortalezcan a la familia en vez de competir con ella. Algunas actividades pueden centrarse en la familia, lo que dará a las familias oportunidades de participar juntas. Las actividades deben apoyar a los padres al enseñar a sus hijos a ser fieles seguidores de Cristo.

Los líderes también se aseguran de que las actividades no lleguen a ser tan numerosas que supongan una carga excesiva para los miembros.

 13.2.3

Fomentar la participación

Los que planean actividades se esfuerzan a fin de que los participantes tomen parte activamente, ya que participar es por lo general más beneficioso que simplemente observar. Una manera de fomentar la participación es hacer que los miembros utilicen sus dones, habilidades y talentos en la actividad.

Los que planean actividades deben hacer un esfuerzo especial por incluir a los miembros nuevos, a los miembros menos activos, a los jóvenes, a los adultos solteros, a las personas con discapacidades y a las personas de otras religiones. Los líderes deben ser sensibles a cualquier circunstancia especial de los participantes, tales como limitaciones físicas, problemas familiares y diferencias culturales e idiomáticas.

 13.2.4

Normas

Las actividades de la Iglesia deben seguir y enseñar normas de la Iglesia. Deben proporcionar un ambiente sano donde los participantes puedan desarrollar amistades con otras personas que tengan creencias y normas similares. Las actividades deben ser edificantes y hacer hincapié en cosas que sean “[virtuosas], o [bellas], o de buena reputación, o [dignas] de alabanza” (Artículos de Fe 1:13). Las actividades no deben incluir nada que sea inmoral o sugerente, o que haga que lo malo parezca aceptable y normal. Los líderes se aseguran de que cualquier entretenimiento esté de acuerdo con las enseñanzas del Salvador.

La vestimenta y la apariencia deben ser modestas, de buen gusto y apropiadas para la actividad. El obispado o la presidencia de estaca determinan las normas de vestir para las actividades. Los líderes que planean una actividad pueden recomendar normas de vestir que sean compatibles con los principios del Evangelio.

Las substancias que son contrarias a la Palabra de Sabiduría no se permiten en las actividades de la Iglesia ni en las propiedades de la Iglesia. A las personas que están ostensiblemente bajo la influencia del alcohol o de otras drogas no se les debe admitir en las actividades de la Iglesia.

Para más información sobre normas de la Iglesia, véase Para la fortaleza de la juventud.

 13.2.5

Seguridad

Véase 13.6.20.

 13.2.6

Equilibrio y variedad

Los líderes deben planear un programa equilibrado que incluya una variedad de actividades. Los miembros deben tener oportunidades de participar en actividades que despierten su interés. Los miembros también deben tener oportunidades de apoyar a otros en lo que les interese a estos. Planear un calendario anual sirve para que los líderes alcancen un equilibrio entre actividades de servicio, de artes culturales y deportivas sin crear demandas excesivas en el tiempo de los miembros.

Los siguientes párrafos proporcionan algunos ejemplos de actividades que valen la pena.

Servicio

Las actividades de servicio proporcionan oportunidades para que los miembros demuestren amor por los necesitados, sean o no miembros de la Iglesia, y sientan el gozo de ayudarlos. Estas actividades podrían incluir visitar a enfermos o a personas que están solas, a cumplir con asignaciones de Bienestar, a embellecer edificios y predios de la Iglesia, y a participar en proyectos de la comunidad.

Artes culturales

Las actividades de artes culturales proporcionan oportunidades para que los miembros desarrollen sus talentos e intereses. Estas actividades también fomentan creatividad, confianza, comunicación y cooperación. Podrían incluir espectáculos de talentos o actuaciones de baile, música y drama. También podrían incluir la celebración de historia de la Iglesia a nivel local o general.

Deportes, recreación, salud y condición física

Para información sobre actividades deportivas de la Iglesia, véase 13.6.21.

Las actividades recreativas pueden variar de acuerdo con los recursos disponibles en la zona. Estas actividades pueden incluir conmemoraciones históricas, campamentos, excursiones o la práctica de pasatiempos. Las actividades recreativas con frecuencia se pueden planear para que las familias participen juntas.

Como personas, familias o grupos de la Iglesia, se anima a los miembros a que participen en actividades que contribuyan a su salud y buen estado físico. Estas actividades pueden incluir caminatas, trotar, ejercicios aeróbicos y de otro tipo, clases de salud y entrenamientos para estar en buen estado físico (véase 13.6.25, punto 2).

 13.2.7

Programar actividades

Las actividades de la Iglesia se deben planear con tanta anticipación como sea razonable. Se deben incluir en el calendario de la estaca o del barrio. Los líderes deben mantener informados a los padres en cuanto a las actividades para los niños y los jóvenes.

Si se fuera a llevar a cabo una actividad en un centro de reuniones o en otro edificio de la Iglesia, las personas que la planeen deben reservar el lugar por adelantado a fin de que no interfiera con otras actividades o reuniones. Cada centro de reuniones tiene un obispo agente asignado por la presidencia de estaca. Él supervisa la asignación de horarios de los centros de reuniones, aunque por lo general designa a otra persona para que haga la asignación.

Los lunes por la noche están reservados para la noche de hogar (véase 13.6.10).

 13.2.8

Fondos para actividades

Los líderes se aseguran de que los gastos de las actividades se ajustan al presupuesto existente y a las normas financieras de la Iglesia. Se aplican los principios siguientes.

La mayoría de las actividades deben ser sencillas y con poco o nada de gasto. Los gastos debe aprobarlos la presidencia de la estaca o el obispado antes de incurrir en ellos.

Los fondos del presupuesto del barrio o la estaca deben usarse para pagar todas las actividades, los programas y los materiales. A los miembros no se les debe pedir que paguen ninguna tarifa para participar; tampoco deben proporcionar materiales, suministros, pagar alquiler ni entradas ni pagar el transporte de larga distancia de su propio bolsillo. Se pueden llevar a cabo actividades en las que los miembros colaboren con alimentos, si el hacerlo no supone una carga excesiva para ellos.

    A continuación, se detallan las posibles excepciones a la norma sobre financiación del párrafo anterior. Si el presupuesto del barrio no tiene fondos suficientes para costear las actividades siguientes, los líderes pueden pedir a los participantes que las paguen en parte o en su totalidad:
  1. 1.

    Un campamento anual de Scouts o una actividad similar para los hombres jóvenes.

  2. 2.

    Un campamento anual o similar para las mujeres jóvenes.

  3. 3.

    Un campamento anual de un día, o una actividad similar, para niños de la Primaria de 8 a 11 años.

  4. 4.

    Actividades optativas según se detallan en 13.5.

Si los fondos de los participantes no fueran suficientes, el obispo puede autorizar que cada año se efectúe una actividad de grupo para recaudar fondos, la cual cumpla con las pautas que figuran en 13.6.8.

En ningún caso deben ser excesivos los gastos de transporte para el campamento anual, o de la actividad similar. La falta de fondos personales tampoco debe impedir la participación de ningún miembro.

Para una posible excepción sobre la financiación de grandes eventos multiestaca o de Área de jóvenes adultos solteros, véase 16.3.7.

Para las pautas sobre la financiación de viajes relacionados con actividades, véase 13.6.24.

 13.2.9

Fondos para equipo y materiales

De ser posible, el equipo y los materiales que necesita el barrio para los campamentos anuales de la juventud se adquirirán con fondos del presupuesto del barrio. Si estos fondos no fueran suficientes, el obispo puede autorizar una actividad anual de grupo para recaudar fondos, que cumpla con las pautas que figuran en 13.6.8.

El equipo y los materiales adquiridos con fondos de la Iglesia, ya sea que procedan del presupuesto del barrio o de una actividad de recaudación de fondos, son para uso exclusivo de la Iglesia. No son para uso personal de individuos ni familias.

Los fondos de la Iglesia no pueden emplearse para adquirir uniformes para las personas.