Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

19.6 Llamar, ordenar y apartar a obispos

La presidencia de estaca recomienda a los hermanos que han de ser llamados o relevados como obispos. Las instrucciones se hallan en el formulario Recomendación de nuevo obispo. Este formulario está disponible de forma electrónica en las unidades que usan programas de computadora de la Iglesia para el manejo de registros. En otras unidades está disponible a través de la oficina administrativa asignada.

Al recomendar a una persona para que sirva como obispo, la presidencia de estaca observa detenidamente los principios establecidos en 1 Timoteo 3:2–7. No es apropiado solicitar recomendaciones ni efectuar encuestas entre los miembros del barrio con respecto a quién se podría considerar para un llamamiento para servir como obispo.

Antes de que se entreviste, llame, ordene o aparte a un nuevo obispo, la Primera Presidencia debe aprobar la recomendación. El presidente de estaca puede extender el llamamiento después de que reciba aprobación por escrito de la Primera Presidencia. Con esta aprobación, el presidente de estaca también puede ordenar y apartar a un obispo después de que los miembros del barrio hayan dado un voto de sostenimiento. También se necesita la aprobación de la Primera Presidencia antes de que un presidente de estaca pueda relevar a un obispo. El presidente de estaca no puede asignar estas responsabilidades a un consejero.

Si el hombre al que se llame como obispo no fuera un sumo sacerdote, el presidente de estaca se asegura de que sea ordenado sumo sacerdote antes de ordenarlo obispo. Si el hombre hubiese sido ordenado obispo con anterioridad, sólo precisa ser apartado como obispo del barrio.

Después de que la Primera Presidencia haya aprobado la recomendación de un hombre para que sirva como obispo, autorizan a un presidente de estaca, a un Setenta de Área o a una Autoridad General para que lo ordenen y lo aparten. El oficial autorizado del sacerdocio:

  1. 1.

    Llama al hombre por su nombre completo.

  2. 2.

    Declara que está obrando por la autoridad del Sacerdocio de Melquisedec.

  3. 3.

    Ordena al hombre como obispo (a menos que haya sido previamente ordenado).

  4. 4.

    Lo aparta para que presida el barrio y para que sea el presidente del Sacerdocio Aarónico y del quórum de presbíteros, haciendo hincapié en sus responsabilidades para con el Sacerdocio Aarónico y para con las mujeres jóvenes del barrio.

  5. 5.

    Le confiere todas las llaves, derechos, poderes y autoridad del oficio de obispo, aludiendo específicamente a los deberes del obispo como juez común en Israel y como el sumo sacerdote presidente del barrio.

  6. 6.

    Da palabras de bendición según lo dirija el Espíritu.

  7. 7.

    Termina en el nombre de Jesucristo