Manual 2:
Administración de la Iglesia

Llamamientos en la Iglesia

En este capítulo se proporciona información sobre cómo llamar a miembros para que sirvan en la Iglesia y sobre como relevarlos. En el Cuadro de Llamamientos de las páginas 175–184 figuran llamamientos seleccionados y especifica quién recomienda a una persona, quién aprueba la recomendación, quién sostiene a la persona, y quién llama y aparta a la persona. Los llamamientos del cuadro se llenan de acuerdo con la necesidad y conforme haya miembros disponibles.

 

19.1 Determinar a quién llamar

 19.1.1

Pautas generales

Una persona debe ser llamada por Dios para servir en la Iglesia (véase Artículos de Fe 1:5). Los líderes buscan la guía del Espíritu al determinar a quién llamar. Consideran la dignidad que pueda ser requerida para el llamamiento. También consideran las circunstancias personales o familiares del miembro. Cada llamamiento debe beneficiar a las personas a las que se presta servicio, al miembro y a la familia del miembro.

Aunque el servicio en llamamientos de la Iglesia requiere sacrificio, no debiera comprometer la capacidad de un miembro de cumplir con responsabilidades familiares y laborales (véase 17.2.1). Antes de llamar a una persona casada a una asignación que requiera un significativo compromiso de tiempo, los líderes de la Iglesia consideran el efecto del llamamiento en el matrimonio y en la familia.

De ser posible, se llama a un miembro a servir en sólo un llamamiento, además de las asignaciones de maestro orientador o de maestra visitante.

Los líderes mantienen confidencial la información sobre llamamientos y relevos propuestos. Sólo aquellos que precisan saberlo, tal como un presidente de una organización auxiliar que supervise a la persona, son informados antes de presentar a la persona para un voto de sostenimiento. A la persona a la que se esté considerando para un llamamiento no se le notificará del mismo hasta que se extienda el llamamiento.

Cuando el presidente de estaca extienda un llamamiento, o se extienda bajo su dirección, se debe consultar con el obispo para determinar la dignidad del miembro y las circunstancias familiares, laborales y de servicio en la Iglesia. Luego la presidencia de estaca pide al sumo consejo que apoye la decisión de llamar a la persona, si es necesario, de acuerdo con el Cuadro de Llamamientos.

Cuando se llame a un hombre joven o a una mujer joven a un cargo de la Iglesia, un miembro del obispado obtiene la aprobación de los padres o los tutores antes de extender el llamamiento.

Los líderes pueden extender un llamamiento de la Iglesia únicamente después de que (1) la cédula de miembro de la persona esté en los registros del barrio y el obispo la haya examinado con detenimiento o (2) el obispo se haya puesto en contacto con el obispo anterior del miembro para determinar si el miembro es digno y corroborar que en su cédula de miembro no haya una anotación o un comentario acerca de medidas disciplinarias de la Iglesia sin resolver.

Los nuevos conversos deben recibir un llamamiento u otra responsabilidad apropiados para servir tan pronto como sea posible. Algunos miembros nuevos pueden estar preparados para llamamientos tan pronto como son bautizados y confirmados. Otros podrían necesitar recibir asignaciones sencillas que les ayuden a prepararse para recibir llamamientos. Un miembro del obispado entrevista a los nuevos conversos antes de llamarlos a enseñar a niños o a jóvenes.

Las personas que no son miembros de la Iglesia pueden ser llamadas a ciertos cargos, tales como organista, director de música y ayudante de líder Scout. No obstante, no se les debe llamar a cargos de enseñanza, administrativos ni como líderes de música de la Primaria. El permitir llamar a no miembros a algunos cargos no se aplica a miembros excomulgados, quienes no podrán tener ningún llamamiento.

 19.1.2

Recomendaciones y aprobaciones para llamamientos

En el Cuadro de Llamamientos se indica quién puede hacer recomendaciones para cada llamamiento y quién da la aprobación. En algunos casos, se pide a los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares que hagan recomendaciones a su presidencia de estaca u obispado. Deben abordar esa responsabilidad con oración, sabiendo que pueden recibir guía del Señor en cuanto a quién recomendar. No obstante, deben recordar que la responsabilidad final de recibir inspiración en cuanto a quién llamar recae sobre la presidencia de estaca o el obispado.

Los presidentes de estaca y los obispos deben evaluar detenidamente cada recomendación, reconociendo que ha sido considerada en oración. Según sea necesario, pueden solicitar otra recomendación.

 19.1.3

Llamamientos de estaca

El presidente de estaca supervisa el llamamiento de miembros que prestan servicio en la mayoría de cargos de la estaca, como se muestra en el Cuadro de Llamamientos.

 19.1.4

Llamamientos de barrio

La presidencia de estaca recomienda a los hermanos que han de ser llamados o relevados como obispos (véase 19.6). El presidente de estaca también supervisa el llamamiento de consejeros del obispado, secretarios de barrio, secretarios auxiliares de barrio y secretarios ejecutivos de barrio. El obispo supervisa otros llamamientos del barrio, como se muestra en el Cuadro de Llamamientos.

 19.1.5

Llamamientos del quórum de élderes y del grupo de sumos sacerdotes

El presidente de estaca supervisa el llamamiento de presidentes del quórum de élderes y sus consejeros, y de líderes del grupo de sumos sacerdotes y sus ayudantes, como se muestra en el Cuadro de Llamamientos.

El presidente del quórum de élderes y el líder del grupo de sumos sacerdotes supervisan el llamamiento de secretarios e instructores de quórum o de grupo. Se requiere la aprobación del obispo antes de poder llamar a hermanos a estos cargos.