Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

7.4 Orientación familiar

Bajo la dirección del obispo, los líderes del quórum y del grupo supervisan la orientación familiar. Instruyen a los maestros orientadores en sus deberes y los inspiran a llevar a cabo bien esos deberes.

La orientación familiar es una responsabilidad de los maestros, de los presbíteros y de los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec. Por consiguiente, los líderes del sacerdocio asignan a los maestros orientadores. No son llamados, sostenidos ni apartados.

 7.4.1

Responsabilidades de los maestros orientadores

La orientación familiar es una manera en la que nuestro Padre Celestial bendice a Sus hijos. Los maestros orientadores “[visitan] la casa de todos los miembros, exhortándolos a orar vocalmente, así como en secreto, y a cumplir con todos los deberes familiares” (D. y C. 20:51). Son asignados a familias y a personas para “velar… y estar con ell[as] y fortalecer[las]” D. y C. 20:53). Se encargan de “amonestar, exponer, exhortar, enseñar e invitar a todos a venir a Cristo” (D. y C. 20:59).

Donde sea posible, los maestros orientadores visitan a los miembros en sus hogares al menos una vez al mes. Los maestros orientadores también pueden encontrar otras maneras positivas de velar por las familias que les hayan asignado y fortalecerlas. Por ejemplo, pueden brindar servicio a las familias o ponerse en contacto con los miembros de la familia por correo o por teléfono.

Los maestros orientadores representan al Señor, al obispo y a los líderes del quórum o del grupo. Pueden ser una importante fuente de ayuda para los miembros. Consultan con el cabeza del hogar en cuanto a las necesidades de la familia y las maneras en que pueden ser de mayor utilidad.

Los maestros orientadores se familiarizan con los intereses y las necesidades de los integrantes de la familia y reconocen eventos especiales de su vida.

Según sea necesario, los maestros orientadores ayudan a los padres a asegurarse de que sus hijos sean bendecidos, bautizados y confirmados. También pueden ayudar a los padres a asegurarse de que a sus hijos varones se les confiera el Sacerdocio Aarónico y el Sacerdocio de Melquisedec, y que sean ordenados a los oficios del sacerdocio cuando tengan la edad debida.

Los maestros orientadores brindan ayuda cuando los miembros no tienen empleo, están enfermos o solos, se mudan o tienen otras necesidades.

Los maestros orientadores ayudan a los miembros a fortalecer su fe en nuestro Padre Celestial y en Jesucristo, y los animan a hacer convenios sagrados y a cumplirlos. Este servicio es especialmente importante para los miembros nuevos y los menos activos.

Los maestros orientadores conciertan citas para realizar sus visitas cuando sea más conveniente para las personas y las familias. Tienen presente que son invitados de los miembros a los que visitan.

Cada visita debe centrarse en un propósito planeado. Antes de visitar un hogar, los compañeros oran juntos. Analizan las maneras en que pueden fortalecer a aquellos a los que visitarán. Basándose en ese análisis y en la guía del Espíritu Santo, comparten un mensaje que, por lo general, procede de las Escrituras y del mensaje de la Primera Presidencia que se halla en las revistas Ensign o Liahona. Otros mensajes pueden provenir del obispo o de otros líderes. El cabeza de familia también puede solicitar un mensaje especial. Las visitas de orientación familiar generalmente incluyen una oración.

Cada mes, los maestros orientadores informan a los líderes del quórum o del grupo sobre el bienestar espiritual y temporal de los miembros a los que visitan. Si las necesidades de un miembro fueran urgentes, los maestros orientadores las comunican de inmediato.

 7.4.2

Organizar la orientación familiar

Un hogar a cuya cabeza está un élder, por lo general tiene maestros orientadores del quórum de élderes. Un hogar a cuya cabeza está un sumo sacerdote, por lo general tiene maestros orientadores del grupo de sumos sacerdotes. Cuando un hogar no tiene a la cabeza un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec, el obispado determina si ese hogar debe tener maestros orientadores del quórum de élderes o del grupo de sumos sacerdotes. Al tomar esa decisión, el obispado puede consultar con el comité ejecutivo del sacerdocio y con el consejo de barrio.

Al organizar la orientación familiar, los líderes del quórum y del grupo analizan en oración las necesidades de las personas y de las familias. Los líderes examinan maneras en que los maestros orientadores pueden velar y fortalecer a esos miembros, consultando con el comité ejecutivo del sacerdocio y con el consejo de barrio según sea necesario. Los líderes también tienen en cuenta factores como la distancia, el traslado y la seguridad.

Basándose en esas deliberaciones, los líderes asignan a cada hogar un par de maestros orientadores, donde sea posible. Deben obtener la aprobación del obispo para cada pareja de maestros orientadores y para cada asignación de orientación familiar.

Los líderes del quórum y del grupo asignan los maestros orientadores más eficientes a los miembros que más los necesiten. Al asignar a los maestros orientadores, los líderes dan mayor prioridad a los miembros nuevos, a los miembros menos activos que serían más receptivos, y a otras personas que tengan mayor necesidad de tener maestros orientadores, como las madres y los padres solos, las viudas y los viudos. Siempre resulta útil asignar a un líder de jóvenes a una familia en la que un hombre joven o una mujer joven esté pasando por dificultades especiales. Se debe asignar maestros orientadores a los conversos antes de que los conversos se bauticen.

Después de consultarlo con el presidente del quórum de élderes, con el líder del grupo de sumos sacerdotes y con el presidente de los Hombres Jóvenes, un miembro del obispado extiende asignaciones para hacer orientación familiar a los maestros y a los presbíteros; se los asigna como compañeros de poseedores del Sacerdocio de Melquisedec.

Los poseedores del Sacerdocio Aarónico participan junto con sus compañeros en velar por los miembros a los que visitan y cuidar de ellos. Esto podría incluir concertar citas, compartir mensajes y dar servicio. Esta experiencia los ayuda en su capacitación en el sacerdocio, incluso la preparación para la misión (véase D. y C. 84:106–7).

Los líderes del quórum de élderes de los barrios de jóvenes adultos solteros asignan maestros orientadores a cada miembro del barrio. A los miembros solteros que vivan juntos como compañeros de cuarto se les puede visitar al mismo tiempo. Sin embargo, los maestros orientadores deben centrarse en servir a las personas en forma individual y deben dar un informe sobre cada persona por separado.

Con la aprobación del obispo en casos excepcionales, los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro pueden asignar a un esposo y a una esposa como compañeros cuando sean necesarias las visitas de un matrimonio. Los matrimonios dan un informe de estas visitas como orientación familiar y como visitas de maestras visitantes. Normalmente, a los padres jóvenes no se les da este tipo de asignación porque los aleja de sus hijos.

 7.4.3

Adaptar la orientación familiar a las necesidades locales

En algunos lugares, por un tiempo tal vez no sea posible visitar cada hogar todos los meses debido a la falta de suficientes poseedores activos del sacerdocio o a otros problemas. En tales circunstancias, los líderes dan prioridad a visitar a los miembros nuevos, a los miembros menos activos que tienen mayores probabilidades de aceptar invitaciones de volver a la actividad en la Iglesia, y a los miembros con serias necesidades.

Los líderes hacen lo mejor posible al utilizar los recursos disponibles para velar por cada miembro y fortalecerlo. Cualquier adaptación que hagan a la orientación familiar debe considerarse provisional.

En los párrafos siguientes se explican algunas sugerencias para adaptar la orientación familiar.

Con la aprobación del obispo, los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro pueden asignar de manera provisional sólo maestros orientadores o sólo maestras visitantes a determinadas familias. En algunos casos, los líderes pueden asignar maestros orientadores para que visiten a una familia un mes y asignar maestras visitantes para que al mes siguiente visiten a los miembros de la familia que pertenezcan a la Sociedad de Socorro.

Con la aprobación del presidente de misión, los líderes pueden considerar pedir a los misioneros de tiempo completo que vayan con poseedores del Sacerdocio de Melquisedec a efectuar visitas de orientación familiar por un período limitado. El presidente de misión comunica esta aprobación al presidente de estaca, quien informa a los obispos. Cuando se haya dado la autorización, a los misioneros de tiempo completo se les asigna principalmente visitar a miembros nuevos, a familias en las que no todos son miembros de la Iglesia y a miembros menos activos.

Basándose en las necesidades y las prioridades, los líderes del quórum y del grupo pueden efectuar algunas visitas a fin de ayudar a cumplir las responsabilidades de orientación familiar del quórum y del grupo.

 7.4.4

Informar sobre la orientación familiar

Los líderes de quórum y del grupo reciben informes mensuales de la orientación familiar de cada pareja de compañeros. Además, se reúnen regularmente con los maestros orientadores para analizar el bienestar espiritual y temporal de los miembros que se les haya asignado y para hacer planes para ayudar a los miembros necesitados. La información confidencial se debe comunicar únicamente al presidente del quórum de élderes o al líder del grupo de sumos sacerdotes, quienes informan de ello al obispo.

El presidente del quórum de élderes y el líder del grupo de sumos sacerdotes dan al obispo informes mensuales de la orientación familiar. Cada informe incluye una lista de las personas con las que no se hayan puesto en contacto. Los informes dan especial atención a los miembros nuevos, a los miembros menos activos y a otras personas que tengan necesidades serias. Si una familia o una persona tuviera necesidades urgentes, el presidente del quórum de élderes o el líder del grupo de sumos sacerdotes comunica inmediatamente esta información al obispo.