Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

3.4 Propósitos del liderazgo

La Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles han determinado los siguientes propósitos que los líderes deben tener presentes al magnificar sus llamamientos.

Los líderes instan a todos los miembros a recibir todas las ordenanzas esenciales del sacerdocio, así como a guardar los convenios relacionados con ellas y a hacerse merecedores de la exaltación y la vida eterna. Los líderes de la Iglesia dirigen los esfuerzos de los quórumes del sacerdocio, de las organizaciones auxiliares y de los consejos de estaca y de barrio para ayudar a lograr los siguientes resultados:

Familias: Enseñen el carácter preeminente que tienen el hogar y la familia como la unidad de organización básica de la Iglesia. Pongan énfasis en el lugar que ocupa el sacerdocio mayor en ayudar a las personas y a las familias a ser merecedoras de la exaltación (véase D. y C. 84:19–22). Animen a cada miembro de la familia —a padres e hijos— a estudiar las Escrituras, a orar con regularidad y a vivir el evangelio de Jesucristo.

Adultos: Animen a cada adulto a ser digno de recibir las ordenanzas del templo. Enseñen a todos los adultos a buscar los nombres y los datos de sus antepasados y a efectuar por ellos las ordenanzas vicarias del templo.

Jóvenes: Ayuden a cada uno de los hombres jóvenes a prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec, así como para recibir las ordenanzas del templo y ser dignos de servir en una misión de tiempo completo. Ayuden a cada una de las mujeres jóvenes a ser dignas de hacer y guardar convenios sagrados y de recibir las ordenanzas del templo. Fortalezcan a los jóvenes por medio de la participación en actividades significativas.

Todos los miembros: Ayuden a los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, a los consejos de barrio, a los misioneros de barrio y de tiempo completo y a los miembros para que trabajen cooperativamente en un esfuerzo equilibrado para rescatar a las personas, fortalecer a las familias y las unidades de la Iglesia, aumentar la actividad del sacerdocio y congregar a Israel por medio de la conversión, retención y activación. Enseñen a los miembros a proveer para sí mismos y para sus familias, y ayudar al pobre y al necesitado a la manera del Señor.