Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

18.2 Reuniones de barrio

El obispo supervisa las reuniones de barrio. Él preside estas reuniones a menos que asista un miembro de la presidencia de estaca, un Setenta de Área o una Autoridad General. Sus consejeros pueden dirigir reuniones de barrio y pueden presidir si él estuviera ausente. Se debe invitar a las autoridades que presiden y a los visitantes del sumo consejo a sentarse en el estrado. Los miembros del sumo consejo no presiden cuando asisten a las reuniones de barrio.

Si el obispo y sus consejeros están todos ausentes, el presidente de estaca designa quién preside la reunión sacramental. Por lo general designa al líder del grupo de sumos sacerdotes, pero podría autorizar a otro poseedor del sacerdocio en su lugar.

 18.2.1

Horario de reuniones dominicales

Las reuniones dominicales proporcionan un tiempo de vital importancia para que los miembros participen de la Santa Cena, adoren, aprendan el Evangelio, aprendan sus deberes y presten servicio. Pueden asistir a estas reuniones los no miembros que estén interesados.

Los barrios han de llevar a cabo las siguientes reuniones dominicales en un período de tres horas (para las opciones del horario de reuniones, véase el cuadro “Horario de reuniones dominicales”, en la página 168):

  1. 1.

    Reunión sacramental

  2. 2.

    Reunión del sacerdocio (para todos los poseedores del sacerdocio, futuros élderes y jóvenes en edad del Sacerdocio Aarónico que no hayan sido ordenados; véase 18.2.4)

  3. 3.

    Sociedad de Socorro (para mujeres de 18 años en adelante y para mujeres jóvenes que estén casadas)

  4. 4.

    Mujeres Jóvenes (para mujeres jóvenes de 12 a 18 años)

  5. 5.

    Primaria (para niños de 3 a 11 años; también para niños de 18 meses a 2 años si hay una guardería organizada y los padres desean que sus hijos asistan)

  6. 6.

    Escuela Dominical (para los de 12 años en adelante; para información sobre hombres y mujeres jóvenes de 12 años que asisten a la Escuela Dominical, véase 11.4.3)

 18.2.2

Reunión sacramental

Propósitos de la reunión sacramental

Cada reunión sacramental debe ser una experiencia espiritual en la que los miembros de la Iglesia renueven sus convenios al participar de la Santa Cena. Otros propósitos de la reunión sacramental son adorar, proporcionar instrucción del Evangelio, efectuar ordenanzas, dirigir asuntos del barrio y fortalecer la fe y el testimonio.

Planear y dirigir la reunión sacramental

Los miembros del obispado planean la reunión sacramental y la dirigen de manera reverente y digna. Supervisan la administración de la Santa Cena, seleccionan los temas de los discursos y de la música, seleccionan y orientan a los participantes e invitan a miembros a ofrecer la primera y última oraciones. No es necesario llevar a cabo una reunión de oración antes de la reunión sacramental.

El obispado se asegura de que las reuniones sacramentales comiencen y terminen a tiempo. Las reuniones no deben tener una agenda demasiado extensa. La siguiente es una agenda de muestra:

  1. 1.

    Música de preludio (para las pautas, véase 14.4.3)

  2. 2.

    Saludo y bienvenida

  3. 3.

    Reconocimiento de autoridades que presiden o de visitantes del sumo consejo que estén asistiendo

  4. 4.

    Anuncios (si es posible, la mayoría de los anuncios deben estar impresos a fin de no ocupar el tiempo de la reunión sacramental; el obispado puede hacer brevemente anuncios esenciales antes del primer himno)

  5. 5.

    Primer himno y primera oración

  6. 6.

    Asuntos del barrio y de la estaca, tales como:

  7. 7.

    Otorgar el nombre y bendecir a niños (usualmente en una reunión de ayuno y testimonios) y confirmar y conferir el don del Espíritu Santo a los nuevos miembros

  8. 8.

    Himno sacramental y administración de la Santa Cena

  9. 9.

    Mensajes del Evangelio, canto de la congregación y selecciones musicales especiales

  10. 10.

    Último himno y última oración

  11. 11.

    Música de postludio

De vez en cuando podría ocurrir algo inesperado durante la reunión que el oficial que presida considere que sea necesario aclarar. En esta situación, debe hacer cualquier aclaración que sea necesaria, teniendo cuidado de no avergonzar.

Tiempo previo a la reunión sacramental

Los líderes dan ejemplo de reverencia durante el tiempo previo a la reunión sacramental. El obispado y los oradores deben estar en sus asientos por lo menos cinco minutos antes de que comience la reunión. No es un tiempo para conversaciones ni para transmitir mensajes. El dar un ejemplo de reverencia anima a la congregación a estar espiritualmente preparada para una experiencia de adoración.

Se debe enseñar a los miembros a hacer que el tiempo previo a la reunión sacramental sea un período de ferviente meditación a medida que se preparan espiritualmente para la Santa Cena.

El obispado anima a las familias a llegar a tiempo y a sentarse juntas.

Bendecir y repartir la Santa Cena

El obispado se asegura de que la Santa Cena se bendiga y se reparta de una manera reverente y ordenada. La mesa sacramental debe estar preparada antes de que comience la reunión. Para instrucciones sobre preparar, bendecir y repartir la Santa Cena, véase 20.4.

Seleccionar temas para discursos y para la música

El obispado selecciona temas para discursos y para la música en las reuniones sacramentales. Los discursos y la música deben centrarse en temas del Evangelio que ayuden a los miembros a edificar la fe y el testimonio.

Seleccionar y orientar a los participantes

Seleccionar a los participantes.El obispado selecciona a miembros para que participen en las reuniones sacramentales. La mayoría de las oportunidades para participar se dan a los miembros del barrio. Si el obispado invita a hablar a miembros ajenos al barrio, se deben seguir las pautas de 21.1.20.

Los miembros del obispado invitan con regularidad a jóvenes de 12 a 18 años para que hablen en la reunión sacramental. Los jóvenes deben hablar brevemente (unos cinco minutos cada uno) sobre temas asignados del Evangelio. Deben preparar sus propios discursos, aunque el obispado puede animar a los padres para que ayuden.

El obispado usualmente invita a los misioneros a hablar en la reunión sacramental justo antes de que partan y cuando regresen (véase el Manual 1, 4.8.1 y 4.10.3). El obispado deja bien claro que ésta es una reunión sacramental regular y no una despedida o bienvenida misional. El obispado planea y dirige estas reuniones. No se invita a hablar a familiares ni a amigos del misionero. Sin embargo, se puede invitar a hablar a otros misioneros que vayan a salir a la misión o que regresen de ella, así como a otros miembros.

El obispado programa que hablen miembros del sumo consejo, conforme los asigne el presidente de estaca. El presidente de estaca determina la frecuencia de tales asignaciones. No es necesario que los miembros del sumo consejo hablen en la reunión sacramental cada mes.

El obispado programa una reunión sacramental cada año para que los niños de la Primaria tomen parte en un programa de la Primaria (véase 11.5.4).

De vez en cuando, el obispado puede invitar a hablar a misioneros de tiempo completo que estén sirviendo en ese lugar.

El obispado no puede poner las reuniones sacramentales en manos de las organizaciones auxiliares ni de grupos musicales externos. Sin embargo, se puede invitar a las organizaciones auxiliares a participar en la reunión bajo la dirección del obispado.

Los miembros del obispado deben extender invitaciones para hablar en la reunión sacramental con bastante anticipación a la reunión.

Orientar a los participantes. Los miembros del obispado orientan a los participantes en la reunión sacramental. Repasan los propósitos de la reunión sacramental y explican que todos los discursos y toda la música deben estar en armonía con la naturaleza sagrada de la Santa Cena.

Cuando se invita a miembros a hablar, un miembro del obispado explica claramente el tema y el tiempo que debe hablar la persona. Aconseja a los discursantes que enseñen las doctrinas del Evangelio, que relaten experiencias que fomenten la fe, que den testimonio de las verdades divinamente reveladas y que usen las Escrituras (véase D. y C. 42:12; 52:9). Los discursantes deben enseñar con un espíritu de amor después de una ferviente preparación. No deben hablar de temas que sean especulativos, controvertidos o que no estén en armonía con la doctrina de la Iglesia.

A fin de mantener un ambiente de adoración reverente en las reuniones sacramentales, cuando los discursantes usen las Escrituras como parte de sus discursos no deben pedir a la congregación que abran sus propios libros en las referencias de las Escrituras.

Los miembros que participen en la reunión sacramental deben quedarse hasta que finalice la reunión.

Música

Véanse 14.4.3 y 14.4.4.

Presentar a nuevos miembros

Cuando en un barrio se reciben cédulas de miembro y cuando los conversos son bautizados y confirmados, un miembro del obispado presenta y da la bienvenida a los miembros en la siguiente reunión sacramental. Lee en voz alta el nombre de cada persona, invita a la persona a ponerse de pie y pide a los miembros de la congregación que levanten la mano como demostración de que aceptan a los miembros en plena hermandad en el barrio. Las cédulas de personas de una misma familia se leen juntas. Si un miembro supiera de cualquier razón por la que una persona no tuviera derecho a gozar del pleno hermanamiento, debe hablar con el obispo en privado.

Después de que los niños que sean miembros inscritos hayan sido bautizados y confirmados, un miembro del obispado anuncia el bautismo y la confirmación del niño en la reunión sacramental. A estos niños no se les presenta para que sean aceptados en el barrio porque ya son miembros.

Ayudas visuales y materiales audiovisuales

Véanse 18.4 y 21.1.5.

Servicios sacramentales en situaciones fuera de lo común

Cada miembro necesita las bendiciones espirituales que provienen del participar de la Santa Cena. Si los miembros no pueden asistir a la reunión sacramental porque están confinados en el hogar, en una casa de convalecencia o en un hospital, el obispo puede asignar a poseedores del sacerdocio para que preparen, bendigan y repartan la Santa Cena a estos miembros.

De vez en cuando, a los miembros no les es posible asistir a la reunión sacramental debido a la distancia al centro de reuniones. En circunstancias fuera de lo normal, el obispo puede ocasionalmente dar autorización para que se efectúe un servicio sacramental lejos del centro de reuniones. Sólo puede autorizar tal servicio dentro de los límites de su barrio. La persona a quien el obispo autorice a dirigir el servicio debe poseer el Sacerdocio de Melquisedec o ser un presbítero en el Sacerdocio Aarónico. También debe ser digno de bendecir y repartir la Santa Cena. El poseedor del sacerdocio que dirija el servicio informa al obispo cuando el servicio se haya llevado a cabo.

Cuando los miembros estén viajando o residan temporalmente lejos de su barrio de origen, deben hacer un verdadero esfuerzo por asistir a la reunión sacramental y a otras reuniones dominicales en un barrio o una rama de la Iglesia.

Los servicios sacramentales no se deben efectuar en relación con reuniones familiares u otras excursiones.

 18.2.3

Reunión de ayuno y testimonios

Generalmente, en el primer domingo de cada mes, la reunión sacramental es una reunión de ayuno y testimonios. La conferencia general y la conferencia de estaca pueden hacer necesario que la reunión de ayuno y testimonios se efectúe en un domingo diferente.

Bajo la dirección del obispo, en esta reunión se puede dar el nombre y bendecir a niños, y se pueden efectuar confirmaciones antes de la administración de la Santa Cena.

Después de la Santa Cena, el miembro del obispado que esté dirigiendo la reunión expresa un breve testimonio. A continuación invita a los miembros a expresar testimonios sinceros y a relatar experiencias que fomenten la fe. El obispado anima a los miembros a ser breves en sus testimonios a fin de que más personas tengan la oportunidad de participar.

Tal vez sea mejor que los niños pequeños aprendan a compartir sus testimonios en entornos tales como la noche de hogar o cuando den discursos en la Primaria hasta que tengan la edad suficiente para hacerlo en una reunión de ayuno y testimonios sin la ayuda de un padre, de un hermano o de otra persona.

 18.2.4

Reunión del sacerdocio

Todos los poseedores del sacerdocio se reúnen juntos durante una breve apertura antes de separarse en sus quórumes o reuniones de grupo. Los futuros élderes y los hombres jóvenes en edad del Sacerdocio Aarónico que no hayan sido ordenados también pueden asistir. Dirige un miembro del obispado.

La apertura incluye un primer himno y una primera oración. También pueden incluir asuntos del sacerdocio, instrucción, anuncios breves y la presentación de nuevos miembros y de visitantes. Los ejercicios de apertura no se deben utilizar para dar anuncios ni informes largos. En las reuniones de los quórumes se debe reservar el máximo de tiempo para las lecciones del Evangelio.

El obispo puede invitar al líder del grupo de sumos sacerdotes, al presidente del quórum de élderes, a los asistentes del quórum de presbíteros, al presidente del quórum de maestros y al presidente del quórum de diáconos a sentarse con el obispado durante los ejercicios de apertura.

Después de los ejercicios de apertura, los poseedores del sacerdocio se separan en reuniones de quórum y de grupo para dirigir asuntos, aprender los deberes del sacerdocio y estudiar el Evangelio. Los miembros del obispado por lo general asisten a las reuniones de los quórumes del Sacerdocio Aarónico, aunque en ocasiones asisten a las clases de las Mujeres Jóvenes. A veces el obispado puede combinar el grupo de sumos sacerdotes y el quórum de élderes, los quórumes del Sacerdocio Aarónico o a todos los poseedores del sacerdocio para recibir instrucción durante ese tiempo.

Durante la reunión del sacerdocio no se deben programar otras reuniones.

Para más información sobre reuniones de quórumes del sacerdocio y de grupo, véanse 7.8 y 8.11.

 18.2.5

Conferencia de barrio

La presidencia de estaca programa y dirige una conferencia de barrio una vez al año en cada barrio. Los miembros de la presidencia de estaca, del sumo consejo y de las organizaciones auxiliares de estaca toman parte en las sesiones de la conferencia de barrio conforme lo dirija el presidente de estaca. Los propósitos de la conferencia de barrio son fortalecer la fe y el testimonio, proporcionar instrucción del Evangelio, dirigir asuntos y evaluar la actividad.

La sesión principal de la conferencia de barrio se efectúa durante la reunión sacramental. Normalmente, la agenda es similar a la de otras reuniones sacramentales. El presidente de estaca preside y la presidencia de estaca por lo general planea la reunión. Usualmente dirige un miembro del obispado. Antes de la Santa Cena, un miembro de la presidencia de estaca o del sumo consejo utiliza el formulario Sostenimiento de oficiales (preparado por un secretario de barrio) para presentar los nombres de los oficiales generales, de estaca y de barrio a los miembros del barrio para su voto de sostenimiento. Después de la Santa Cena, entre los oradores se incluye por lo general al obispo y al presidente de estaca.

Generalmente, el barrio efectúa reuniones regulares del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares como parte de la conferencia de barrio. Los líderes de estaca pueden dar instrucción y ayuda durante estas reuniones.

En relación con la conferencia de barrio, la presidencia de estaca se reúne con el obispado para analizar el progreso de las personas y las organizaciones del barrio. Esta reunión se puede efectuar el domingo de la conferencia de barrio o en otra ocasión.

 18.2.6

Reunión de obispado

El obispado se reúne generalmente al menos una vez por semana. Asisten el secretario de barrio y el secretario ejecutivo de barrio; el secretario lleva un registro de las asignaciones y las decisiones. El obispo puede invitar a otras personas a asistir según sea necesario.

Durante esta reunión, los miembros del obispado deliberan en consejo sobre asuntos del barrio. Planean maneras de fortalecer a las personas y a las familias. Evalúan los quórumes, las organizaciones auxiliares, los programas y las actividades. También hacen planes para implementar instrucciones de las Escrituras, de los líderes de la Iglesia y de los manuales.

En esta reunión, los miembros del obispado determinan a qué miembros llamar para que sirvan en el barrio. También determinan qué miembros tendrán la edad suficiente para poder recibir ordenanzas, incluso las ordenaciones al sacerdocio, y a qué hermanos recomendar al presidente de estaca para que sean ordenados élderes y sumos sacerdotes, y para que sirvan como misioneros.

Otros asuntos de la agenda para esta reunión pueden incluir el dar informes sobre asignaciones, planear reuniones, revisar el calendario del barrio y revisar el presupuesto del barrio.

 18.2.7

Reunión del comité ejecutivo del sacerdocio de barrio

Véase 4.3.

 18.2.8

Reunión del consejo de barrio

Véase 4.6.

 18.2.9

Reunión del comité del obispado para la juventud

El obispo preside el comité del obispado para la juventud. Este comité lo compone el obispado, uno de los ayudantes del obispo del quórum de presbíteros, los presidentes de los quórumes de maestros y de diáconos, las presidentas de las clases de las Mujeres Jóvenes, el presidente de los Hombres Jóvenes y la presidenta de las Mujeres Jóvenes.

El obispado puede invitar a otras personas a asistir a las reuniones del comité según sea necesario. Éstas podrían incluir los otros asistentes del quórum de presbíteros, los consejeros de quórum y de las presidencias de clase, los secretarios de los quórumes y de las clases, los consejeros de las presidencias de los Hombres Jóvenes y de las Mujeres Jóvenes, y el secretario de los Hombres Jóvenes y la secretaria de las Mujeres Jóvenes.

Este comité se reúne por lo general una vez al mes. El obispo puede dirigir esta reunión, o puede asignar a uno de sus consejeros, a uno de sus asistentes del quórum de presbíteros o a la presidenta de la clase de Laureles para dirigirla. Antes de cada reunión, el obispo revisa y aprueba la agenda con la persona que vaya a dirigir. La agenda podría incluir los siguientes asuntos:

  1. 1.

    Determinar las necesidades y los intereses de cada uno de los jóvenes del barrio. Planear maneras de ayudar a atender esas necesidades. Planear maneras de ayudar a los jóvenes a vivir y a promover las normas de la Iglesia.

  2. 2.

    Planear maneras de animar a cada joven a participar en reuniones y actividades de la Iglesia, incluso seminario. Planear e informar de los esfuerzos de hermanamiento para los jóvenes que sean menos activos, los jóvenes que recientemente hayan sido bautizados y los jóvenes que estén investigando la Iglesia.

  3. 3.

    Programar y planear actividades para jóvenes las cuales concuerden con las necesidades que se hayan determinado. Estas actividades incluyen actividades combinadas del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes y conferencias de la juventud de barrio. Los líderes adultos deben incluir al mayor número posible de jóvenes en la planeación y realización de estas actividades.

  4. 4.

    Evaluar actividades pasadas para ver si se cumplieron los propósitos.

Las reuniones de este comité deben proporcionar oportunidades de liderazgo e instrucción para los jóvenes.

 18.2.10

Reunión del comité de jóvenes adultos solteros de barrio

Véase 16.3.4.

 18.2.11

Reunión de coordinación misional

Véase 5.1.5.